La recarga rápida marca el inicio de una nueva era para la movilidad eléctrica
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Con el auge previsto del mercado de los vehículos eléctricos, todo un sector debe llevar a cabo su transformación. En primer lugar, las estaciones de recarga deben cumplir un doble objetivo: ofrecer a los conductores unas condiciones de uso aún más prácticas y definir nuevos usos para el coche eléctrico.
por Renault Group
En este sentido, la recarga rápida multiplica por diez las posibilidades. Las autoridades públicas, los operadores privados y los fabricantes lo han entendido perfectamente y han convertido su implantación en una prioridad.
¿Qué es la recarga rápida?
Al igual que con ese smartphone cuya batería queremos que se recargue lo antes posible, a veces nos vendría bien una recarga rápida de nuestro vehículo eléctrico. Si bien las estaciones de recarga denominadas «clásicas» y los sistemas domésticos permiten «llenar el depósito eléctrico» de nuestro coche eléctrico en una noche o en unas pocas horas, la recarga rápida —que corresponde a una potencia mínima de 43 kW— reduce drásticamente ese tiempo de recarga.
Gracias a los cargadores rápidos, en 30 minutos se puede recargar eficazmente la batería del coche. Así, basta con una simple parada para recuperar una autonomía óptima para el resto del trayecto. Esto permite plantearse ahora múltiples usos del vehículo eléctrico.
¿De qué depende la recarga rápida?
El tiempo de recarga de un vehículo eléctrico depende fundamentalmente de dos factores: las características de su batería y el tipo de punto de recarga utilizado. En cuanto a este segundo punto, se distingue entre las estaciones de recarga «clásicas» (que suministran una potencia de entre 3 y 30 kW, en corriente alterna o «CA» ) y las estaciones de recarga rápida (de 30 a más de 60 kW en corriente continua o «CC»). Sin embargo, el rendimiento de la batería del vehículo también condiciona la velocidad de recarga. En concreto, la potencia que admite el cargador del coche es un factor clave para lograr una recarga rápida.
En este sentido, la tecnología Caméléon con la que cuentan los vehículos eléctricos de Renault supone una auténtica ventaja: este cargador inteligente se adapta a las características de la estación de carga de CA para aprovechar al máximo su potencia. Así, el nuevo Renault ZOE (con su batería Z.E. 50) puede seguir presumiendo de ser el vehículo eléctrico que se recarga más rápido en las estaciones de carga más extendidas en el espacio público de Europa.
¿Cuánto cuesta una recarga rápida?
Aunque el cálculo del precio de la recarga de un coche eléctrico se realiza caso por caso, se observa que, en Francia, el coste suele oscilar entre 3 y 5 euros por 30 minutos en una estación de recarga rápida, lo que hace que el servicio sea muy asequible. En el resto de países europeos, la recarga rápida se factura principalmente por kilovatio-hora suministrado. A modo de ejemplo, la tarifa por una «recarga completa» de 30 kWh es de unos 9 euros en Inglaterra y de 12 euros en Alemania.
Además de las estaciones de recarga de pago, se está observando un aumento de los lugares de aparcamiento que ofrecen recarga rápida gratuita (aparcamientos de centros comerciales). Así, cada vez son más numerosas las oportunidades de recargar el vehículo rápidamente y a un menor coste.
¿Dónde se puede hacer uso de estas estaciones de recarga rápida?
Aunque los puntos de recarga públicos se multiplican, las estaciones de recarga rápida para coches eléctricos satisfacen la necesidad de autonomía en largas distancias. Por ello, las redes de recarga rápida se concentran principalmente en las autopistas y las carreteras nacionales. La creación de «corredores viarios» permite así plantearse con tranquilidad un trayecto de varios cientos de kilómetros.
Por otra parte, al ver en ello una herramienta eficaz para fidelizar a los clientes, varias cadenas —como Ikea o Lidl, por ejemplo, a escala europea— están instalando puntos de recarga rápida. Gracias a esta inversión inteligente, los conductores se convierten en clientes mientras recargan su vehículo.
Carreteras, zonas urbanas y periurbanas… los operadores buscan implantarse en todos los territorios. Para alegría de los aficionados a los vehículos eléctricos, que ven cómo proliferan las nuevas estaciones de recarga rápida en su ciudad o a lo largo de su trayecto.
La recarga rápida en el Renault ZOE
El Renault ZOE, el vehículo eléctrico más popular de Europa, es el ejemplo ideal para apreciar las ventajas de la recarga rápida. Así, mientras que el Nuevo ZOE recupera hasta 125 km WLTP* de autonomía en 2 horas en un punto de recarga en la vía pública, solo necesita 30 minutos para recuperar hasta 150 km WLTP en una estación de recarga rápida*.
Por otra parte, Renault facilita el acceso a la recarga rápida gracias a sus servicios conectados. La aplicación MY Renault muestra las estaciones de recarga registradas a lo largo de una ruta.
Gracias a estos servicios y al rendimiento de su batería, la recarga rápida del Renault ZOE es pan comido y la experiencia de conducción eléctrica resulta mucho más sencilla.
El futuro de la recarga rápida: lo mejor está por llegar
Existen numerosas iniciativas para desarrollar las posibilidades de recarga rápida. De aquí a 2020, en Francia, 4 de cada 10 puntos de recarga ofrecerán recarga rápida; una proporción que ya se observaba en noviembre de 2019 en el Reino Unido (frente a aproximadamente el 10 % en la actualidad). Esta tendencia permitirá acompañar con tranquilidad el auge del vehículo eléctrico (se prevén 11 millones de ventas de vehículos eléctricos a nivel mundial en 2025, según la agencia Bloomberg New Energy Finance).
Pero eso no es todo. Con el fin de anticiparse a las necesidades de sus futuros vehículos, los fabricantes ya están sentando las bases mediante la instalación de puntos de recarga ultrarrápidos. El programa «E-Via E-Flex», puesto en marcha por el Renault Group, tiene como objetivo, por ejemplo, instalar estos puntos de recarga en las principales carreteras del sur de Europa, en una primera fase.
En estos momentos se están preparando otros proyectos entre bastidores. No cabe duda de que las futuras innovaciones tecnológicas permitirán integrar aún más la recarga rápida en nuestra vida cotidiana.
* Los valores de duración y distancia aquí mencionados se calculan a partir de los resultados obtenidos por el Nuevo ZOE durante el procedimiento de homologación WLTP (Worldwide Harmonized Light Vehicles Test Procedure, ciclo normalizado: 57 % de trayectos urbanos, un 25 % de trayectos interurbanos y un 18 % de trayectos por autopista), cuyo objetivo es reflejar las condiciones reales de uso de los vehículos. Sin embargo, no tienen en cuenta el tipo de trayecto elegido tras la recarga. El tiempo de recarga y la autonomía recuperada también dependen de la temperatura, del desgaste de la batería, de la potencia suministrada por la estación de recarga, del estilo de conducción y del nivel de carga.
Derechos de autor: Christian Fournier, Frithjof OHM
