¿Quién no ha deseado alguna vez hacer feliz a su abuelo? ¿Y por qué no ayudarle a cumplir su sueño? Eso es precisamente lo que hizo Gonzalo. Este joven argentino consiguió regalarle a su abuelo, Alberto, el regalo con el que siempre había soñado: un Renault 12. Una historia conmovedora que dio un giro inesperado cuando los equipos locales de Renault Care Service decidieron ayudar a los dos hombres a restaurar el vehículo.
POR THIBAUT COLLINEAU-DE-MEEZEMAKER
¡ Nunca es demasiado tarde para hacer realidad los sueños de la juventud! O para verlos hacerse realidad gracias a un ser querido. Eso es lo que le ocurrió a principios de año a Alberto, un jubilado argentino de 76 años, originario de General Pico, una ciudad situada en la provincia argentina de La Pampa. Llevaba mucho tiempo soñando con tener un Renault 12, el primer coche que condujo. Fascinado por este modelo, al que define como «robusto» e «indestructible», por desgracia nunca tuvo los medios para hacer realidad su sueño.
Alberto recorre el camino de sus recuerdos al volante del R12 que le regaló su nieto
Lleno de emociones
¡Así que alguien se encargó de ello por él! Gonzalo, uno de sus nietos, decidió hacer feliz a su abuelo. Gracias a los ahorros que había conseguido trabajando como disc-jockey y a la venta de su propia moto, logró regalarle el coche de sus sueños: un Renault 12 del año 1993. Aunque el vehículo necesita muchas reparaciones, Alberto está encantado.
Renault, una historia de familia
Fue un momento especial, porque ver sonreír a mi abuelo es maravilloso. Siempre ha ayudado a sus nietos y se merecía que le devolviéramos el favor. Estoy muy contento de haberle hecho este regalo.
En el centro de la escena argentina
Todo podría haber terminado ahí. Pero la prensa argentina se hizo eco de esta conmovedora historia, que llegó a conmover a todo el país. Alberto y Gonzalo fueron incluso invitados a contar su historia en un canal de televisión nacional. Al enterarse de la noticia, Renault decidió ayudar al abuelo y a su nieto a restaurar el vehículo.
Cuando escuchamos la historia de Alberto y Gonzalo, nos conmovió profundamente y nos entraron ganas de hacerlos aún más felices.
Era una oportunidad ideal para que Renault pusiera en práctica la razón de ser de su servicio posventa Renault Care Service: prolongar la vida útil de los coches de todos sus clientes gracias a su experiencia. La filial argentina de este servicio se puso en contacto con Gonzalo y recurrió a Manera Pérez, el concesionario de General Pico. Al disponer de todas las piezas de recambio necesarias para la restauración del Renault 12 de Alberto, Manera se hizo cargo del proyecto de inmediato. Y la historia no acaba ahí: ¡Renault Argentina decidió además ofrecerle el mantenimiento de por vida de su vehículo restaurado!
Los expertos de Renault Care Service se ponen manos a la obra para restaurar el R12 de Alberto
Los expertos de Renault Care Service se ponen manos a la obra para restaurar el R12 de Alberto
Los expertos de Renault Care Service se ponen manos a la obra para restaurar el R12 de Alberto
«Nos apetecía hacer algo y nos pusimos en contacto con Gonzalo y Alberto para restaurar este R12, que es un auténtico emblema de nuestra historia. Sin duda, a partir de ahora también formará parte de la historia de este abuelo y su nieto. Esta bonita aventura encarna el ADN de nuestra marca; lo que llamamos la «Love brand»: el hecho de que nuestros clientes también tengan una historia de amor con nuestra marca». Pablo Sibilla, presidente y director general de Renault Argentina
«Nos ha sorprendido mucho todo el revuelo que ha causado nuestra historia y, sobre todo, que una marca como Renault se haya puesto en contacto con nosotros y se haya ofrecido a ayudarnos. Es un detalle que hemos valorado mucho como clientes de la marca». Gonzalo, nieto de Alberto.
Lo mejor para el final
La aventura no terminó ahí para Alberto y Gonzalo, ya que Renault les propuso además visitarla fábrica de Santa Isabel, en Córdoba, donde se ensamblaron los R12 hasta 1995. Así pudieron descubrir cómo se fabricó el coche de Alberto, producido en 1993.
Una visita marcada por la emoción y la nostalgia. Dos sentimientos que invaden inevitablemente a Alberto cada vez que se pone al volante de su Renault 12.
Alberto revive sus años de juventud al volante de su nueva R12
El Renault 12: una larga trayectoria internacional
Presentado en el Salón del Automóvil de París en 1969, el Renault 12 es, tanto en Francia como en Europa, un icono de los años setenta. Hasta 1980 tuvo una trayectoria clásica: una gama que se fue ampliando progresivamente, un rediseño a mediados de la década y el cese gradual de su producción tras el lanzamiento en 1978 de su sustituto, el Renault 18.
Pero el Renault 12 también tuvo una carrera muy exitosa a nivel internacional que se prolongó hasta la década de 2000. Se comercializó en Argentina, Australia, Colombia, España, Estados Unidos, Canadá, Sudáfrica, Costa de Marfil, etc. Fue en Turquía —bajo el nombre de Renault 12 y luego de Renault Toros— y en Rumanía —donde se fabricó bajo licencia de Dacia con el nombre de Dacia 1300 y luego Dacia 1310— donde tuvo una vida más larga. En estos dos países, no se retiró hasta el año 2000 y el 2006, respectivamente. En Argentina, el R12 también tuvo un gran éxito. Fabricado en la planta de Santa Isabel, en Córdoba, entre 1970 y 1994, fue el segundo coche más fabricado en esa planta, con nada menos que 440 000 unidades producidas en 24 años.