FutuRGen Insight – «El impulso hacia la descarbonización es compartido por toda la empresa».

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Cléa Martinet

El clima ha pasado de ser un ámbito reservado a los expertos a convertirse en un tema estratégico y operativo en Renault Group. Con motivo de la publicación del segundo informe climático de la empresa, Cléa Martinet, directora de desarrollo sostenible, repasa la estrategia climática de Renault Group y sus primeros resultados.

POR EL Renault Group

Partíamos de una base sólida, con unos compromisos y una experiencia arraigados en la empresa desde 2008. La reducción de la huella del Grupo en un 28 % entre 2010 y 2023 es el resultado de este esfuerzo, impulsado sobre todo por la electrificación de la gama.

Ahora vamos aún más allá al establecer objetivos de descarbonización desde la fase de diseño de nuestros vehículos, independientemente de su motorización. De este modo, trabajamos en todo el ciclo de vida del automóvil, incluida la reducción de las emisiones relacionadas con la producción de los materiales y componentes que se utilizan en la fabricación de los vehículos. ¿Cuál es nuestra ambición? Alcanzar las cero emisiones netas de carbono en 2040 en Europa y en 2050 en todo el mundo.

Este enfoque en torno al vehículo sitúa la descarbonización en el centro de las operaciones del Grupo. La cuestión climática se ha integrado ya en todas nuestras actividades, tanto en las fases iniciales con nuestros proveedores, como en la fabricación en nuestras fábricas, y en las fases finales, en las carreteras, con especial énfasis en la motorización eléctrica y el desarrollo de nuestras actividades de economía circular.

«Observamos un enfoque muy concreto del tema en los niveles clave de la empresa, incluidos el Comité Ejecutivo y el Consejo de Administración, cuyos miembros se han comprometido con esta cuestión. Seguimos un enfoque pedagógico y de transparencia que se plasma, en particular, en la implantación de una herramienta que calcula la huella de carbono de todos nuestros vehículos. Es accesible para todos y permite a los empleados comprender de forma concreta cómo descarbonizar un vehículo e identificar sus propias vías de actuación. A partir de ahora, las áreas de negocio se estructuran en torno a este tema, especialmente en los equipos de producto, compras e ingeniería».

Las marcas del Grupo contribuyen a la trayectoria de descarbonización

Nuestra trayectoria climática es una palanca estratégica clave para nuestras marcas y para nuestro enfoque de colaboración. Las marcas contribuyen a los objetivos del Grupo en función de su propia identidad, como ha hecho la marca Renault con sus compromisos en favor de vehículos eléctricos con una huella de carbono reducida, Dacia con vehículos térmicos más ligeros, con bajas emisiones de carbono y fabricados con materiales reciclados, y Alpine, que aspira a una gama 100 % eléctrica a partir de 2026.

Para garantizar el éxito de nuestra trayectoria, es fundamental funcionar como un ecosistema, en el que cada uno contribuya de forma diferente a la hoja de ruta. La estrategia de descarbonización lleva así al Grupo a buscar socios con tecnologías o competencias complementarias a las nuestras, ya sea para la entrega descarbonizada en la última milla con CMA CGM y Volvo, para descarbonizar la energía utilizada en nuestras fábricas, o de innovar conjuntamente en el reciclaje de baterías para alimentar el modelo de ciclo cerrado que hemos creado con The Future Is Neutral.

Resolver las tres paradojas relacionadas con la transición energética

También queremos que la descarbonización del Grupo se lleve a cabo de la forma más justa posible. La transición energética exige sortear varias paradojas: en primer lugar, pasar a la electricidad sin dejar de mantener el empleo. Así, cuando Renault Group decide convertir a Francia en un referente de la excelencia en materia de vehículos eléctricos, lo hace acompañando esta decisión de un plan masivo de mejora de competencias para sus empleados. Esa es la función de la ReKnow University, que ya ha formado a 38 500 personas, entre las que se encuentran 500 colaboradores de nuestros proveedores.

Segunda paradoja: pasar a la electricidad sin dejar de ser económicamente asequibles para nuestros clientes, a pesar de que un vehículo eléctrico tiene un coste de producción significativamente superior al de un vehículo con motor de combustión. Esta es la hoja de ruta de nuestra filial dedicada a la electricidad, Ampere, que debe reducir los costes de desarrollo de un vehículo eléctrico en un 40 % entre la primera y la segunda generación de vehículos eléctricos.

Por último, la tercera paradoja es que la transición energética debe llevarse a cabo sin agotar los recursos del planeta, cuando la producción de las baterías —la extracción y el refinado— plantea importantes retos medioambientales y sociales. Por ello, hemos ampliado el ámbito de control de nuestra cadena de suministro y exigimos a nuestros socios que cumplan nuestras normas ESG.

Cléa Martinet
Directora de Desarrollo Sostenible, Renault Group.

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