Vehículos autónomos: conducción asistida y autobuses sin conductor, movilidad a medida

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Autobús autónomo de Renault

En lo que respecta a los vehículos autónomos, hemos optado por una estrategia específica: por un lado, turismos equipados con las mejores tecnologías de asistencia a la conducción y, por otro, autobuses autónomos. ¿Cómo abre esta estrategia nuevas perspectivas para el transporte público y cómo reinventa la experiencia de conducción? Innovaciones, colaboraciones y ambiciones para el futuro: sumérgete en la visión única de una movilidad autónoma, diseñada para ser accesible y transformar nuestros desplazamientos.

POR EL Renault Group

En Renault Group, creemos en el futuro del vehículo autónomo como respuesta a los retos relacionados con la fluidez del tráfico y el impacto medioambiental. Ante estos retos cada vez mayores, adaptamos nuestra investigación y nuestros recursos en función de los usos y las expectativas reales. Las colaboraciones, en particular con WeRide, nos permiten reforzar nuestra experiencia y avanzar más rápidamente hacia soluciones concretas en materia de conducción autónoma.

Conducción asistida: un enfoque pragmático hacia la autonomía

Existen seis niveles de conducción automatizada y autónoma, desde el nivel 0 (sin asistencia) hasta el nivel 5 (autonomía total sin conductor). En el caso de los vehículos particulares, hemos decidido centrar nuestros esfuerzos en el nivel 2, o incluso en el L2+, sobre todo gracias a nuestro sistema Active Driver Assist.

Este sistema de asistencia a la conducción, presente en la mayoría de los vehículos de la gama Renault, ajusta la velocidad de forma inteligente, combinando el control de crucero adaptativo, el mantenimiento del vehículo en el centro del carril y los datos cartográficos. De este modo, el vehículo se adapta de forma predictiva al trazado de la carretera y a la velocidad permitida.

El nivel 3 de autonomía, en el que el conductor podría soltar temporalmente el volante y dedicarse a otras tareas, no figura entre nuestras prioridades a corto plazo. El coste prohibitivo de las tecnologías necesarias, en comparación con su tiempo real de uso en un vehículo concreto, hace que este nivel sea inaccesible para la mayoría.

Damos prioridad a un enfoque progresivo, mejorando continuamente los sistemas de asistencia a la conducción existentes. Nuestros vehículos ya ofrecen sistemas de asistencia a la conducción del más alto nivel del mercado. Su arquitectura eléctrica y electrónica seguirá siendo evolutiva en los próximos años, lo que nos permitirá ofrecer mayores niveles de autonomía si las expectativas de los clientes y las tecnologías hicieran que este salto fuera racionalmente posible.

Conducción autónoma: el minibús eléctrico, pieza clave del transporte público

Por el contrario, estamos convencidos del interés que revisten los vehículos autónomos para el transporte público. Solo en Europa, más de 400 grandes ciudades se están convirtiendo progresivamente en zonas de bajas emisiones, al tiempo que tratan de mantener una movilidad fluida para sus habitantes.

Como solución de movilidad sostenible, los minibuses eléctricos autónomos serán un complemento y, a largo plazo, una alternativa eficiente a los medios de transporte existentes (tren, tranvía, autobús), ofreciendo una eficiencia optimizada en cuanto a costes y emisiones de CO₂ por pasajero-kilómetro. Pueden funcionar las 24 horas del día, los 7 días de la semana, con total seguridad, gracias a una arquitectura con un alto grado de redundancia.

«Dado que los minibuses autónomos tienen un itinerario bien definido y totalmente cartografiado; dado que circulan a una velocidad más baja, entre 30 y 70 km/h, y dado que pueden supervisarse a distancia, los retos técnicos que plantea su circulación libre en modo autónomo son importantes, pero mucho menores que en el caso de los turismos.»

Patrick Vergelas

Responsable de proyectos de movilidad autónoma, Renault Group

Autobuses autónomos: pruebas en carretera y sólidas alianzas

Desde 2017, llevamos a cabo varios proyectos piloto, como el «Rouen Normandy Autonomous Lab» y el «Paris-Saclay Autonomous Lab», con el fin de definir las mejores soluciones que respondan a las necesidades de las administraciones locales. En 2018, Alliance Ventures (el fondo estratégico de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi) invirtió en WeRide, una startup que por entonces era incipiente y que hoy en día goza de reconocimiento mundial por su experiencia en sistemas autónomos de nivel 4, capaces de gestionar la conducción de forma autónoma, con o sin supervisión a distancia.

WeRide cuenta, a día de hoy, con más de 1 200 vehículos autónomos (entre ellos, 300 minibuses) que han recorrido más de 40 millones de km en Asia, Oriente Medio y Estados Unidos. Juntos ponemos en marcha regularmente nuevos experimentos y proyectos piloto de servicios para demostrar tanto la madurez de las tecnologías propuestas como el papel que pueden desempeñar los vehículos autónomos de transporte público en un momento en el que las autoridades deben tomar decisiones fundamentales para el futuro de la movilidad.

En Francia, durante el torneo de tenis de Roland-Garros de 2024, una prueba en vías públicas permitió transportar a 700 personas en plena circulación, cubriendo 1 000 kilómetros.

Del 10 al 14 de marzo de 2025, dos minibuses eléctricos autónomos transportarán a los pasajeros hasta el corazón de las Ramblas de Barcelona. Una prueba similar tendrá lugar en Valencia del 10 de marzo al 19 de abril de 2025, con el fin de preparar la puesta en marcha de un servicio comercial a partir de julio de 2025 entre la estación de tren de alta velocidad de Valencia y el parque empresarial de Rovaltain.

Véhicule autonome renault

A raíz de estas pruebas, tenemos previsto ofrecer, de aquí a 2030, una plataforma de minibuses eléctricos robotizados, capaz de integrar las soluciones de automatización de socios especializados como WeRide.

WeRide, líder mundial en soluciones de conducción autónoma

Con más de 1.200 vehículos autónomos en servicio (entre ellos, 300 minibuses), que ya han recorrido más de 40 millones de kilómetros en Asia, Oriente Medio y América del Norte, WeRide es reconocida como una de las empresas pioneras a nivel mundial en soluciones de automatización en carretera abierta. Renault Group colabora con WeRide para desarrollar en Europa servicios de transporte público automatizados de nivel 4, capaces de gestionar la conducción de forma autónoma, dentro de un ámbito operativo definido, con supervisión a distancia y sin conductor a bordo.

Tres preguntas a Patrick Vergelas, responsable de proyectos de movilidad autónoma del Renault Group

El nivel 3 (N3) de autonomía de los coches, es decir, aquel en el que no es necesario mantener las manos en el volante, aunque sí se mantiene la vigilancia visual, sigue enfrentándose a tres problemas importantes:

  • la legislación aún no está preparada en todas partes ni para todas las condiciones de uso
  • las cuestiones relativas a la gestión de la responsabilidad entre el conductor y el fabricante en caso de accidente o infracción aún no están resueltas
  • los costes derivados de la complejidad tecnológica siguen haciendo que estos coches autónomos sean inasequibles para la mayoría de la población.

Sí, las tecnologías son seguras. Los minibuses que se están probando tienen un nivel 4 de autonomía. Deben poder circular por diferentes tipos de vías: exclusivas, semiabiertas o abiertas, y sin conductor a bordo. Para ello, cuentan con cámaras, radares, lidares (…), que permiten evaluar de forma continua e instantánea el entorno del vehículo (otros vehículos, peatones, etc.), y lo hacen mucho mejor de lo que podría hacerlo el ojo humano a la hora de procesar toda la información, calcular distancias, velocidades…

En materia de seguridad, la norma es GAME («Globalmente Al Menos Equivalente»), lo que significa alcanzar un nivel de seguridad al menos equivalente al que garantiza un conductor experimentado. Por este motivo, los minibuses funcionarán según el mismo principio que los sistemas de transporte con una arquitectura y sensores altamente redundantes, como el metro.

Aún no es el momento de fijar objetivos cuantitativos. No obstante, tenemos la firme intención de convertirnos en un actor clave de este sector, empezando por Europa. El mercado es prometedor: se estima que alcanzará varios miles de vehículos al año de aquí a 2035.