Renault crea el coche del futuro… ¡con mules!

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¿Sabías que un mulo no es solo un animal?

El término «mulet» se utiliza de forma genérica en la industria automovilística para referirse a los primeros prototipos que se emplean para probar las características de un futuro modelo o prototipo: diseño, tecnología, mecánica, carrocería, etc. Sin embargo, combinar sistemas autónomos, eléctricos y conectados es una tarea extremadamente compleja. Por eso, vamos a analizar el caso, no de un «mulet», ¡sino de tres! Los «mulets» permiten a los ingenieros probar características específicas con el objetivo final de reunirlas todas en un mismo vehículo.

Los prototipos se someten simultáneamente a las pruebas físicas y digitales más exigentes con el fin de prever todas las situaciones que puedan darse en la carretera. Pero cada uno puede tener su propia utilidad. A continuación, te ofrecemos algunos ejemplos.

Ghost Rider, el vehículo autónomo de nivel 4

Conocido como «Ghost Rider», el prototipo «Mulet 0», basado en el Renault Espace, se utiliza para el desarrollo de la conducción autónoma. Su maletero está repleto de 200 kilos de material electrónico. Esto no le impide tener capacidad para hasta cinco personas y servir para la prueba y el desarrollo de las tecnologías que le permitirán circular de forma totalmente autónoma. Ya ha salido a la carretera en el marco de pruebas en condiciones reales, y sus reacciones se evalúan mediante simulaciones numéricas.

Road Runner, la moto eléctrica

100 % eléctrico y diseñado específicamente para el desarrollo de la suspensión y la estructura de la carrocería, el prototipo «Mulet 1» (nombre en clave: Road Runner) tiene capacidad para dos pasajeros, ya que los asientos traseros se han sustituido por el equipo electrónico necesario para las pruebas. Fabricado a partir de un Renault Talisman modificado para funcionar exclusivamente con electricidad, permite a los ingenieros de Renault probar un nuevo motor eléctrico y una carrocería rediseñada con la batería en el suelo y el motor en la parte trasera. Este «laboratorio rodante» está destinado a probar y optimizar todas las características del chasis del futuro vehículo en diferentes situaciones: confort, estabilidad, frenado, dirección o acústica de la transmisión.

Ghost Rider + Correcaminos = una mula llamada MadMax

Por último, el «Mulet 2» (nombre en clave MadMax) se parece mucho al Mulet 1, con la única diferencia de que incorpora todo el sistema de conducción autónoma destinado al futuro prototipo. En concreto, combina las características del Ghost Rider y del Road Runner, con algunas mejoras. Equipado con sensores y cámaras sofisticados, permite probar el coche eléctrico en situaciones de conducción autónoma, pero incorpora numerosos sistemas de seguridad adicionales. Gracias al uso de nuevos programas informáticos, ordenadores y procesadores, los equipos electrónicos integrados ocupan cuatro veces menos espacio que en el Mulet 0. Los sensores de este prototipo se han instalado exactamente en los mismos lugares que en el futuro vehículo. Repartidos por todas partes, le dan un aspecto bastante extraño, ¡lo que le ha valido el apodo de «MadMax»! Además de la integración de los sensores, este prototipo es nuestro mejor laboratorio de conducción para probar todas las interacciones entre los sistemas a bordo. Se espera que empiece a circular por carretera muy pronto para que podamos comenzar a perfeccionar nuestras estrategias de control en materia de conducción autónoma.