Todo lo que hay que saber sobre el mantenimiento de un coche eléctrico

Publicado el

Actualizado el

Renault 5 E TECH ELECTRIC

Una de las ventajas de tener un vehículo eléctrico es la sencillez de su mantenimiento. Al haber pocas piezas que revisar, el mantenimiento de este tipo de coches resulta poco engorroso y relativamente económico. Esta ventaja se deriva directamente del principio de funcionamiento eléctrico, pero también de innovaciones de las que los motores de rotor bobinado de Renault son un buen ejemplo.

«Proyecto de sostenibilidad»: ¡coches diseñados para durar más tiempo!

Maniobras de todo tipo, golpes constantes, carreteras llenas de baches, temperaturas extremas, puertos de montaña… Como auténticos atletas, los vehículos de Renault Group se someten a pruebas para superar sus límites.

Leer el artículo

¿Cuáles son las particularidades del mantenimiento de un coche eléctrico?

Un vehículo que requiere pocos consumibles

Un motor eléctrico requiereun mantenimiento mucho más sencillo que un motor térmico. Al no estar sometido a fricciones mecánicas ni a intercambios de flujos líquidos y gaseosos, no necesita lubricante ni sistema de escape. Por lo tanto, no hay que realizar cambios de aceite, ni de filtros, ni de tubos de escape. Todo ello se traduce en un ahorro en el coste del mantenimiento del coche. Así, el mantenimiento afecta a un número mucho menor de componentes mecánicos que en un coche con motor de combustión. Por otra parte, los juegos de neumáticos, el líquido limpiaparabrisas, las pastillas de freno o los filtros del aire acondicionado son los únicos consumibles que hay que cambiar periódicamente en un coche eléctrico. 

Un número reducido de piezas

El diseñodel motor de un coche eléctrico reduceconsiderablemente el número de piezas necesarias para su funcionamiento. Entre ellas, ninguna pieza denominada «de desgaste» puede comprometer su integridad. Así, en un vehículo eléctrico, ni la correa de distribución, ni la junta de culata, ni los latiguillos pueden provocar una avería en el motor: en lo que respecta a la tracción, estos automóviles son fiables durante cientos de miles de kilómetros. Para los conductores que buscan tranquilidad, además de un mantenimiento sencillo, el coche eléctrico se impone, por tanto, como una opción evidente. Sobre todo porque un mantenimiento sencillo no significa que sea menos riguroso: todas las piezas del vehículo son revisadas por expertos dentro de la red del fabricante. 

Menor desgaste de los frenos

Los coches eléctricos utilizan dos sistemas de frenado: en primer lugar, el frenado regenerativo, que utiliza el motor a modo de generador para recargar la batería de forma puntual, y un sistema de frenado tradicional —de disco o de tambor, con pastillas— que se activa a continuación. Por lo tanto, el sistema mecánico y los neumáticos se someten a menos esfuerzo, lo que favorece un cambio menos frecuente de las piezas específicas.

Una transmisión simplificada

Al no haber caja de cambios manual ni embrague, la transmisión de un vehículo eléctrico es mucho más sencilla: a diferencia de un motor térmico, un motor eléctrico genera directamente el movimiento giratorio. Cuando el conductor pisa el acelerador, la batería genera un campo magnético en una pieza fija que hace girar una pieza móvil. En los vehículos eléctricos de Renault Group, esta última es un rotor bobinado, lo que aumenta la eficiencia energética del motor. De este modo, se evitan todas las averías relacionadas con el sistema de transmisión tradicional y se reducen los costes de mantenimiento inherentes a esta función. 

Puntos de control tradicionales

El mantenimiento del chasis, la carrocería, los neumáticos, la dirección y la suspensión de un vehículo eléctrico se lleva a cabo de forma tradicional, al igual que la revisión del sistema de aire acondicionado, los elementos de confort o los limpiaparabrisas. Estos puntos de revisión son imprescindibles para la seguridad del vehículo y el confort de conducción.

El mantenimiento que hay que realizar uno mismo es mínimo

En un vehículo eléctrico, hay que comprobar los niveles del líquido de frenos y del líquido refrigerante, y, si es necesario, sustituirlos o rellenarlos. La presión de los neumáticos también debe revisarse periódicamente, al igual que en un coche de combustión: antes de salir de vacaciones, antes de una inspección técnica, etc. Otra operación que se puede realizar sin acudir al taller es el cambio, cada tres años, de la batería de 12 voltios, que garantiza el funcionamiento de la iluminación y los sistemas electrónicos.

¿Hay que realizar el mantenimiento de la batería de un vehículo eléctrico?

La batería de un vehículo eléctrico es uno de sus componentes más importantes. El motor se alimenta mediante lo que se conoce como «batería de tracción». Estagarantiza la autonomía del coche eléctrico durantevarios cientos de kilómetros, dependiendo del modelo. 

Encuanto a la durabilidad de una batería de iones de litio deun vehículo eléctrico, Renault Group, pionero en la electricidad, la estima en diez años de vida útil del vehículo. Pero eso no significa que la batería deje de funcionar después, sino todo lo contrario. Aún le quedan unos diez años para demostrar su eficacia y su utilidad. De hecho, son muchos los ámbitos en los que se aprovechala «segunda vida» de las baterías de los coches eléctricos:el almacenamiento estacionario de electricidad, la electrificación de vehículos, la distribución de energía verde en circuitos cortos, etc. 

El uso que se le da al vehículo también influye en la vida útil de la batería. Por eso, es fundamental confiar su mantenimiento a un concesionario Renault. Para garantizar una vida útil óptima, este comprueba el ciclo de vida de esta pieza fundamental. Además,Renault garantiza las baterías de susvehículos eléctricos durante un periodo de ocho años o 160 000 kilómetros (lo que ocurra primero), con el fin de mantener una capacidad de carga de al menos el 70 % en cualquier circunstancia.

¿Cuánto cuesta el mantenimiento de un coche eléctrico?

image preview

Un ahorro considerable

Varios estudios coincidentes demuestran que el coste de mantenimiento de un coche urbano eléctrico es entre un 20 % y un 35 % más bajo que el de un coche de combustión equivalente*, en el que las reparaciones, las revisiones y los cambios de aceite suponen un gasto considerable. Estas notables diferencias en los costes de mantenimiento se explican principalmente, en el caso de los vehículos eléctricos, por la ausencia de piezas de desgaste que deban sustituirse periódicamente y de reparaciones importantes que deban realizarse en el motor.
Estas ventajas afectan a todo el mundo y son aún más evidentes para quienes conducen mucho. Las empresas, por ejemplo, tienen interés en elegir vehículos eléctricos para sus coches de empresa o sus vehículos comerciales. El mantenimiento de las flotas representa —según el tipo de vehículos, su modo de adquisición y su uso— entre el 7 % y el 12 % del coste total (TCO: Total Cost of Ownership).

Un número de visitas mucho menor

Al igual que con un vehículo diésel, se recomienda llevar el vehículo eléctrico a revisar cada 20 000 kilómetros a un profesional autorizado, frente a los 15 000 kilómetros de media que se requieren para un coche de gasolina. No obstante, los vehículos eléctricos, al igual que los híbridos, están sujetos a una inspección técnica obligatoria en toda la Unión Europea cada dos años a partir de su cuarto año de antigüedad. No obstante, se recomienda realizar una revisión anual del vehículo eléctrico.
Otros gastos de mantenimiento a tener en cuenta son el cambio de neumáticos en función del desgaste y el de las pastillas de freno, que se sustituyen en función del kilometraje.

La dirección, la suspensión y los amortiguadores también deben incluirse en el presupuesto de mantenimiento, que depende, una vez más, del uso habitual del coche. 
Sin contar el ahorro «en la gasolinera»… ¡o, más exactamente, «en la toma de corriente»! Todo esto explica las ventajasdel coste de uso de un coche eléctrico ypermite calcular con precisión el ahorro que se puede conseguir con este tipo de vehículos. 

¿Quién debe encargarse del mantenimiento de un coche eléctrico?

No todos los talleres están autorizados para realizar el mantenimiento de los vehículos eléctricos. Estos requieren la intervención de profesionales cualificados para llevar a cabo las revisiones y las posibles reparaciones. Los altos voltajes y amperajes del sistema de tracción (entre 400 y 700 voltios) exigen el cumplimiento de un estricto procedimiento de seguridad para que el mantenimiento se realice en las mejores condiciones.

Por ello, a la hora de llevar tu vehículo al taller para una revisión, o incluso para realizar tareas de mantenimiento habitual, es muy recomendable acudir a un técnico autorizado. Para ello, la ley le obliga a disponer de una acreditación, que se renueva anualmente, que le permite intervenir en los sistemas eléctricos. Para mayor comodidad, los fabricantes ofrecen paquetes con el mantenimiento incluido. De este modo, tiene la garantía de obtener las mejores piezas cuando sean necesarias y en plazos breves. Con diez años de experiencia en el ámbito eléctrico a sus espaldas, toda la red europea de Renault está formada para abordar todas estas particularidades.

¿Qué mantenimiento necesita un coche híbrido?

Al recurrir con menos frecuencia al motor de combustión,el coche híbrido requiereun mantenimiento más ligero que un vehículo 100 % de gasolina o diésel, y mayor que el de un coche eléctrico. Y es que la presencia de un motor de combustión implica también cambios de aceite periódicos. Aunque se utilice menos en un vehículo híbrido, el motor debe revisarse periódicamente.

Los coches híbridos (e híbridos enchufables) de gasolina deben someterse a una revisión cada 15 000 kilómetros. En el caso de los híbridos diésel, la revisión se realiza cada 10 000 kilómetros. No obstante, la frecuencia de las revisiones también depende del vehículo y de las indicaciones del libro de mantenimiento. Además, el mecánico realiza el cambio de aceite y sustituye el filtro de aceite y el aceite del motor.

En comparación con los coches con motor térmico, ya sea diésel o de gasolina, los vehículos eléctricos requieren menos mantenimiento. ¡Tranquilidad garantizada para el conductor! Además, aunque un coche eléctrico sea más caro de comprar que un coche del mismo segmento con motor térmico, esta diferencia tiende a reducirse. Los precios de los coches eléctricos se están acercando a los de los vehículos con motor de combustión, sobre todo gracias a las ayudas gubernamentales. Los coches eléctricos suponen un ahorro económico a largo plazo, tanto en lo que respecta al mantenimiento como al consumo de energía. Ventajas que se suman a otros puntos fuertes típicos de la movilidad 100 % eléctrica, como la ausencia de emisiones durante su uso**, lo que resulta beneficioso tanto para combatir el calentamiento global como para reducir la contaminación; una factura energética más reducida gracias a la presencia de puntos de recarga con tarifas especialmente asequibles en determinados lugares… sin olvidar el placer de una conducción dinámica y silenciosa.

* Estudios de UFC Que Choisir (Francia, 2018), Consumer Reports (Reino Unido, 2020) y ADAC (Alemania, 2020)

** Sin emisiones de CO₂ ni de contaminantes atmosféricos regulados durante la conducción, salvo las piezas de desgaste

Derechos de autor: Jesús María Izquierdo de Diego, Mobilize Marketing 3D-Commerce y Renault Group - Dirección de Diseño