A finales de 2020, la fábrica de Renault en Flins dio un giro para dedicarse por completo a la economía circular. Así nació «La Refactory». Reconocida por el reacondicionamiento de vehículos de segunda mano, forma parte de la estrategia de Renault Group: generar valor a lo largo de todo el ciclo de vida de los modelos de sus marcas. Pero los vehículos no son los únicos que se benefician de estas transformaciones. De hecho, la Refactory de Flins cuenta desde hace poco con un nuevo taller dedicado a la modernización de robots. ¿Cómo rejuvenecer en veinte años los medios industriales del Grupo? Los expertos en la materia nos dan la respuesta.
POR FLORENTINA DECA Y MAEVA PICHOT
En la planta ReFactory de Flins, decenas de robots están alineados a la espera de su turno para ser transformados. Su destino se asemeja al de Benjamin Button, el famoso personaje del relato de F. Scott Fitzgerald: una vez alcanzada la edad adulta, comienzan a rejuvenecer. ¿Cómo? Gracias al departamento de «Retrofit», cuya misión es reacondicionarlos para poder volver a instalarlos en los talleres de fabricación. Este año, ya se han transformado cuarenta robots para contribuir a la puesta en marcha de proyectos importantes, como el Nuevo Mégane E-TECH Electric en Douai. ¡Vamos a descubrir esta actividad de «rejuvenecimiento», empezando por el taller donde todo comenzó!
Es una especie de reunión de «prejubilados». Los robots que ya no se utilizan, procedentes de las fábricas de Sandouville, Maubeuge y Douai, se reúnen en el taller de Nathalie, jefa del departamento de Tooling en Flins. Si antes cada fábrica se encargaba de reacondicionar algunos robots de su propio parque, esta actividad se ha centralizado ahora en la Refactory para contar con personal especializado y compartir conocimientos en este taller específico. De aquí a 2023, el equipo se duplicará y contará con ocho técnicos y un planificador.
Tras una limpieza completa y a fondo, los robots son examinados por los especialistas en robótica, quienes emiten el diagnóstico necesario para «revitalizarlos». Ya sea el cambio de la placa electrónica, del cableado, del motor o de la muñeca (parte del brazo), en Refactory se pueden realizar todas estas intervenciones. En total, ¡se necesitarán unas cuarenta horas para modernizar cada robot!
Los robots que llegaron aquí en 2021 procedían de la planta de Maubeuge, tras el cese de la producción del antiguo Kangoo y el inicio de la fabricación de su nueva versión en una planta nueva. De este modo, se pudieron desmontar los primeros dieciocho robots de soldadura y manipulación y trasladarlos a Flins para someterlos a una renovación. Tras su reacondicionamiento, se pondrán en marcha hacia nuevas misiones en Douai, para el montaje del Nuevo Mégane E-TECH Electric.
Al compartir la modernización de los robots, hemos reducido tanto las inversiones en nuevos proyectos como los costes de reparación. Esta medida también ha permitido acortar los plazos de suministro de los robots nuevos, que eran cada vez más largos: hasta cuarenta semanas, en lugar de las veinte semanas iniciales.
Las etapas de la metamorfosis
Antes de proceder a la modernización de los robots, es necesario llevar a cabo varios pasos previos: documentar las fechas de fin de producción de los modelos, definir la disponibilidad de las instalaciones y centralizar las necesidades de las fábricas. Esa es la función de Gabriel, arquitecto de ciclo de vida de los medios industriales. Su misión consiste en coordinar toda la actividad de inventario con un responsable en cada fábrica y servir de enlace con los futuros clientes. Tras esta primera fase de asignación, el equipo de modernización se encarga del desmontaje, el transporte y la transformación: limpieza, vaciado, sustitución de piezas, actualización del sistema, pruebas de precisión y resistencia, para terminar con el embalaje para su envío. ¡Todas estas etapas son necesarias para garantizar una transformación satisfactoria de los medios de producción!
Activación de un robot para comprobar el funcionamiento de sus ejes
Preparación automática del ciclo para validar la repetibilidad de las acciones del robot
Próximo destino: ¡España!
Creado hace apenas un año, el taller ya está cosechando un gran éxito. No faltan pedidos de robots. Incluso España se ha sumado a la lista para renovar parte del taller de chapistería de la fábrica de Valladolid. Esta última ha realizado un pedido de seis robots (cuatro de ellos de engastado) que serán suministrados desde Sandouville, tras pasar por el proceso de modernización de Flins. Y para hacer frente a todas las solicitudes, el taller también tiene previsto un cambio de imagen. En julio se ampliará e incorporará nuevas instalaciones para aumentar su capacidad. Y, para ser sinceros, ya se están preparando algunos robots para un modelo muy esperado: el futuro Renault 5 eléctrico, que se fabricará en la planta de Douai, dentro del polo ElectriCity.
Aprovechamos todas las oportunidades para ampliar nuestra oferta de robots y satisfacer las necesidades de las fábricas del Grupo. A partir de 2023, nuestro objetivo es modernizar más de ciento setenta robots al año para abastecer a los proyectos de Electricity. Esta actividad permitirá generar un ahorro de tres millones de euros al año.
Esta nueva actividad, económicamente viable, responde a los retos de la transición ecológica y a las necesidades de un consumo más sostenible. Comprar menos, aprovechar los productos ya existentes y crear un nuevo modelo industrial orientado ala economía circular: este es uno de los compromisos prioritarios de Renault Group.