De la pista a la carretera
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El turbo revoluciona la Fórmula 1
Tras haber probado con éxito el turbocompresor en coches de rally y de resistencia a principios de los años 70, Renault decidió afrontar el improbable reto de experimentar con esta tecnología en un monoplaza de Fórmula 1 a partir de la temporada de 1977. La apuesta dio sus frutos, ya que en 1979, durante el Gran Premio de Francia en el circuito de Dijon-Prenois, Jean-Pierre Jabouille, al volante del RS 10, ganó la carrera.
A continuación, una revolución en la producción en serie
Menos de dos años después de su primera victoria en la F1 con un motor turbo, Renault lanza su primer coche de serie equipado con esta tecnología, el Renault 18 Turbo. Silencioso y a la vez impresionantemente rápido, está a la altura de las berlinas más potentes del mercado.
En 1972, la gama Renault 5 alcanzó su punto álgido con la comercialización del Renault 5 Turbo, que destacó en los rallies. En 1981, le tocó el turno al Renault 5 Alpine, que se comercializó con un motor equipado con un turbocompresor.
Dos años más tarde, llega el Fuego Turbo. A continuación, aparecen el Renault 11 Turbo y el Renault 9 Turbo. No hay que olvidar ni el Renault 5 GT Turbo, galardonado con dos títulos de Campeón del Mundo de Rallyes en la categoría Grupo N, ni el Renault 21 2L Turbo, que permitió a Jean Ragnotti imponerse en el Campeonato de Francia de Superturismo.
En 1993, Renault lanzó al mercado su Safrane Biturbo, un modelo que combina el confort de una berlina con el comportamiento dinámico de un coupé de lujo.
Todos estos modelos de la Colección Renault Classic se exponen en el stand de Rétromobile, junto al Renault Mégane R.S. Trophy, buque insignia de Renault Sport y de toda la gama Mégane.