Comprar un coche eléctrico de segunda mano
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En Francia, las ventas de vehículos eléctricos de segunda mano se dispararon casi un 60 % en 2018. El mercado de segunda mano ofrece hoy en día vehículos recientes, con un kilometraje reducido, que conservan todas las garantías necesarias en cuanto a fiabilidad y vida útil.
POR EL Renault Group
Francia registró 12 700 matriculaciones de vehículos eléctricos de segunda mano en 2018, lo que supone un aumento del 57 % con respecto al año anterior. Este auge, que se observa en la mayoría de los países europeos, se debe, en particular, a la renovación de los vehículos comercializados a través de ofertas de alquiler a largo plazo, con o sin opción de compra (LOA o LLD).
Al finalizar su contrato de tres años, los consumidores tienen la posibilidad de firmar un nuevo contrato para disponer de un vehículo más nuevo. A cambio, devuelven su primer coche, que pasa así a formar parte de un mercado de segunda mano en pleno auge.
Las ventajas de un coche eléctrico de segunda mano
Un coche eléctrico de segunda mano conserva todas las cualidades específicas de esta gama de vehículos, empezando por un coste de uso ventajoso, que se ve reducido gracias a las numerosas opciones de recarga. Además, en comparación con un vehículo de combustión, un vehículo eléctrico requiere muy poco mantenimiento: no hay que cambiar la correa de distribución, las bujías ni el aceite de la transmisión. Los frenos también se desgastan menos gracias a la frenada regenerativa. La compra de un coche eléctrico de segunda mano da derecho, además, a diversas ayudas económicas.
En Francia, los consumidores que compran un coche eléctrico de segunda mano pueden optar, por ejemplo, a una prima de sustitución si cambian su vehículo antiguo de gasolina o diésel por uno eléctrico. La red Renault Occasions les ofrece también, entre otras ventajas, la cobertura del coste de instalación de un punto de recarga en el domicilio hasta un máximo de 500 euros. Además, se puede acceder a subvenciones adicionales concedidas por algunas administraciones locales.
Por último, un coche eléctrico de segunda mano tiene la ventaja de no requerir operaciones de mantenimiento complejas, ya que el motor eléctrico no presenta las limitaciones relacionadas con el mantenimiento del embrague, la transmisión o el sistema de admisión.
Aspectos que hay que tener en cuenta al comprar un coche eléctrico de segunda mano
Dada la fiabilidad del motor eléctrico, las revisiones técnicas son mucho menos complejas que en el caso de un coche con motor de combustión. Por lo tanto, el comprador potencial no tiene que preocuparse por el estado del embrague ni por el mantenimiento programado del sistema de distribución. Sin embargo, debe asegurarse de que el vehículo se adapta a sus necesidades y cuenta con todas las garantías y servicios complementarios necesarios.
La autonomía y las capacidades de recarga
El primer aspecto a tener en cuenta esla autonomía real del vehículo, que depende directamente de la capacidad de su batería. Lo fundamental es comprobar que el alcance del coche sea suficiente para cubrir los usos previstos. La cuestión se plantea de forma similar en todos los aspectos relacionados con la recarga: ¿cuál es la potencia máxima admisible? ¿Viene el coche con un cable específico?
La batería
La batería de iones de litio representa una parte significativa del coste total de un coche eléctrico. Aunque la tecnología ha demostrado su durabilidad, las baterías acaban perdiendo capacidad con el paso de los años.
Por lo tanto, la cuestión de la garantía se plantea para todos los compradores de vehículos de segunda mano, sobre todo si la compra del coche implica también la de la batería.
El alquiler de la batería puede ser la solución a este problema: en Renault, incluye una garantía de por vida con sustitución si la capacidad de carga desciende por debajo de un umbral definido (el 70 % durante los primeros 10 años y el 60 % a partir de entonces) respecto al nivel inicial, además de asistencia en carretera en caso de avería.
El kilometraje
El kilometraje tiene un impacto mínimo en el funcionamiento de un motor eléctrico y la cuestión de la batería depende principalmente de la garantía. No obstante, en función del kilometraje del vehículo, conviene comprobar el estado de los neumáticos o de las pastillas de freno, que se encuentran entre las pocas piezas de desgaste que pueden requerir un mantenimiento periódico. Al igual que con cualquier vehículo, un kilometraje elevado debería, además, animar al posible comprador a examinar más detenidamente el aspecto estético del coche, tanto en el exterior como en el interior del habitáculo.
¿Cuánto cuesta un coche eléctrico de segunda mano?

El precio de un coche eléctrico de segunda mano depende tanto de su antigüedad como de su kilometraje, su estado general, su nivel de equipamiento y las posibles garantías asociadas.
La relativa homogeneidad de su flota de vehículos eléctricos de segunda mano permite hoy a Renault fijar un precio de venta al público recomendado. ¡Una primicia en el mercado de segunda mano! En 2019, por ejemplo, se fijó en 8.900 euros para un ZOE Life de tres años de antigüedad, equipado con una batería de 22 kWh y con menos de 30.000 kilómetros en el cuentakilómetros.
Además, a finales de 2018, Renault puso en marcha una oferta de alquiler a largo plazo de coches eléctricos de segunda mano con el fin de ofrecer a sus clientes un control total de su presupuesto, sin tener que preocuparse por la posible reventa del vehículo.
Derechos de autor: Olivier Martin-Gambier, Yannick Brossard
