Desde 1997, la planta de Maubeuge fabrica la gama Renault Kangoo. El año 2025 supone una gran novedad para la planta: la producción de un emblemático vehículo particular 100 % eléctrico, el Renault 4 E-Tech electric. La fabricación de este modelo va acompañada de una importante innovación en la línea de producción: el dispositivo Jetprint Paint, parala aplicación de pintura bicolor. El desarrollo y la implantación de esta tecnología de pintura inédita y ultramoderna, que permite ahorrar energía y emitir menosCO₂, han supuesto todo un reto. Los expertos Katell y Frédéric nos cuentan más al respecto.
POR NICOLAS LE-BOUCHER
La planta de producción de Maubeuge (Ampere ElectriCity) estrena con el Renault 4 E-Tech electric una nueva tecnología de aplicación de pintura bicolor. Totalmente integrada en la cadena de fabricación, la cabina dedicada a este proceso, denominado Jetprint Paint, está equipada con dos robots que realizan la pintura bicolor del techo y el capó con una calidad perfecta en solo seis minutos, frente a una segunda capa de pintura y numerosas horas de mano de obra de preparación previa.
A partir de 2025, la planta de Maubeuge acogerá el Renault 4 E-Tech electric, un vehículo emblemático para la marca Renault, lo que nos ha permitido incorporar al proyecto una innovación revolucionaria para el sector de la pintura: el Jetprint Paint, que permite la aplicación de dos tonos.
El reto de un proceso de pintura totalmente novedoso en el Renault 4 E-Tech electric
En la nueva cabina Jetprint Paint instalada en las instalaciones de la fábrica Ampere de Maubeuge, la pintura bicolor del techo y el capó del Renault 4 E-Tech electric se realiza con una delimitación de gran calidad entre los dos colores. Un acabado de primera calidad del que Katell, jefa de pintura especializada, se siente muy orgullosa. Ella es una de las principales impulsoras de la implantación en la fábrica de esta tecnología de pintura sin precedentes. «Gracias a esta innovación, el Renault 4 E-Tech electric, ya sea con techo de lona o sin él, ofrece una gama de personalización sin precedentes que refuerza su exclusividad», explica.
La puesta en marcha de esta innovación supuso un reto especial para Katell y los equipos de pintura de Maubeuge, de los que forma parte Frédéric, consultor sectorial de pintura del proyecto R4. Desde el punto de vista técnico y material, todo es nuevo. «Jetprint Paint no utiliza en absoluto la misma tecnología para pintar ni la misma pintura. Por eso hemos creado una cabina específica y hemos formado a los equipos», explica Frédéric.
En cuanto a la organización, la integración de este procedimiento en el proceso de producción no solo supone una primicia dentro de Renault Group, sino también una primicia mundial para un fabricante generalista. Para llevarla a cabo, en paralelo al inicio de la producción del primer vehículo particular 100 % eléctrico de la planta de Maubeuge, los equipos se enfrentaron a un doble reto. «¡Lo menos que se puede decir es que el calendario era ambicioso!», recuerda Katell antes de añadir: «Todo tenía que estar totalmente operativo mucho antes de la comercialización del Renault 4 E-Tech electric».
Una tecnología de pintura con numerosas ventajas
Tradicionalmente, el bicolor se consigue mediante una segunda capa de pintura de los vehículos en la línea principal de fabricación. « En la práctica, las carrocerías de los coches se pintan íntegramente del color principal elegido por el cliente y luego se secan en horno. A continuación, se lleva a cabo un enmascarado manual que requiere muchas horas de mano de obra y la protección con lonas y cinta de enmascarar antes de aplicar una segunda capa de pintura, únicamente en las zonas bicolor,en la cabina principal», nos explica Katell . Este método, complejo, requería mucho tiempo, consumía mucha energía —con dos etapas de secado en horno— y generaba muchos residuos.
«¡El Jetprint Paint lo cambia todo! », anuncia Frédéric con una sonrisa. El proceso de pintura en dos tonos ya está integrado en la cadena de producción. Ya no es necesario el enmascarado manual, ni tampoco los plásticos de protección ni las lonas de enmascarado. « La productividad ha mejorado y los residuos se han reducido considerablemente», precisa Frédéric. Otra ventaja es que, dado que el rendimiento de la tecnología Jetprint Paint es del 100 %, ya no hay desperdicio de pintura. Por último, la última etapa, el secado en horno, ya no es necesaria. El ahorro en el consumo de electricidad es de 1,7 GWh al año. «Es el equivalente anual al consumo de 350 hogares y supone 331 toneladas deCO₂ no emitidas», se felicita Frédéric.
Una innovación en pintura para automóviles inspirada en el mundo de la impresión
Presentado en el Renault 4 E-Tech electric, el Jetprint Paint utiliza una tecnología conocida como «impresión de pintura». «Gracias a su extrema precisión, esta innovación es ideal para la realización de acabados bicolor », afirma Frédéric.
La pintura se aplica mediante un chorro de entre 1 y 50 mm de ancho, que se orienta sobre la carrocería del coche gracias a la presión de proyección y a la gravedad. «El techo y el capó del Renault 4 E-Tech electric se pintan en seis minutos con dos robots», explica Frédéric .
A modo de comparación, el pintado completo de cada vehículo se realiza mediante un chorro de entre 30 y 45 cm de ancho. La pintura se pulveriza en forma de niebla sobre la carrocería mediante aire comprimido y alta tensión, utilizando la tecnología denominada «atomización». «¡El Jetprint Paint es una auténtica revolución en el sector del pintado de automóviles! », afirma Katell.
Este nuevo proceso de pintura tiene tantas ventajas que Katell tiene grandes planes. «Las perspectivas de futuro de Jetprint Paint son más amplias que las del biton». De hecho, esta tecnología puede permitir el desarrollo de una oferta de pintura a medida para flotas profesionales o incluso la personalización para clientes particulares. El abanico de posibilidades es amplio. « Al contribuir a una producción más sostenible y con un acabado de tanta calidad, Jetprint Paint tiene por delante un futuro prometedor dentro del grupo», concluye con orgullo Katell.