Coches eléctricos: tipos de enchufes y modos de recarga

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¿Cómo puedo determinar el tipo de enchufe y el método de recarga adecuados para mi coche eléctrico, tanto en casa como en las estaciones de recarga públicas? A pesar de los términos técnicos propios de la movilidad eléctrica, en realidad es muy sencillo. ¡Sigue esta guía!

Conducir un coche eléctrico es optar por la sencillez y la fluidez. Es a la hora de recargarlo cuando puede parecer complicado. Sin embargo, a pesar de la variedad de términos y enchufes, ¡la recarga es otra prueba más de lo sencillos que son los vehículos eléctricos!

Diferentes modos, diferentes conectores, pero una gran compatibilidad

Desde el punto de vista técnico, para elegir una estación de recarga adecuada para tu coche eléctrico, hay que tener en cuenta dos aspectos. En primer lugar, hay que asegurarse de que la estación de recarga y el vehículo sean capaces de «hablar el mismo idioma», es decir, de intercambiar energía a nivel técnico: esto es lo que se conoce como el «modo de recarga». A continuación, hay que comprobar que sea posible establecer una conexión física entre el coche y la estación de recarga: la compatibilidad es más evidente y visible, ya que en este caso depende del tipo de enchufe. Y como el mundo de los coches eléctricos es flexible, existen adaptadores que permiten que todo este pequeño universo sea compatible.

Más allá de estos aspectos técnicos, también hay que tener en cuenta el uso que se le da al coche eléctrico. Teniendo en cuenta que el 80 % de los «conductores de vehículos eléctricos» recargan sus vehículos en casa, esto significa que es posible que haya que instalar en el hogar determinados métodos de recarga y enchufes.
Pero también es el uso que se le dé al vehículo eléctrico lo que determinará la elección de un dispositivo u otro.
Por ejemplo, si el conductor dispone de un punto de recarga en el trabajo, una toma de corriente estándar en casa, con su modo de recarga lenta, puede resultar suficiente. En ese caso, servirá como recarga complementaria, aunque habrá que evitar realizar recargas prolongadas para prevenir el riesgo de sobrecalentamiento, o bien instalar una toma reforzada equipada con un interruptor diferencial. Hay que tener en cuenta que, con un sistema de este tipo, la recarga completa puede tardar más de 34 horas en un Nuevo ZOE, por ejemplo. Para mayor rapidez y seguridad, lo ideal seguirá siendo optar por una Wallbox.
Para la recarga en casa, sea cual sea el modo de recarga elegido, también habrá que prestar atención a la instalación eléctrica. Si esta presenta problemas, especialmente sobretensiones, muchos modelos de coches eléctricos simplemente rechazarán el intento de recarga. Por este motivo, se recomienda encarecidamente que un profesional revise la instalación.

Cuanto más rápida es la recarga, más requieren los circuitos eléctricos dispositivos de control avanzados, destinados a la supervisión y la regulación de la intensidad de la corriente.

Los diferentes modos de carga

Independientemente del tipo de toma que ofrezca la estación de recarga, la velocidad de recarga y la compatibilidad con los distintos modos dependen de la potencia máxima que pueda absorber el sistema electrónico integrado en el coche. El cargador Caméléon, desarrollado por Renault para el ZOE, hace honor a su nombre. Por ejemplo, admite recargas que oscilan entre 1,8 kW y 43 kW.

El modo 1 para una recarga complementaria

En este modo básico, se conecta el vehículo a cualquier toma de corriente con toma de tierra. Todos los coches eléctricos permiten conectarse a una toma doméstica, pero la ausencia de un circuito específico limita la potencia suministrada. Por lo tanto, la recarga es muy lenta, ya que la potencia suministrada no superará los 2,3 kW. Dependiendo de la capacidad de la batería del vehículo, seguramente se tardará entre 10 y 30 horas en realizar una recarga completa. Hay que tener cuidado con este modo de recarga. Es mejor limitarla a un uso complementario, ya que los riesgos de sobrecalentamiento son elevados. Asimismo, es recomendable recargar por la noche, cuando la mayoría de los aparatos eléctricos están apagados, para poder disponer de toda la potencia necesaria.

Modo 2 para la recarga lenta en casa

Al igual que en el modo 1, la recarga se realiza directamente desde una toma de corriente doméstica. El modo 2 prevé el uso de una toma reforzada, equipada con un interruptor diferencial para evitar cortes bruscos de corriente. Este tipo de toma suele parecerse a las que se utilizan en el exterior. En recargas de larga duración, sigue existiendo el riesgo de sobrecalentamiento. Por eso, con este modo 2, para aumentar la intensidad de la corriente (y, por tanto, la potencia suministrada), se necesita una caja electrónica encargada de regular la carga. Por lo general, esta caja se encarga de controlar la carga. Supervisa sus parámetros e interrumpe la transferencia en cuanto se detecta alguna anomalía. El modo 2 viene integrado de serie en el cable de recarga. Este es precisamente el tipo de cable que ofrece Renault con su Flexi Charger. La recarga será ligeramente más rápida que con el modo 1 (3,7 kW) y tendrá la ventaja de realizarse con total seguridad.

El modo 3, ideal para casa

Para un uso más avanzado en el hogar, el «modo 3» ofrece la solución ideal y segura. Este modo implica que hay un dispositivo de control integrado directamente en la toma de corriente. Recomendado para la recarga en el hogar o en espacios privados, requiere la instalación de lo que se conoce como «Wallbox», una caja electrónica que controla con precisión todos los aspectos de la recarga. A menudo dotada de funciones de programación, se alimenta mediante un circuito eléctrico específico, capaz de suministrar una potencia más del doble que la de una toma de corriente doméstica estándar. Por este motivo, es obligatorio que la instalación de este tipo de punto de recarga la realice un profesional. Es bueno saber que el precio de una estación de recarga y de su instalación suele verse reducido gracias a una ayuda estatal. A título informativo, una Wallbox de 7,4 kW puede recargar un ZOE en unas 9 horas.

El modo 4 para la recarga rápida

Por su parte, el «modo 4» abarca las infraestructuras de recarga rápida que se encuentran en determinados lugares públicos, aparcamientos o áreas de servicio de autopista. Por lo general, suministran corriente continua de muy alta intensidad, lo que permite recuperar el equivalente al 80 % de la autonomía de un ZOE en tan solo 1 hora y 10 minutos. Entre las diferentes estaciones de recarga de acceso público, hay equipos en «modo 3» (recarga normal) y otros en «modo 4» (recarga rápida). Dado que el coste de estas estaciones de recarga rápida es relativamente elevado, el precio de la recarga tiende a dispararse. Por el momento, el número de estas estaciones de recarga rápida es limitado. En Europa hay unas 15 000 de ellas de las 200 000 estaciones públicas instaladas en 2020.

Los tipos de enchufes para coches eléctricos

Además de los distintos modos, relacionados con la potencia y la gestión de la red eléctrica, todos los coches eléctricos cuentan con una toma instalada en la carrocería. Según las marcas, existen varios modelos de tomas. Para evitar quedarse atascado ante una estación de recarga cuya toma sea incompatible, suelen incluirse cables o adaptadores que permiten conectar el coche a los modos de recarga más habituales.

Enchufe de tipo 1, el más extendido en el mundo, pero no en Europa

El conector de tipo 1 es el «SAE J1772» o también conocido como «Yazaki» (por el nombre del fabricante japonés que lo suministra). Muy utilizado en Asia, es el conector más común del mundo debido a su uso en numerosos países con una red eléctrica de 110 voltios. Dado que este tipo de enchufe no está disponible en todas las zonas geográficas, será imprescindible disponer de un adaptador de tipo 2 o 3. Con los enchufes de tipo 1, la carga se limita necesariamente a 7,4 kW, lo que impide la recarga rápida y ha propiciado la aparición de enchufes más versátiles. Por lo tanto, la recarga es lenta o acelerada y se realiza con corriente alterna monofásica (32 Amperes a 230 voltios). Por último, la toma no dispone de un sistema de bloqueo lo suficientemente eficaz como para impedir que una persona con malas intenciones la desconecte.

Enchufe tipo 2: el enchufe eléctrico europeo normalizado

Mucho más frecuente y rápida, la toma de «tipo 2», también conocida como «Mennekes», se ha convertido en el estándar establecido a nivel de la Unión Europea. Proporciona una potencia que oscila entre los 3 y los 43 kW. Es versátil y, en general, se adapta a todos los escenarios habituales de recarga, especialmente con una Wallbox doméstica y en las estaciones públicas de recarga rápida. Este conector eléctrico europeo se ha convertido en la navaja suiza del coche eléctrico moderno. Se encuentra en prácticamente todas las estaciones de recarga, donde sustituye al conector de tipo 3 desde enero de 2016. Por su parte, el ZOE fue el primer vehículo eléctrico en incorporar bajo el capó un cargador Caméléon, desarrollado específicamente por Renault. Con su cable de tipo 2, este sistema admite indistintamente corriente alterna monofásica y trifásica. Esto significa que el coche puede adaptarse a cualquier situación de recarga, ya sea en casa, en puntos de recarga públicos, en los de las empresas de alquiler o incluso en aparcamientos.

Enchufe tipo 3: en vías de desaparición

Desarrollada en Europa, la toma de «tipo 3» es hoy en día un vestigio que aún equipan algunas estaciones de recarga instaladas en la vía pública. Desde enero de 2016, ya no se instala en las estaciones de recarga y ha sido sustituida por la toma de «tipo 2». En caso de necesidad, existen adaptadores que permiten conectar un coche equipado con una toma de «tipo 2» a una estación de recarga provista de una de «tipo 3».

Toma de tipo 4 o CHaDeMO

La toma «tipo 4», o toma CHAdeMO, se utiliza para la recarga rápida en «modo 4». Admite una corriente continua de alta intensidad, pero no permite recargar en una estación de recarga que suministre corriente alterna, es decir, la que se produce directamente desde la red eléctrica. Esto significa que los coches que la adoptan deben estar equipados con un segundo conector. Esta constatación ha llevado a Europa a crear un conector que combina un conector de tipo 2 y una conexión específica para la recarga en corriente continua. Se trata del conector «tipo combo», o conector «tipo 2 CCS (Combined Charging System)», con el que está equipado, entre otros, el Nuevo ZOE.

Derechos de autor: Jean-Brice Lemal (Planimonteur), Frithjof Ohm (Frithjof Ohm, presidente de INCL)