Todo lo que hay que saber sobre el consumo de un coche eléctrico

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Los coches eléctricos han supuesto un cambio radical en lo que respecta a la gestión de la energía y al coste de uso para los conductores. Su consumo de electricidad y, por lo tanto, el coste de una recarga, varían en función de diversos factores que hay que tener en cuenta para optimizar al máximo el presupuesto. Entonces, ¿qué repercusiones tendrá la compra de un coche eléctrico en tu bolsillo en el día a día? Guía de los parámetros que te ayudarán a determinar, entre otras cosas, el precio medio de una recarga para un vehículo eléctrico.

¿De qué depende el consumo de un coche eléctrico?

El consumo influye directamente en el coste de uso de un coche eléctrico, pero ¿en qué consiste exactamente? Expresado en kilovatios-hora por cada cien kilómetros, el consumo permite calcular la autonomía del vehículo en función de su uso. Al igual que en un vehículo de combustión, la forma de conducir del conductor influye en gran medida en el consumo de un coche eléctrico. Así, varía según el estilo de conducción: una conducción que se anticipe bien al tráfico y al tipo de carretera reducirá la energía necesaria para que el coche eléctrico circule y, en definitiva, optimizará tu consumo eléctrico.
En autopista, a medida que aumenta la velocidad, el consumo crece: la fricción con el asfalto y la resistencia del aire exigirán más vatios al motor para mantener la velocidad. Por último, el consumo durante la conducción también depende de la regulación de la temperatura en el habitáculo: tanto la calefacción como el aire acondicionado pueden reducir significativamente la autonomía de la batería de un coche eléctrico.

Coche eléctrico: el consumo de la recarga eléctrica en un enchufe doméstico

Hay varios tipos de conexiones posibles

Por motivos de seguridad —a excepción del Renault Twizy, que se conecta a enchufes domésticos—, no se recomienda recargar un coche eléctrico directamente en un enchufe convencional. Para el resto de modelos, y este es el caso del resto de la gama Renault, se recomienda instalar un dispositivo de recarga específico. La «toma reforzada», la solución más económica tanto en precio de compra como de instalación, está diseñada para evitar sobrecargas y suministrar una corriente adecuada tanto para el vehículo como para las instalaciones eléctricas de los particulares.

La Wallbox, más avanzada, se presenta en forma de caja de pared desde la que se puede seleccionar la intensidad suministrada al vehículo y, por lo tanto, gestionar su consumo en la toma de corriente. En muchos modelos de este tipo de instalación se ofrecen niveles de potencia que oscilan entre 3,7 kW y 22 kW. Las potencias más elevadas de este dispositivo permiten, por su parte, recargas más cortas (recomendadas, por ejemplo, si el contrato de electricidad prevé una tarifa reducida durante un número limitado de horas). Este tipo de caja te permite controlar con precisión tus gastos energéticos, ya que indica el tiempo y el coste asociado a cada recarga. Algunas Wallbox ajustan automáticamente y en tiempo real la intensidad máxima de carga en función de la corriente disponible en la vivienda.

Ayudas para la instalación de una estación de recarga

En Francia se han ideado varios programas de subvenciones para fomentar la instalación de puntos de recarga de coches eléctricos en los hogares. Recientemente se ha establecido una prima para la renovación energética que se aplica a todos los hogares, tanto en viviendas unifamiliares como en edificios de viviendas. El importe fijo de esta prima asciende a 300 euros parala instalación de una estación de recarga destinada a la recarga de vehículos eléctricos. En el caso de las viviendas colectivas, se pueden acumular otros programas, como la ayuda ADVENIR. El objetivo de este programa es sufragar el 50 % de los costes de instalación y del material.

Los demás países de Europa tampoco se quedan atrás. El Reino Unido garantiza el reembolso de hasta el 75 % del coste de instalación de una estación de recarga doméstica, mientras queAlemania subvenciona a los propietarios de vehículos eléctricos con una ayuda que oscila entre el 10 % y el 30 % del coste de una Wallbox (subvención que se complementa con numerosas iniciativas locales).

Un coste que depende del contrato

El precio de la recarga de tu coche eléctrico en casa varía en función de diferentes criterios, entre los que destacan el tipo de contrato que tienes con tu proveedor de energía y el precio del kilovatio-hora. Para calcular el coste de una recarga completa en tu factura de electricidad, basta con multiplicar la capacidad de la batería en kilovatios-hora (kWh) por el precio del kilovatio-hora. Esto supone, en Francia, con una tarifa doméstica media de aproximadamente 0,15 euros por kWh, un precio inferior a 3 euros por cada 100 kilómetros, y de unos 8 euros por la recarga total de una batería de 52 kWh (como la del ZOE). La gran variedad de la oferta eléctrica en Europa explica las importantes diferencias de precio entre unos países y otros para una recarga completa: en Alemania, esta asciende a algo más de 15 euros, frente a unos 11 euros en Italia y 9 euros en el Reino Unido.

twingo electric

El consumo de la recarga de un coche eléctrico en las estaciones de recarga públicas

Cargadores compatibles con las estaciones de recarga

Además de los conectores para conectarse a la red eléctrica doméstica, los vehículos eléctricos incorporan cargadores adaptados a las estaciones de recarga públicas. El ZOE, al igual que otros modelos de Renault, viene equipado de serie con el cargador Caméléon®. Su particularidad es que se adapta a las diferentes estaciones de recarga de CA (corriente alterna), que son las infraestructuras de recarga más habituales en el espacio público, para aprovechar de forma óptima la red eléctrica disponible. De este modo, el ZOE es capaz de absorber hasta 22 kW para recuperar hasta 125 kilómetros en 1 hora de recarga*. Así, amplías la autonomía de tu coche eléctrico en varias decenas de kilómetros en tan solo unos minutos.

El Renault ZOE también cuenta con una toma Combo (CCS) que permite cargar aún más rápido con la carga rápida de 50 kW y, de este modo, recuperar hasta 150 km de autonomía en 30 minutos*. Esta toma recibe corriente continua (o CC), que se distribuye en las estaciones de recarga ultrarrápidas, especialmente en las principales vías de comunicación.
Además de la potencia suministrada y la duración, estos diferentes modos de recarga influyen directamente en el coste. Cuanto más rápida es la recarga, más cara resulta.

Calcular el consumo del coche eléctrico: un coste variable en las estaciones de recarga del espacio público

¿Cuánto cuesta recargar un coche eléctrico en las redes públicas? Dependiendo del operador de la estación de recarga, la potencia de esta y su ubicación, el coste de las recargas puede variar del doble al simple. A menudo hay estaciones de recarga gratuitas en los aparcamientos de los centros comerciales o cerca de las grandes superficies. Algunas redes también ofrecen recarga durante las horas valle (por la noche). En una estación de recarga en la vía pública en Francia, 5 minutos de recarga cuestan una media de 1,30 euros sin suscripción, pero esta tarifa puede bajar a 0,50 euros por el mismo tiempo de recarga con suscripción. En una estación de recarga ultrarrápida de 50 kW —que se encuentran a lo largo de las principales vías de comunicación—, se tardará 20 minutos en recuperar 100 kilómetros de autonomía adicional en un ZOE, con un coste que puede oscilar entre 2 y 5 euros. En este tipo de infraestructuras, al igual que en las demás, el precio del kilovatio-hora varía según el país. Por ejemplo, en los Países Bajos, es posible pagar 0,59 euros por kilovatio-hora sin suscripción, es decir, 17,70 euros por una recarga de 30 kWh. En Inglaterra, algunos operadores aplican una tarifa de 12 libras esterlinas (13,20 euros) por hora de recarga rápida en una estación de 50 kW. En general, las ofertas de suscripción se aplican a una red europea de puntos de recarga, lo que permite acceder a tarifas preferentes en miles de puntos de recarga. En cualquier caso, una recarga eléctrica cuesta mucho menos que su equivalente en combustible fósil (gasolina o gasóleo).

Formas de pago para recargar un vehículo eléctrico

La gran mayoría de las redes que gestionan las estaciones de recarga no admiten el pago con tarjeta bancaria en la propia estación y, por razones prácticas, mucho menos el pago en efectivo. Hasta que se amplíe la aceptación de los medios de pago, lo más sencillo sigue siendo optar por una tarjeta de acceso, ya sea de pago o gratuita. Esta puede proporcionarse al comprar el coche eléctrico, cuando así lo prevea el fabricante. Por ejemplo, Renault ofrece en algunos países la tarjeta Z.E. Pass, que funciona junto con la aplicación MY Renault. Esta última permite localizar y recibir indicaciones para llegar a la estación de recarga más cercana; a continuación, la tarjeta se utiliza para iniciar una sesión de recarga. Esta tarjeta, también denominada «tarjeta de recarga», da acceso a una red de más de 190 000 puntos de recarga en toda Europa.
Numerosos servicios en línea ofrecen prestaciones similares con una aplicación que, por lo general, facilita la gestión de estas tarjetas. El pago se realiza directamente a través de las plataformas de estos proveedores de tarjetas, según las modalidades que ellos mismos establecen: tarjeta bancaria, PayPal, transferencia, etc.

El consumo de la recarga de un coche eléctrico en Europa: ¿existen diferencias entre países?

En Europa, las estaciones de recarga en espacios públicos cumplen con las normas europeas, especialmente en las autopistas. Una de las principales diferencias entre los países radica en el modo de facturación de la recarga pública: en Francia, las estaciones muestran una tarifa por tiempo, mientras que la mayoría de los países vecinos calculan el coste de una «recarga completa» en función del número de kilovatios-hora recargados. Además, dado que las tarifas eléctricas no son las mismas de un país a otro, el coste del consumo de un coche eléctrico varía en función del país europeo en el que nos encontremos, al igual que ocurre con todos los aparatos eléctricos.

Renault Zoé

¿Cuánto consumen un Renault ZOE y un Twingo Electric?

El consumo por cada carga completa de un vehículo depende de la capacidad de su batería. En el Renault ZOE, por ejemplo, la batería Z.E. 50, con una capacidad de 52 kWh, permite recorrer 100 kilómetros (ciclo WLTP**) con un coste aproximado de 8 euros en Francia o de unos 10 o 12 euros en Alemania, utilizando un punto de recarga rápida (50 kW). Esta cantidad puede variar en función del tipo de tarificación que se aplique en la recarga. En cuanto al Twingo Electric, puede circular por la ciudad durante una semana entera con una sola recarga gracias a su batería de 22 kWh.

Cabe señalar también que no hay que subestimar las buenas prácticas al volante, en particular la conducción ecológica: permiten optimizar realmente el consumo y, por lo tanto, obtener un ahorro inmediato.

* Los valores de autonomía y distancia que aquí se mencionan se calculan a partir de los resultados obtenidos por el Nuevo ZOE durante el procedimiento de homologación WLTP (Worldwide harmonized Light vehicles Test Procedure, ciclo normalizado: 57 % de trayectos urbanos, 25 % de trayectos interurbanos, 18 % de trayectos en autopista), cuyo objetivo es reflejar las condiciones reales de uso de los vehículos. Sin embargo, no tienen en cuenta el tipo de trayecto elegido tras la recarga. El tiempo de recarga y la autonomía recuperada también dependen de la temperatura, el desgaste de la batería, la potencia suministrada por la estación de recarga, el estilo de conducción y el nivel de carga.

** WLTP: Procedimiento armonizado mundial de ensayo de vehículos ligeros. El ciclo WLTP normalizado se compone de un 57 % de trayectos urbanos, un 25 % de trayectos interurbanos y un 18 % de trayectos por autopista.

Derechos de autor: OHM Frithjof, Renault Marketing 3D-Commerce

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