«WWF y Renault: una colaboración que abre nuevos caminos»
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¿Cómo contribuye el vehículo eléctrico a la transición energética? Esta es la pregunta central del proyecto piloto que se está llevando a cabo en la isla portuguesa de Porto Santo, donde el ecosistema implantado combina vehículos eléctricos, recarga inteligente, tecnología «vehicle-to-grid» y almacenamiento estacionario. WWF, socio del Renault Group en la búsqueda de una movilidad más sostenible, busca respuestas sobre el terreno. Pierre Cannet, responsable de los programas de clima, energía y ciudades sostenibles de la organización, nos lo explica.
POR EL Renault Group
¿Podría contarnos cómo surgió la colaboración entre WWF y el Renault Group?
A nivel mundial, el sector del transporte representa una quinta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero. En Francia, supone un tercio. En un contexto de transición ecológica, es urgente abandonar el modelo centrado en el coche particular y los combustibles fósiles para avanzar hacia soluciones de transporte más sostenibles. En este sentido, el vehículo eléctrico, junto con el desarrollo de las energías renovables y los nuevos modelos de movilidad (coche compartido, carsharing, multimodalidad), constituye una parte importante de la solución. Para WWF, resulta lógico asociarnos con Renault Group, pionero y líder en vehículos eléctricos en Europa, con quien compartimos esta visión.
El otro punto fundamental se refiere a la armonización con el Acuerdo de París. Con su compromiso de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, en particular mediante una reducción del 40 % por vehículo de aquí a 2030 con respecto a 2010, el Renault Group puede contribuir al objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de los dos grados.
¿En qué consiste su iniciativa «Reinventar las ciudades», a la que el Renault Group ha decidido sumarse?
Las ciudades, que actualmente son responsables de dos tercios de las emisiones de CO₂ a nivel mundial, concentrarán el 70 % de la población de aquí a 2050. Constituyen una palanca de transición imprescindible para la movilidad. Desde hace tres años, WWF se moviliza para involucrar a todos los actores (políticos, administraciones locales, empresas y ciudadanos) en torno a su visión global «menos, mejor, de otra manera». El objetivo es acompañarlos en la puesta en marcha de nuevos modelos de organización según el principio de «One Planet Living»*. Se trata de influir, pero también de encarnar esta visión sobre el terreno, a través de aportaciones concretas, como hacemos con la Metrópoli de Ruán-Normandía.
Así pues, habéis llevado a cabo un estudio sobre la contribución de las nuevas soluciones de movilidad a la transición ecológica en Porto Santo. ¿Cuáles son los primeros resultados?
Hoy en día, las energías renovables representan el 15 % de la producción de electricidad de Porto Santo. ¿Qué ocurre cuando se introducen los vehículos eléctricos? Eso es lo que hemos intentado averiguar. Aunque la combinación energética sigue basándose principalmente en los combustibles fósiles (un 85 %), se observa que la huella de carbono de un vehículo eléctrico** sigue siendo un 11 % inferior a la de un vehículo diésel y un 34 % inferior a la de un vehículo de gasolina. La diferencia se acentúa considerablemente cuando aumenta la proporción de energías renovables en el mix energético, gracias, sobre todo, al almacenamiento que permiten las baterías de segunda vida.
En concreto, a largo plazo, ¿qué podría suponer esto para la isla?
Al combinar una movilidad 100 % eléctrica con una producción de electricidad que tiende hacia el 100 % de energías renovables, la huella de carbono de la electricidad y la movilidad se reduce considerablemente. De este modo, la isla de Porto Santo podría reducir su huella de carbono a una décima parte de su nivel actual de aquí a 2030. En este escenario, el almacenamiento del excedente de producción verde mediante baterías resulta esencial. Sin ellas, las energías renovables solo podrían alcanzar el 70 % de la combinación energética, en lugar del 99,5 %. Se trata de una de las medidas prioritarias para reducir la huella de carbono de la isla.
¿Qué consecuencias ves que pueden derivarse de estas primeras enseñanzas?
Vamos a continuar con las investigaciones en Porto Santo sobre los usos y los aspectos económicos. También tenemos previsto estudiar, junto con Renault Group, otros territorios como Belle-Île-en-Mer.
Sabemos que funciona, ¡ahora hay que actuar con rapidez para lograr una adopción a gran escala de estos ecosistemas que combinan las energías renovables y la movilidad eléctrica!
* «Vivir dentro de los límites de los recursos de un solo planeta»
** A lo largo de todo su ciclo de vida
Derechos de autor: Paulo, CALISTO, Renault Portugal, WWF
