6 barrios ecológicos que debes conocer en Europa

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Las soluciones de recarga para vehículos eléctricos y los servicios de nuevas formas de movilidad se han reintegrado en Renault Group a finales de 2025. La marca Mobilize ya no existe, pero el grupo sigue innovando en estos temas tan inspiradores.

¿Cómo integrar los retos del desarrollo sostenible en la ordenación del territorio? Desde Londres hasta Friburgo y desde Grenoble hasta Estocolmo, seis proyectos de barrios ecológicos demuestran, por su diversidad, que existen numerosas respuestas a este reto crucial. Y esto pasa tanto por la construcción de edificios como por el entorno inmediato y el acceso a la movilidad sostenible.

POR EL Renault Group

Combinan un modelo de vivienda innovador, una gestión inteligente de los recursos, circuitos de reciclaje e infraestructuras orientadas a la movilidad compartida, en particular el carsharing en Europa. Los numerosos barrios ecológicos que han surgido en toda Europa en los últimos años persiguen, cada uno a su manera, un objetivo similar al de las «smart islands», al que contribuye Mobilize, la nueva marca de servicios del Renault Group: fomentar la transición energética y apoyar el desarrollo sostenible.

#1 BEDZEDSutton (Reino Unido)

Un modelo de diseño ecológico

El barrio ecológico de Beddington se inauguró en 2002 en el emplazamiento de un antiguo vertedero en Sutton, un barrio residencial del sur de Londres. Este complejo de 82 apartamentos recibe el nombre de BedZED, abreviatura de «Beddington Zero Energy Development». Su nombre hace referencia al objetivo fijado en el momento de su creación: diseñar un edificio capaz de prescindir por completo de las energías fósiles. Alimentado por paneles fotovoltaicos, protege a sus ocupantes gracias a un triple acristalamiento y a paredes de 50 centímetros de grosor compuestas por aislantes naturales. Reconocibles por su fachada, que combina revestimiento de madera y ladrillo rojo, los edificios de BedZED también compensan las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de las actividades humanas gracias a su amplia azotea ajardinada. Aún hoy, el diseño ecológico aplicado en BedZED atrae a curiosos de todo el mundo.

#2 BO01Malmö (Suecia)

Energías renovables y bienestar de los habitantes

Malmö, la tercera ciudad más grande de Suecia, ha decidido aprovechar las antiguas zonas industriales abandonadas del puerto de Västra Hamnen para construir un barrio ecológico capaz de tener repercusión a escala internacional. Inaugurado en 2001, el proyecto dio lugar a una exposición europea sobre la vivienda del futuro, cuyo título se ha convertido en el apodo de esta reconversión ecológica: Bo01. El barrio ecológico de Malmö, que se abastece al 100 % de electricidad procedente de fuentesde energía renovables, presta especial atención al bienestar de sus habitantes con amplios espacios verdes atravesados por carriles bici y una red de autobuses eléctricos que circulan en silencio.

#3 ZAC DE BONNEGrenoble (Francia)

Cuando la economía va de la mano de la ecología

Puesto en marcha en 2003 por iniciativa del Ayuntamiento de Grenoble en un terreno de 8,5 hectáreas, de las cuales el 40 % son espacios verdes, el eco-barrio de la ZAC de Bonne pretende dar respuesta a los problemas medioambientales y sociales de las zonas urbanas densamente pobladas. Sus edificios de bajo consumo, alimentados por paneles solares térmicos, albergan más del 40 % de viviendas sociales, así como un colegio, una guardería, un cine y un centro comercial. Cada vivienda dispone de una plaza de aparcamiento subterránea, pero los aparcamientos exteriores se limitan al mínimo imprescindible para fomentar el uso de soluciones compartidas. Para ello, se han instalado puntos de carsharing justo a los pies de los edificios.

#4 VAUBANFriburgo (Alemania)

Gran escala y distancias cortas

Situado cerca de Friburgo, en Alemania, el barrio de Vauban reúne, en 40 hectáreas, más de 5.500 viviendas rodeadas de vegetación. Los edificios tienen una forma alargada, con tejados de una sola vertiente orientados al sur y cubiertos de paneles solares. En Vauban se fomenta el desplazamiento a pie y la nueva movilidad urbana (en bicicleta o en transporte público), pero también se pide a los vecinos que participen en la creación de soluciones adaptadas a su vida cotidiana. Por ejemplo, a principios de la década de 2000 se creó una asociación sin ánimo de lucro para gestionar un servicio de coche compartido destinado a necesidades puntuales.

#5 HAMMARBY SJÖSTADEstocolmo (Suecia)

La movilidad eléctrica en primera línea

Hammarby Sjöstad, una antigua zona industrial y portuaria situada a orillas de un lago, fue rehabilitada cuando Suecia se presentó como candidata para los Juegos Olímpicos de 2004. Ya en 1996, el proyecto se concibió para fomentar la creación de un barrio en el que la innovación y la ecología fueran de la mano. Con una capacidad para 30 000 habitantes, Hammarby es hoy en día un referente mundial en materia de barrios ecológicos. En 2018, por ejemplo, puso a prueba un sistema de coche compartido gratuito con el Renault ZOÉ, en colaboración con Hertz. En general, la movilidad eléctrica está muy desarrollada allí —además de los coches, los autobuses también funcionan con electricidad— y las autoridades locales promueven ampliamente este modo de desplazamiento.

#6 LOMBOKUtrecht (Países Bajos)

Rumbo al «vehicle-to-grid»

El barrio ecológico de Lombok, en Utrecht(Países Bajos), ofrece un anticipo del papel que puede desempeñar el coche eléctrico en las reflexiones relacionadas con la ciudad inteligente (smart city). Así, sus habitantes tienen acceso a un servicio de coche compartido compuesto por 150 Renault ZOÉ, cuyas baterías se recargan gracias a paneles solares instalados en los tejados vecinos. Cuando la estabilidad de la red lo requiere, estos coches también pueden devolver parte de la energía que almacenan: este es el principio del «vehicle-to-grid», un paso importante en la optimización de la forma en que se produce, distribuye y consume la energía.

La movilidad en los barrios ecológicos

Uno de los ejes principales de los barrios ecológicos es facilitar la movilidad sostenible. Para ello, los urbanistas se encargan de concentrar los barrios en torno a las viviendas, los servicios y los comercios. Las opciones de movilidad sostenible, como el coche compartido —a veces gratuito—, son fácilmente accesibles y los carriles bici están por todas partes. Se fomenta el uso de coches eléctricos o híbridos enchufables, incluso más allá del propio barrio ecológico, sobre todo gracias a la presencia habitual de puntos de recarga.

Estas soluciones de movilidad sostenible también suponen una continuidad de la red de tráfico fuera del eco-barrio. Este constituye un primer paso para replantearse la ciudad y su movilidad en general. Así ocurre, por ejemplo, en Viena. El eco-barrio Wildgarten (en construcción) es una prolongación de la capital austriaca. Ofrece a sus habitantes numerosos espacios verdes y cerca de 650 puntos de recarga para vehículos eléctricos. En Italia, el eco-barrio Quattro passi, en la provincia de Treviso, es un proyecto de vivienda participativa sostenible, en plena campiña, que consta de tan solo ocho viviendas. El lugar está totalmente dedicado a los peatones y ciclistas, pero está directamente conectado a un gran aparcamiento y a una zona de coche compartido. En Helsinki, Eco-Viikki es un barrio ecológico en el que los aparcamientos solo disponen del 50 % de plazas en relación con el número de hogares, lo que fomenta una mayor variedad de medios de transporte. Además, las carreteras, tanto las del interior del barrio como las que conducen a la red exterior, se han construido con materiales de desecho.

Obtener la certificación de «eco-barrio»

La mayoría de los países europeos han desarrollado su propio sello de calidad para la creación de barrios sostenibles, ya sea a través de la legislación o de las iniciativas de las ONG. En Gran Bretaña, por ejemplo, el eco-barrio BedZED cuenta con la certificación «One Planet Living» de WWF.

En Francia existe la certificación «ÉcoQuartier», derivada de la ley de programación del 3 de agosto de 2009 relativa a la aplicación del Grenelle del Medio Ambiente. Dividida en cuatro etapas, se basa en un conjunto de veinte compromisos, como la preservación de la biodiversidad, la movilidad sin emisiones de carbono o la consideración de las necesidades de los usuarios. Además, esta etiqueta goza de interés a nivel internacional, donde los urbanistas valoran su enfoque, adaptable en función de cada proyecto. Así, en Japón, el barrio sostenible Funabashi Morino City, en la ciudad de Funabashi, construido sobre antiguos terrenos industriales abandonados, recibió en 2016 la certificación EcoQuartier en la fase 3. El barrio de San Antonio, en Cali, la tercera ciudad de Colombia, recibió la certificación en la fase 2. Ambos se han presentado como candidatos para la etapa superior.

Por su parte, los barrios ecológicos de Bélgica cuentan con otro marco de referencia denominado «Barrio Sostenible», que otorga un premio: el Green City Belgique. El barrio ecológico de Jambes, al sur de Namur, lo recibió en 2018.

La obtención de cualquier certificación implica cumplir una serie de criterios de sostenibilidad tanto en las fases previas como en las posteriores al proyecto. Para ello, es necesario presentar una solicitud ante el organismo competente desde las primeras fases preoperativas. Tanto los promotores urbanísticos como las administraciones locales o las asociaciones de vecinos pueden solicitar la certificación.

Las características de un barrio ecológico

Independientemente del país en el que se implante, el barrio ecológico cumple unos criterios básicos similares destinados a reducir la huella de carbono. La movilidad sostenible forma parte de ellos, con la instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos o híbridos enchufables, carriles bici, etc. Por su parte, los paneles fotovoltaicos, los sistemas «vehicle-to-grid» y el autoconsumo fomentan el uso de energías renovables. A ello se suma la construcción sostenible: los edificios o las viviendas unifamiliares se diseñan con materiales duraderos. Al estar muy bien aislados, consumen, por lo tanto, poca energía. La vegetación, además de resultar agradable para los residentes, favorece la biodiversidad en el barrio y protege del calor estival. Es imprescindible contar con un sistema eficaz de reciclaje, que incluya un sistema de compostaje, y de valorización del resto de residuos. El barrio ecológico también actúa como vector de cambio de comportamientos que genera otras acciones positivas, como la ayuda mutua y la convivencia.

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