Historias eléctricas

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Este mes, las historias de otros lugares se centran en los retos medioambientales. Como líder innovador en la movilidad del futuro, ¡el Renault Group tiene la obligación de fijarse objetivos en este ámbito! Todas las partes interesadas tienen un papel que desempeñar en favor del medio ambiente. Así, son muchos los países que están tomando iniciativas para apostar por la sostenibilidad y, más concretamente, por la electricidad. Coche compartido, barrios ecológicos, instalación de puntos de recarga en las carreteras… Esta toma de conciencia está dando lugar a auténticos ecosistemas eléctricos. Para descubrirlos, ¡ponemos rumbo a los Países Bajos, Suecia, Noruega y Francia, concretamente a Belle-Île-en-Mer! Echamos un vistazo a estos destinos que apuestan claramente por las soluciones de movilidad sostenible.

POR EL Renault Group

NORUEGA, EN EL REINO DE LA ELECTRICIDAD

Por las calles de Oslo circulan coches. En silencio. ¡Y con razón, son eléctricos! Se reconocen por sus matrículas, que empiezan por EV o EK, y que a principios de 2019 representaban más de la mitad de las nuevas matriculaciones en el país. Un récord que ha sido posible gracias a una política pública decidida. Ayudas a la compra, gratuidad en determinados aparcamientos, peajes y recargas, acceso autorizado a los carriles bus… Cuando se trata de vehículos eléctricos, los escandinavos no pierden el norte. Se ha puesto todo en marcha para animar a los noruegos a dar el paso. Medidas que, sin duda, influyen a la hora de elegir un vehículo. Apuesta ganada. Con más de 46 000 coches eléctricos para una población de 5,3 millones de habitantes, el Reino de Noruega sería el país con la mayor concentración de coches eléctricos. Y no piensa detenerse ahí. Próximo objetivo: a partir de 2025, ningún coche nuevo debería emitir CO₂ en Oslo.

PAÍSES BAJOS, UN ALTO NIVEL DE ELECTRIFICACIÓN

Los neerlandeses tienen fama de ser grandes aficionados a la bicicleta. A pesar de ello, los picos de contaminación atmosférica en los Países Bajos superan con frecuencia los niveles permitidos por la normativa europea. La culpa la tiene el intenso tráfico de las grandes ciudades. Para remediarlo, el Ayuntamiento de Ámsterdam ha tomado una medida radical: a partir de 2030, los vehículos de gasolina y diésel estarán prohibidos en la capital. Lo mismo ocurrirá con las embarcaciones que circulan por los numerosos canales de la ciudad. En cuanto a Róterdam, la ciudad de las 1 000 estaciones de recarga contará con 1 800 nuevos puntos de recarga de aquí a 2020. Soluciones puestas en marcha por ENGIE y EV-Box, especialista en infraestructuras para vehículos eléctricos. No muy lejos de allí, el barrio ecológico de Lombok, en Utrecht, también marca el camino a seguir. Su servicio de coche compartido We Drive Solar, gestionado por la startup LomboXnet, ofrece a los vecinos una flota de 150 ZOE en libre servicio.

BELLE-ÎLE-EN-MER, LA ENERGÍA ELÉCTRICA EN MODO INSULAR

Porto Santo no es la única isla que ha dado el salto a la electrificación. Al sur de Bretaña, en Morbihan, hay una pequeña isla comprometida con esta causa: Belle-Île-en-Mer. Esta isla está conectada a la red eléctrica nacional a través de un cable eléctrico submarino. Una instalación que tiene un coste. De ahí el objetivo de desarrollar, a largo plazo, la energía fotovoltaica y eólica, para dotar a la isla de una independencia energética total. Una iniciativa puesta en marcha por el proyecto Flexmob’île, en el marco del programa «Smart Fossil Free Island». En él participan, entre otros, Les Cars Bleus, Morbihan Énergies, Enédis y Renault Véhicule Électrique. ¿En qué consiste? Se ponen vehículos eléctricos a disposición de los habitantes, ya sea mediante coche compartido, autoservicio o alquiler bajo demanda. Se recargarán en una red de puntos de recarga instalados en lugares estratégicos de la isla. El resultado: ¡una isla transformada en una auténtica red inteligente!

SUECIA, EN EL CAMINO HACIA LA ELECTRIFICACIÓN

¿Una carretera diseñada específicamente para recargar vehículos eléctricos? Sí, existe. Suecia incluso inauguró una en 2018 con un diseño totalmente novedoso. ¿En qué consiste el concepto? Se integra un carril electrificado en el asfalto para alimentar a los vehículos por simple contacto. Con una longitud de 2 kilómetros, este tramo, denominado eRoadArlanda, permite que los camiones de PostNord se recarguen mediante unos patines móviles que entran en contacto con el famoso carril, al igual que ocurre con los tranvías. En 2020, está previsto que este sistema se pruebe en Lund, con el fin de suministrar energía a los vehículos eléctricos sin que tengan que realizar paradas para recargarse. De aquí a 2030, se prevé que ningún motor de coche funcione con energías fósiles en el país. Por eso, allí se apuesta por la electrificación de las carreteras. Una solución que dice mucho del compromiso de Suecia y que debería tranquilizar a los conductores, que temen quedarse sin energía.