LEGO y descaro – episodio 1
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Gracias a su experiencia en vehículos eléctricos y en la Fórmula 1, y con el apoyo de equipos de ingeniería, desarrollo y control entusiastas y apasionados, Renault ha desarrollado su innovadora motorización híbrida E-TECH. Lo que pocos saben es que fue inventada y perfeccionada de una forma tan inusual como inspiradora. Todo comenzó con una maqueta realizada con LEGO, sobre la que su autor, Nicolas Fremau, experto en arquitectura híbrida de Renault, ha aceptado hablar.
POR EMMANUEL GENTY
Cuando Renault se lanzó al mercado de los vehículos eléctricos en 2010, también se propuso desarrollar una tecnología híbrida que permitiera a muchos clientes realizar una transición gradual hacia los vehículos 100 % eléctricos. Por lo tanto, los ingenieros y expertos deben proponer a la dirección de la empresa la solución ideal que cumpla con las especificaciones requeridas: accesible, ligera, adaptada a vehículos de todos los tamaños y que permita recorrer al menos 50 kilómetros en modo totalmente eléctrico. En definitiva, una hibridación eficaz y para todos.
El reto consistía en lanzar una motorización híbrida para el Mégane y el Clio que fuera a la vez asequible y muy sencilla.
ENCASTAR, PERFORAR, PEGAR
Para Nicolas Fremau, es necesario considerar el motor eléctrico como el motor principal, el que se encargará de poner en marcha el vehículo. Pero, ¿qué transmisión utilizar entre este y el motor térmico? Dada la necesidad de que sea sencilla, compacta y ligera, imagina una solución radical: prescindir del embrague e incluso de los sincronizadores de la caja de cambios. Existe una tecnología que lo permite: la de los engranajes de garras, utilizada sobre todo en el automovilismo.
Al ver a mi hijo jugar en casa con las piezas pequeñas de LEGO Technic, pensé: «Vaya, al fin y al cabo, esto no se aleja tanto de lo que me gustaría hacer». Así que fui comprando, pieza a pieza, las cajas que me interesaban para tener todos los elementos de montaje.
Nicolas Fremau aprovecha, pues, sus vacaciones de Navidad para construir con sus LEGO una maqueta de la innovadora transmisión de tres velocidades que primero había esbozado en un papel. «Se me ocurrió hacer esto, en primer lugar, para ayudarme a mí mismo a comprender lo que había que hacer. Tras unas veinte horas de “trabajo” bajo la mirada un tanto atónita de mi hijo, la maqueta vio la luz», precisa. Para ello, no bastaba con encajar las piezas entre sí. Tuvo que montar los diferentes ejes y anillos de transmisión, pegar y taladrar para fijarlos en un soporte, motorizar el conjunto, etc. Un auténtico trabajo de ingeniería que permite a Nicolas Fremau probar «en directo» los diferentes modos de funcionamiento posibles entre los motores. Mejor aún, descubre otros nuevos en los que no había pensado durante su análisis teórico previo. Esto refuerza su convicción de que va por buen camino con este prototipo —sin duda el más barato de la historia de Renault—, tan sorprendente e inesperado como innovadora era la solución técnica.
SI SE PUEDE HACER CON LEGO…
¿Qué dirían los directivos a quienes se iba a presentar esta maqueta, Rémi Bastien y Gérard Detourbet (fallecido en 2019), el «padre» de la primera gama Dacia, que era todo un experto en soluciones simplificadas y de bajo coste? La apuesta era muy arriesgada.
Renault siempre ha sido una empresa muy abierta, sobre todo en lo que respecta a la investigación. Pero el día que llevé la maqueta al jefe de proyecto, Gérard Detourbet, y al director de investigación, Rémi Bastien, no sabía cómo iban a reaccionar. Dieron unas vueltas alrededor de la maqueta, la tocaron y sintieron que teníamos un objeto real. Y siempre recordaré el comentario de Gérard Detourbet, que dijo: «Si se puede hacer con LEGO, ¡es que va a funcionar!».
Pero esa luz verde no fue ningún regalo. ¡Tuvimos que comprometernos a hacer realidad ese concepto en un coche que funcionara en solo 18 meses! «Fue todo un reto para todo el departamento de ingeniería de investigación, que requirió la movilización de personal de Control, Diseño mecánico, etc.», recuerda Nicolas Fremau. Para el pequeño equipo de apasionados comprometidos con la tecnología híbrida dentro del departamento de ingeniería de Renault, lo más difícil estaba por llegar.