¿En qué consiste el funcionamiento de un coche híbrido?

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En un momento en el que los conductores son plenamente conscientes del calentamiento global y de la contaminación atmosférica, los fabricantes de automóviles compiten en ingenio para ofrecer a sus clientes los coches más respetuosos con el medio ambiente. Los vehículos híbridos ofrecen una respuesta inmediata a las necesidades de los usuarios, al reducir considerablemente las emisiones.

Los vehículos híbridos son un primer paso hacia la electrificación de los medios de transporte. Para reducir el nivel de emisiones contaminantes producidas por los motores térmicos, incorporan un motor eléctrico que toma el relevo o complementa al motor de gasolina o diésel, en función de las condiciones de uso. Existen varios tipos de coches híbridos, cada uno con sus propias ventajas y funcionamiento.

Los diferentes tipos de coches híbridos

Los coches híbridos se clasifican en tres categorías principales según su modo de funcionamiento. Desde los híbridos ligeros, también conocidos como «Mild Hybrid», hasta los coches híbridos enchufables, que ofrecen una gran autonomía, la oferta de los fabricantes es hoy en día muy amplia y permite satisfacer las necesidades de los consumidores.

Los coches híbridos suaves

Los coches «mild hybrid» cuentan con un sistema de hibridación ligera que permite aliviar la carga del motor de combustión para reducir su consumo de combustible. Estos coches están equipados con una pequeña batería que sirve de apoyo al motor de combustión, pero esta tecnología no ofrece la posibilidad de circular en modo eléctrico.

Dado que la puesta en movimiento de la masa del vehículo es lo que más energía consume, esta hibridación de bajo nivel permite reducir el consumo de combustible en ciclo urbano (entre un 5 % y un 10 %). La recarga se realiza mediante la energía cinética generada durante el frenado y las desaceleraciones, lo que lo convierte en un sistema autónomo que no requiere recarga en una toma de corriente.

Sin embargo, hasta ahora, su rendimiento sigue siendo limitado y la reducción de las emisiones de CO₂ es escasa.

Los coches híbridos

Un coche híbrido (o «HEV», por Hybrid Electric Vehicles) cuenta con una batería de capacidad suficiente para recorrer unos kilómetros en modo 100 % eléctrico. Al igual que en los vehículos híbridos suaves, esta batería se recarga gracias a la conversión de la energía cinética que se pierde durante las frenadas y las desaceleraciones. En ciudad, permite que el motor eléctrico se imponga regularmente al motor de combustión. De este modo, el conductor ahorra combustible al tiempo que disfruta del funcionamiento silencioso y de la ausencia de vibraciones propios de los vehículos eléctricos.

Las últimas generaciones mejoran la autonomía y la flexibilidad de uso, como es el caso de la nueva gama de coches híbridos Renault E-TECH, equipados con una caja de cambios multimodo inteligente que permite cambiar de un modo a otro con total facilidad.

Por ejemplo, los nuevos Renault híbridos E-TECH pueden realizar hasta el 80 % de sus desplazamientos urbanos en modo 100 % eléctrico. Además, su consumo de combustible se reduce en casi un 40 % en el ciclo urbano en comparación con un motor de gasolina equivalente.

Coches híbridos enchufables

Un coche híbrido enchufable (o «PHEV», por sus siglas en inglés, Plug-in Hybrid Electric Vehicle) se acerca, un poco más, a un vehículo 100 % eléctrico, con una batería de mayor capacidad (9,8 kWh en la gama PHEV de Renault) y la posibilidad de recargarla. El vehículo híbrido enchufable se conecta a una toma de corriente doméstica adecuada o a una estación de recarga pública para «llenar el depósito» de electricidad. Esta capacidad de recargarse en la red eléctrica le confiere una autonomía en modo 100 % eléctrico de varias decenas de kilómetros.

Los coches híbridos enchufables son, por ejemplo, ideales para realizar todos los desplazamientos urbanos de la semana en modo 100 % eléctrico, sin utilizar combustible fósil y, por lo tanto, sin emisiones*. Las ventajas en el uso son notables… ¡tanto para el medio ambiente como para el bolsillo! En los trayectos largos, el motor híbrido enchufable funciona como un motor híbrido convencional, ya que el vehículo mantiene el arranque eléctrico y parte de la conducción en modo eléctrico.

Gracias a las versiones PHEV y a su capacidad para recargarse en la red eléctrica, los conductores dan un paso importante hacia la movilidad totalmente eléctrica.

En la práctica, ¿cómo funciona? A diferencia del sistema híbrido suave (Mild Hybrid), el motor eléctrico de un coche híbrido o de un coche híbrido enchufable sirve realmente para impulsar las ruedas y permitir una conducción 100 % eléctrica de forma temporal. De hecho, los vehículos HEV y PHEV están equipados con una batería de tracción, además de la batería convencional del vehículo de combustión, que sirve únicamente para alimentar el motor eléctrico.
Durante las fases de arranque y aceleración, la motorización eléctrica del híbrido y del híbrido enchufable, cuyo par está disponible de forma inmediata, sustituye al motor de combustión y ofrece una mayor capacidad de respuesta al vehículo.

Independientemente del grado de hibridación, el motor eléctrico se convierte en un generador que permite recargar la batería mientras el coche reduce la velocidad, tanto en las desaceleraciones como en las frenadas. El consumo de combustible se reduce gracias a esta energía gratuita, lo que disminuye en la misma medida el coste de funcionamiento.
Las versiones híbridas enchufables cuentan, además, con una mayor capacidad de la batería de tracción. El coche se puede conectar a la red eléctrica para recargar esta batería y, de este modo, aumentar la autonomía en modo eléctrico.

Las ventajas del vehículo híbrido

Al combinar un motor eléctrico con el motor térmico, los coches híbridos permiten reducir las emisiones durante su uso* y el consumo de combustible fósil entre un 5 % y un 40 %, dependiendo del nivel de hibridación. Las ventajas de los coches híbridos o híbridos enchufables son también su funcionamiento silencioso, así como la dinámica y la flexibilidad de la conducción en modo eléctrico.

A estas cualidades principales hay que añadir la gestión inteligente de la energía por parte de los distintos ordenadores de a bordo, que optimizan el rendimiento del vehículo en tiempo real y ofrecen el máximo rendimiento en cualquier circunstancia.
Además, los vehículos híbridos de Renault se benefician de la experiencia y los conocimientos técnicos del líder europeo en vehículos eléctricos.

Coche híbrido frente a coche eléctrico

Al depender menos de las infraestructuras de recarga eléctrica para poder circular en largas distancias, los vehículos híbridos cuentan además con un motor de gasolina de alto rendimiento que cumple con las últimas normas medioambientales.
Por su parte, el coche 100 % eléctrico ofrece, durante todo el trayecto, un arranque a plena potencia, aceleraciones enérgicas y lineales, una conducción dinámica y fluida, así como una marcha silenciosa.

*Sin emisiones de CO₂ ni de contaminantes atmosféricos regulados durante la conducción, salvo las piezas de desgaste.