Asiento trasero deslizante: el Twingo recupera una innovación emblemática
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Treinta y tres años después de su lanzamiento, el Twingo recupera uno de sus rasgos más emblemáticos: los asientos traseros deslizantes. Una innovación que encarna a la perfección el ADN modular de este utilitario tan práctico.
Interior del coche: «Pequeño por fuera, grande por dentro»
Salón del Automóvil de 1992. Bajo los focos, hace su aparición un coche pequeño, redondeado y alegre. Los periodistas se muestran escépticos. ¿Demasiado pequeño? ¿Demasiado raro? ¿No lo suficientemente serio?
Luego suben a bordo. Y ahí, sorpresa.
Con la banqueta totalmente echada hacia atrás, hay más espacio para las piernas que en una berlina. ¡Impresionante! Con la banqueta adelantada, el maletero se amplía. ¡Magia! Los respaldos son independientes y se pueden reclinar por separado, pudiendo incluso adoptar una posición «relax». Los asientos delanteros se desbloquean con un solo gesto desde la parte trasera. Por muy compacto que sea, su habitáculo es uno de sus puntos fuertes.
«Pequeña por fuera, grande por dentro», titula la prensa.
Este asiento trasero montado sobre guías y deslizable 17 centímetros es un equipamiento inédito en un coche de esta categoría. Una idea sencilla y genial: permitir a los clientes elegir, con un solo gesto, entre un amplio espacio para las piernas o un maletero generoso. Una idea firmada por Twingo: práctica e ingeniosa.
«Queríamos que el coche se adaptara a la vida de las personas, y no al revés», resume hoy Jacques Cheinisse, que por entonces era director de producto.

Diseño modular: habitabilidad desde el principio
Sin embargo, el concepto no era nuevo. En los archivos de la empresa se encuentra una patente de 1926, firmada por Louis Renault, sobre la variabilidad del espacio trasero.
Desde los años 80, el departamento de Producto Avanzado (el equivalente a una dirección de producto encargada de proponer los futuros vehículos del grupo) exploraba solucionesde diseño interior, convencido de que se subestimaban las necesidades de los clientes en materia de modularidad. Estos estudios ya habían permitido transformar el prototipo «P23» de Matra en el Espace. Otras innovaciones maduraban silenciosamente. La banqueta trasera deslizante era una de ellas.
Pero la idea quedó en suspenso. Sin duda, se necesitaba el coche adecuado, la visión adecuada y el equipo adecuado para darle vida. Será el futuro Twingo el que le brinde esa oportunidad.

El «design to cost»: invertir donde realmente importa
Esta banqueta deslizante forma parte del enfoque global del proyecto Twingo. Ante Raymond Lévy, entonces presidente y director general, quien señalaba que el proyecto «tiene talento y originalidad, pero no es rentable», los equipos disponían de tres meses para demostrar que podía llegar a serlo. En este contexto de presión, aplicaron una nueva forma de concebir un automóvil: el «design to cost».
En lugar de desarrollar un producto y luego calcular su coste, primero se fija un precio objetivo y, a continuación, se encarga a los expertos que propongan la mejor solución técnica para alcanzarlo, aunque ello suponga replantearse los hábitos de trabajo y la organización.
Sin embargo, esta racionalización no debe sacrificar nunca «lo esencial para el usuario». Como explicará Yves Dubreil, director del proyecto:«Solo queríamos lo útil... pero lo útil que marca la diferencia».
La banqueta trasera modulable ilustra a la perfección esta filosofía. Para los equipos, el Twingo debe ser «un coche para vivir», no solo un medio de transporte. Un auténtico coche para vivir se adapta a las situaciones del día a día: la banqueta deslizante se convierte en algo imprescindible.
Jacques Cheinisse nos da la clave:«Cuando el departamento de producto solicitó un asiento trasero deslizante para garantizar la versatilidad del habitáculo —ya fuera la comodidad de una berlina por la noche en la ciudad para salir con amigos o el espacio necesario para ayudar a un amigo a mudarse—, confiamos en ellos y buscamos la mejor propuesta en cuanto a relación calidad-precio».
Confiar y buscar la mejor propuesta. Dos principios sencillos que han guiado toda la aventura del Twingo hasta hoy.
Una optimización hasta el último minuto
Para financiar este equipamiento esencial, el equipo del proyecto tomó una decisión radical: el Twingo solo se comercializará en una única versión. Esta simplificación drástica genera un ahorro que se reinvertirá en el equipamiento. El resultado: elementos que en la competencia eran opcionales se ofrecen de serie en el Twingo, ¡incluida la famosa banqueta trasera deslizante!
Pero la puesta en práctica resultó complicada. Los primeros prototipos presentaron dificultades. Por ejemplo, el armazón del asiento, en el que se integraban los anclajes de los cinturones, resultaba difícil de manejar, producía chirridos y carecía de rigidez. Por lo tanto, hubo que perseverar, perfeccionar, ajustar y volver a empezar.
Para sacar el máximo partido a esta decisión, el coche será estrictamente de cuatro plazas, y no de cinco, con el fin de que la banqueta trasera pueda deslizarse entre los pasos de rueda.
Todo estará listo solo unas semanas antes del lanzamiento del coche. ¡Justo a tiempo!
Cuando el asiento trasero deslizante forma parte del ADN del Twingo
El Twingo 2, lanzado en 2007, sustituye la banqueta deslizante por dos asientos individuales deslizantes con respaldos reclinables, salvo en las versiones básicas, que cuentan con una banqueta fija. Sin embargo, se mantiene el espíritu de modularidad, ya que es posible abatir el asiento del copiloto para cargar objetos de hasta 2 metros de largo.
Esta innovación no se incorporará al Twingo 3. Los antiguos propietarios del Twingo 1 lo recuerdan con nostalgia. Les cuentan a sus amigos: «¿Sabes? Antes se podía deslizar todo el asiento trasero. Era genial».
Si el Twingo ha dejado huella en varias generaciones, no es solo por su diseño revolucionario. También es por su asiento trasero deslizante: un dispositivo tan ingenioso y práctico que se convertiría en uno de los rasgos más característicos de su ADN.

Cuarta generación del Twingo y el gran regreso de los asientos traseros deslizantes
El 6 de noviembre de 2025, Renault presentó el Twingo E-Tech electric, la nueva generación del Twingo: eléctrico, compacto y divertido. Y en el habitáculo, ¡qué sorpresa!: vuelve el asiento corrido.
Y lo que es mejor: ha mejorado. Ahora los dos asientos se deslizan de forma independiente. ¿Llevas a un pasajero corpulento a la izquierda y equipaje a la derecha? No hay problema. Un asiento se desplaza hacia atrás y el otro, hacia delante. Total libertad.
Una elección acertada, ya que las opiniones de las primeras pruebas con clientes son unánimes. «Es el espíritu del Twingo. Los asientos traseros son impresionantes», exclama uno de ellos. «Es rapidísimo. Se nota claramente la modularidad del primer Twingo», confirma otro. «Es ingenioso y aporta valor al coche».
Una usuaria lo resume así: «Cada uno tiene libertad para avanzar y retroceder como quiera. Y en cuanto al espacio del maletero, está bien».
Los respaldos se pueden reclinar en tres posiciones diferentes para optimizar la comodidad postural y, gracias al asiento del acompañante abatible, es posible alcanzar una longitud de carga de 2 metros y un volumen de más de 1 000 litros con los respaldos abatidos.
Basta con echar un vistazo a este nuevo Twingo para darse cuenta de que tiene dos puertas más en la parte trasera que el modelo original. ¡Cinco puertas es aún mejor, es súper práctico!
En definitiva, el coche sigue siendo compacto, con 3,79 m, pero ahora ofrece el espacio interior propio del segmento superior.

«Cuando se pregunta por el Twingo, hay dos aspectos que siempre se mencionan: su diseño alegre, simpático y optimista, y el ingenio de su asiento trasero deslizante. Es precisamente esa combinación de un diseño llamativo y una funcionalidad única la que queremos recuperar hoy con los asientos traseros deslizantes y la posibilidad de abatir el respaldo del asiento del acompañante.»
Marion Joly
Jefa de producto del Renault Twingo E-Tech eléctrico
El coche urbano eléctrico por menos de 20 000 €
La cuestión estratégica era evidente: ¿por qué no retomar el Twingo original? Treinta y tres años después del reto de Raymond Lévy, Renault Group se enfrenta a un problema similar: cómo ofrecer un utilitario eléctrico moderno por menos de 20 000 €, incorporando al mismo tiempo las tecnologías que se esperan hoy en día, como la conectividad o los sistemas de asistencia a la conducción.
La respuesta se resume en tres palabras: «design to cost». El método que había determinado el éxito de la primera generación vuelve a ser el hilo conductor del proyecto.
Todo comienza con una definición rigurosa y temprana. El equipo debe decidir: ¿qué es esencial? ¿Qué no lo es? Y muy pronto hay que tomar una decisión: preservar el ADN del Twingo, esa modularidad que marca la diferencia. La banqueta deslizante del Twingo 1 vuelve a ser innegociable. Y aún más: el equipo decide llevar el concepto un paso más allá, pasando de la banqueta de una sola pieza a dos asientos traseros independientes, deslizantes y abatibles. Una evolución que transforma un legado en innovación.
Al igual que en 1990, la reducción del número de piezas y la limitación de las inversiones no son un fin en sí mismas. Permiten liberar recursos para mejorar la oferta cuando resulta pertinente: tecnologías de gama alta (conectividad de Google, ADAS), prestaciones prácticas (maletero ingenioso con alfombrilla reforzada en dos partes), al tiempo que se mantiene un precio de entrada asequible.

«Nuestro objetivo era claro: ofrecer un Twingo a un precio inferior a 20 000 €. Para lograrlo y, al mismo tiempo, recuperar la sencillez del Twingo 1, decidimos reducir la variedad de la oferta de productos, con una gama sencilla y clara: un solo motor y dos niveles de acabado, nada más.»
Grégoire Ginet
Líder en ventas: Renault Twingo E-Tech eléctrico
Una innovación útil para el día a día
La posibilidad de adaptar fácilmente el coche a las necesidades del día a día es una característica arraigada en el ADN del Twingo. Y, al igual que en 1992, los asientos traseros deslizantes se incluyen de serie, independientemente del nivel de acabado. Garantizan un uso intuitivo y una flexibilidad óptima de este vehículo, compañero ideal para el día a día.
Ahí radica precisamente el punto fuerte de esta propuesta: estar al servicio, ante todo, de una finalidad práctica. Lo que llamó la atención del equipo del proyecto del Twingo E-Tech electric es que nunca se percibió como una proeza técnica ni como un artilugio: se aceptó de inmediato.
Ilustra a la perfección el espíritu de Renault Group: innovación útil e ingeniosa, siempre al servicio del usuario.
Treinta y tres años después, esta innovación emblemática sigue demostrando su vigencia. En un contexto urbano en el que la practicidad y la versatilidad son fundamentales, los asientos deslizantes del Twingo E-Tech electric demuestran que las buenas ideas perduran a lo largo del tiempo.
Este concepto es más que un sistema mecánico. Es una filosofía: la de un coche que se adapta a la vida, y no al revés. La del «design to cost» bien entendido: invertir en lo que es importante para el cliente. La de la innovación al servicio de la vida cotidiana.
El legado de una determinada concepción del diseño automovilístico
El asiento deslizante es uno de esos detalles que lo cambian todo. En 1992, convirtió un pequeño utilitario en un coche «inteligente». En 2025, la idea vuelve, modernizada, perfeccionada y adaptada al mundo de la movilidad eléctrica, para convertir al Twingo E-Tech electric en uno de los utilitarios más modulares del mercado.
*Gracias a Renault Histoire por su contribución a este artículo
Preguntas frecuentes
¿Cuál es una de las principales innovaciones del Twingo original que vuelve a incorporarse en la nueva generación?
Se trata del asiento trasero deslizante. Introducido en el primer Twingo en 1992, permitía modular el espacio interior entre un amplio espacio para las piernas y un maletero generoso. Esta característica emblemática vuelve al Twingo E-Tech electric, pero con una novedad: los dos asientos traseros ahora se deslizan de forma independiente el uno del otro.
Tanto si son de una sola pieza como si constan de dos asientos independientes, los asientos traseros permiten adaptar el espacio interior a las necesidades. Al retrasarlos, se gana más espacio para las piernas de los pasajeros, y al adelantarlos, se amplía el volumen del maletero. En el nuevo Twingo E-Tech electric, los respaldos se reclinan en tres posiciones y el asiento del acompañante es abatible, lo que permite alcanzar una longitud de carga de 2 metros y un volumen de más de 1 000 litros, ofreciendo así el espacio interior propio de un segmento superior, a pesar de su tamaño compacto.
El «design to cost» es un método de diseño en el que se fija un precio objetivo desde el principio y, a continuación, los equipos trabajan para encontrar la mejor solución técnica que permita alcanzarlo, optimizando los costes sin sacrificar lo esencial para el usuario. Esta filosofía fue fundamental para el primer Twingo y se ha vuelto a aplicar en el Twingo E-Tech electric. Ha permitido reinvertir el ahorro conseguido en equipamientos considerados esenciales, como los asientos deslizantes, que se ofrecen de serie para garantizar la versatilidad y la adaptabilidad del vehículo.
Las opiniones de las primeras pruebas con clientes son unánimes y muy positivas. Los usuarios celebran el regreso del «espíritu Twingo» y consideran que los asientos traseros son «impresionantes» y «superrápidos». Valoran la modularidad recuperada, que aporta tanto «ingenio» como «valor» al coche. También se valora mucho la libertad de poder avanzar y retroceder cada asiento de forma independiente, así como la optimización del espacio en el maletero.










