La autonomía de un coche eléctrico

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La autonomía determina la distancia que puede recorrer un vehículo eléctrico o híbrido antes de que sea necesario recargar su batería. ¿De qué criterios depende y cómo puede el conductor contribuir a mejorarla en su día a día? Repaso de los consejos e información que no te puedes perder para saberlo todo sobre la autonomía de los coches eléctricos y cómo optimizarla.

POR EL Renault Group

¿Qué factores determinan la autonomía de un coche eléctrico?

La autonomía de un coche eléctrico depende, en primer lugar, de la capacidad de su batería de iones de litio, es decir, de la cantidad de electricidad que es capaz de almacenar. Expresada en kWh (kilovatios-hora), es el equivalente al depósito de combustible de los coches de combustión: define la reserva de energía de la que disponen el motor y los demás componentes del coche para funcionar. Por supuesto, el nivel de carga de esta batería en un momento dado determina la autonomía restante del vehículo eléctrico.

La autonomía de los coches eléctricos depende, a su vez, de todos los parámetros que influyen en la rapidez con la que se agota esa reserva. Algunos, como la eficiencia energética del coche o la potencia del motor eléctrico, son intrínsecos al vehículo. Otros están directamente relacionados con la conducción: la velocidad media, la intensidad de las aceleraciones, el perfil de la carretera, las condiciones meteorológicas, el número de pasajeros o el peso del equipaje cargado en el maletero.

La diferencia entre la autonomía teórica y la autonomía real

Dos conductores al volante del mismo coche no obtienen necesariamente la misma autonomía real. Se han desarrollado protocolos de prueba para que esto no suponga un obstáculo a la hora de comprar o probar un coche eléctrico.

De hecho, los compradores potenciales necesitan poder analizar y comparar la autonomía de los distintos vehículos del mercado basándose en pruebas de autonomía compartidas por todos. En respuesta a ello, la industria automovilística y varios organismos reguladores económicos han elaborado protocolos de ensayo que permiten comprobar la autonomía de los distintos vehículos en condiciones estandarizadas, lo más cercanas posible al uso real.

La última versión de este protocolo se denomina WLTP, siglas de Worldwide harmonized Light vehicles Test Procedure*. Su objetivo es ofrecer valores cercanos al uso diario mediante un ciclo que incluye trayectos urbanos, interurbanos y por autopista. Renault informa sistemáticamente sobre la autonomía WLTP de sus vehículos, como por ejemplo el ZOE (hasta 395 kilómetros WLTP*) o el Nuevo Twingo Electric (hasta 270 kilómetros en ciclo urbano WLTP* y 190 kilómetros en ciclo mixto WLTP*).

¿Cómo se puede aumentar la autonomía de un coche eléctrico?

En primer lugar, no hay que confundir el desgaste de la batería con su rendimiento a corto plazo, que se refiere al tiempo y a la capacidad de carga, de los que depende la autonomía. A temperaturas inferiores a -10 °C, es imposible cargar la batería al 100 %. Esto tendrá un impacto directo en la autonomía de la batería. Por el contrario, las temperaturas elevadas no influyen en el rendimiento a corto plazo de la batería.
Por otra parte, un coche tradicional con motor de combustión consume sus reservas de energía en cuanto se pone en marcha el motor. En el caso de los vehículos eléctricos, la situación es ligeramente diferente: el coche consume electricidad en cuanto se activan sus componentes… pero también es capaz de recargar su batería durante las fases de desaceleración gracias a la frenada regenerativa. A continuación te ofrecemos algunos consejos prácticos para prolongar la autonomía de tu batería.

Optimizar la autonomía de un vehículo eléctrico

Para optimizar la autonomía de su Renault ZOE, por ejemplo, y aprovechar al máximo la energía de la batería, hay que reducir el consumo de energía en las fases de aceleración, al tiempo que se aprovechan al máximo las posibilidades que ofrece la recuperación de energía eléctrica en las fases de desaceleración: este es el conceptode conducción ecológica.

Arrancar bruscamente cuando el semáforo se pone en verde supone un mayor gasto de energía para tu coche eléctrico. No es necesario acelerar bruscamente para salir del tráfico. Por el contrario, hay que utilizar el acelerador con moderación. La suavidad también es fundamental a la hora de frenar o detenerse. En lugar de pisar el freno a fondo en el último momento, es mejor anticipar las reducciones de velocidad y soltar el acelerador para dejar que el coche reduzca la velocidad por sí solo y convierta su energía cinética en electricidad. De este modo, cada desaceleración se convierte en una oportunidad para recargar la batería. La frenada regenerativa es beneficiosa tanto para la autonomía como para el bolsillo: las pastillas de freno se desgastan menos, por lo que hay que sustituirlas con menos frecuencia. En resumen, la conducción ecológica consiste en anticiparse para gestionar de forma fluida y sin brusquedades la velocidad y el frenado de tu coche eléctrico con el fin de optimizar su autonomía. Estos consejos de conducción ecológica deberían aplicarse, por otra parte, a todo tipo de vehículos y conductores, ya que garantizan un ahorro y van de la mano de la seguridad vial.

Los factores que influyen en la autonomía

Aunque el estilo de conducción sigue siendo el principal factor que influye en la autonomía real de un coche eléctrico, esta también depende de factores externos muy concretos, como la topografía de la carretera, la carga del vehículo o el uso de los equipamientos interiores.

El relieve de la carretera

¿Qué mejor prueba para un coche eléctrico que las carreteras de montaña? Subir una pendiente pronunciada exige un gasto energético considerable, sobre todo si el ascenso se realiza a gran velocidad. El acceso a una estación de esquí, por ejemplo, exige al motor —y, por tanto, a la batería— un esfuerzo mayor que un trayecto por terreno llano, lo que se traduce en una disminución de la autonomía. Sin embargo, el descenso ofrece una ventaja nada desdeñable, ya que el coche recarga su batería en cuanto el conductor utiliza la frenada regenerativa. El efecto de esta última puede acentuarse aún más gracias al «modo B», por ejemplo, en el Renault Twingo Electric. Este modo del selector de marchas aumenta la fuerza de desaceleración para tener que recurrir con menos frecuencia al pedal de freno. El modo B1, el más ágil, es adecuado para trayectos largos si el conductor adopta una conducción anticipativa ante los obstáculos.

El peso del coche

Cuanto más pesado es el coche, mayor es la cantidad de energía necesaria para ponerlo en movimiento. Por lo tanto, la autonomía disminuye cuando hay cuatro pasajeros a bordo o cuando el maletero está muy cargado. El impacto en la autonomía sigue siendo razonable si se conduce con suavidad, pero puede llegar a ser significativo si el conductor decide acelerar con frecuencia, sobre todo a alta velocidad.

El uso de los equipos interiores

A menudo se oye decir que la autonomía real de los coches eléctricos disminuye cuando hace frío, pero la mayoría de los vehículos incorporan dispositivos que se encargan de mantener las baterías a una temperatura óptima. No obstante, las condiciones climáticas tienen un impacto indirecto en la autonomía del coche, ya que animan al conductor a utilizar elementos de confort como la calefacción o el aire acondicionado. Esta constatación ha llevado a Renault a desarrollar el preacondicionamiento del habitáculo para optimizar aún más la autonomía real del Renault ZOE. Accesible a través de la aplicación móvil MY Renault, este sistema permite programar la temperatura deseada en el interior del vehículo, incluso mientras el coche está conectado a su punto de recarga, para evitar que la calefacción reduzca la autonomía realmente disponible en el momento de la salida.

El estado de los neumáticos

Esta es una delas ventajas económicas del vehículo eléctrico: la ausencia de embrague, tubo de escape, caja de cambios y pistones simplifica enormemente el mantenimiento habitual del coche eléctrico, que se limita a la sustitución de algunos consumibles (líquido de frenos, líquido refrigerante, etc.). Por lo tanto, el mantenimiento es mucho más sencillo que en un coche de combustión, y mucho menos costoso. No obstante, hay algunos elementos que no deben descuidarse, como los neumáticos. Unos neumáticos con presión insuficiente pueden, evidentemente, reducir la autonomía del coche. Dicho esto, la frenada regenerativa también evita un desgaste excesivo de los neumáticos al frenar, sobre todo si se combina con una posición del selector de marchas que pueda potenciar la frenada del motor, como el modo B, introducido en el Renault ZOE.

El desgaste de la batería

Un factor determinante en la autonomía de un vehículo eléctrico sigue siendo la antigüedad y el estado de la batería con la que está equipado. Los avances logrados en las tecnologías de iones de litio garantizan a las baterías una larga vida útil, incluso en caso de uso intensivo. Sin embargo, sigue existiendo un fenómeno de desgaste, extremadamente lento, que se debe a la multiplicación de los ciclos de carga y descarga. Por este motivo, la capacidad de la batería —y, por tanto, la autonomía en kilómetros que permite— disminuye con el paso de los años.

No obstante, una vez que la batería ya no cumple los elevados requisitos del uso en el sector de la automoción, puede entrar en su «segunda vida», ya que sigue siendo útil en otros ámbitos de aplicación menos exigentes que la propulsión de un coche. De este modo, la batería de iones de litio contribuye a la creación de una auténtica economía circular del vehículo eléctrico. Si bien la optimización de las baterías es una de las principales preocupaciones de la industria automovilística, la autonomía de ciertos tipos de vehículos, como los híbridos, no depende únicamente de esta pieza clave.

La autonomía de los coches híbridos

La tecnología híbrida se basa en parte en la electricidad, pero la complementariedad con el motor térmico cambia las reglas del juego a la hora de calcular la autonomía. En primer lugar, existen varios tipos de híbridos, bien diferenciados entre sí. Los dos principales son el híbrido enchufable (en Renault se denominan «E-TECH Plug-in hybrid») y el híbrido «clásico», no recargable («E-TECH Hybrid»). El híbrido «clásico», como el Clio E-TECH Hybrid, se recarga únicamente mediante la frenada regenerativa. No obstante, este modelo puede cubrir, en modo totalmente eléctrico, hasta el 80 % del tiempo de conducción en ciudad. En el caso de un modelo híbrido recargable (por ejemplo, el Nuevo Renault Captur E-TECH Hybrid Recargable), es posible recargar el coche en una estación de recarga, es decir, a través de la red eléctrica, la misma que utilizan los coches 100 % eléctricos. El híbrido recargable se beneficia, además, de la frenada regenerativa. Los híbridos enchufables de Renault ofrecen una autonomía eléctrica de hasta 50 kilómetros en ciclo mixto WLTP*. Por lo demás, el comportamiento es el mismo que el de un vehículo híbrido no enchufable en ciudad (el 80 % del tiempo de conducción en modo eléctrico) o cuando la batería está descargada. Evidentemente, estos dos casos dan lugar a cálculos de autonomía diferentes.

Por lo tanto,la autonomía eléctrica de un coche híbrido enchufable es mucho mayor (aproximadamente cinco veces superior) que la de un vehículo equipado con un sistema híbrido convencional no enchufable. Descubre aquí toda la gama de vehículos híbridos de Renault.

La autonomía de los coches eléctricos de Renault

¿Qué autonomía tienen el Renault ZOE y el resto de vehículos eléctricos de la gama Renault? En función de todos los parámetros mencionados anteriormente, esta autonomía puede variar en cierta medida. La página web de Renault ofrece un simulador de autonomía que permite modificar varios parámetros (temperatura, velocidad, aire acondicionado, calefacción, etc.) y simular cómo influyen en la autonomía de un ZOE.

Desde turismos urbanos hasta vehículos utilitarios, descubre toda la gama de coches eléctricos de Renault y solicita una prueba de conducción del vehículo que elijas.

¿Qué futuro le espera a la autonomía de los coches eléctricos?

Con una autonomía de 395 kilómetros según el ciclo WLTP*, la generación actual del ZOE ya permite cubrir con holgura los desplazamientos cotidianos habituales, sin necesidad de más de una recarga a la semana. Además de aumentar la capacidad de las baterías, Renault mejora continuamente la eficiencia energética de sus vehículos eléctricos y desarrolla soluciones destinadas a simplificar el acceso a la recarga en el día a día, como aplicaciones móviles de gestión de la recarga para los coches. A esto se suman diferentes modos de recarga que influyen directamente en el tiempo de recarga y en la autonomía ofrecida.
El último Renault ZOE estrena la recarga rápida en corriente continua (CC) de hasta 50 kW: de este modo, recupera, en solo 30 minutos, hasta 150 kilómetros de autonomía en ciclo mixto**. Junto con las numerosas posibilidades de recarga en corriente alterna (CA) de hasta 22 kW, esta recarga rápida del ZOE lo convierte en el vehículo más versátil en las infraestructuras de recarga más extendidas de Europa.

Las próximas generaciones de baterías

Hoy en día, y durante muchos años más, la tecnología de iones de litio se impone como el estándar tecnológico para el diseño de coches 100 % eléctricos o híbridos. Aunque la tecnología de iones de litio no deja de mejorar, sobre todo en lo que respecta a la densidad energética de las baterías, es posible que los avances científicos den lugar algún día a nuevas generaciones de baterías capaces de ofrecer autonomías aún superiores a las que conocemos hoy en día. La investigación se centra, en particular, en el concepto de batería sólida, que se supone que aumentará la capacidad de almacenamiento de las celdas de iones de litio al tiempo que mejora su estabilidad. La pila de hidrógeno, o pila de combustible, representa, por su parte, una vía complementaria a la de las baterías de iones de litio, aunque plantea nuevos retos relacionados con la distribución o el almacenamiento a presión del hidrógeno.

* WLTP: Procedimiento armonizado mundial de ensayo de vehículos ligeros. El ciclo WLTP normalizado se compone de un 57 % de trayectos urbanos, un 25 % de trayectos interurbanos y un 18 % de trayectos por autopista.

** Los valores de duración y distancia que aquí se mencionan se calculan a partir de los resultados obtenidos por el Nuevo ZOE y/o el Twingo Electric durante el procedimiento de homologación WLTP (Worldwide harmonized Light vehicles Test Procedure, ciclo normalizado: 57 % de trayectos urbanos, un 25 % de trayectos interurbanos y un 18 % de trayectos en autopista), cuyo objetivo es reflejar las condiciones reales de uso de los vehículos. No se tiene en cuenta el tipo de trayecto elegido tras la recarga. El tiempo de recarga y la autonomía recuperada también dependen de la temperatura, el desgaste de la batería, la potencia suministrada por el punto de recarga, el estilo de conducción y el nivel de carga.

Derechos de autor: Jean-Brice Lemal, OHM Frithjof, Romain Laurent

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