«¿Y si creáramos un simulador capaz de ofrecer un rendimiento dinámico sin precedentes en el sector de la automoción?». Este ambicioso propósito está en el origen del proyecto ROADS, un simulador gigante que ha movilizado durante varios años a los equipos de ingeniería y de gestión inmobiliaria de Renault Group, en particular para levantar el edificio que lo alberga y cuya construcción tuvo que ajustarse al centímetro y al vatio. Cada etapa de la construcción del edificio y de la instalación de los equipos se sometió al mismo imperativo: garantizar el ambicioso rendimiento del simulador. Relato del recorrido, plagado de retos que superar y soluciones innovadoras que desarrollar para llevar a buen término este gigantesco proyecto, con Serge Diop, jefe de proyecto ROADS en la dirección de ingeniería de Renault Group.
POR Suvi KALLIO-SIMONNOT
Aunque Renault Group lleva 25 años utilizando simuladores de conducción para el desarrollo de sus vehículos, el proyecto del nuevo simulador ROADS, que entrará en funcionamiento en la primavera de 2023, es totalmente inédito por su envergadura. Para entrar en la era de la «empresa automovilística de próxima generación», se necesitaba un simulador a la vanguardia de la tecnología en materia de aceleración e inmersión. Para albergar este simulador en el Technocentre de Guyancourt, fue necesario construir un nuevo edificio donde los equipos de ingeniería pudieran aprovechar al máximo su potencia y sus prestaciones dinámicas. Un proyecto ambicioso, plagado de retos que superar.
Los retos que planteó la construcción del edificio ROADS fueron múltiples: el primero consistió en llevar a cabo simultáneamente la construcción del edificio y el desarrollo del simulador para cumplir con un calendario más que ambicioso. Las limitaciones de ingeniería civil del edificio se sumaron a unas especificaciones muy exigentes para el simulador. Nos enfrentamos a un reto organizativo y técnico de gran envergadura.
El reto de la rigidez del suelo
El edificio que alberga ROADS tuvo que construirse siguiendo unas especificaciones precisas, que combinaban requisitos de ingeniería civil, instalaciones y mantenimiento. Con un reto concreto: la construcción de la losa sobre la que se asentaría el simulador.
Para garantizar el rendimiento dinámico del simulador, esta placa debía presentar una gran rigidez frente a las tensiones. Serge Diop, jefe del proyecto ROADS en el Centro de Excelencia Digital de Ingeniería de Renault Group, explica la solución técnica desarrollada: «Esta excepcional estructura de 1,50 metros de espesor se apoya en una red de 55 pilares de hormigón de un metro de diámetro que se hunden hasta 30 metros de profundidad. La losa ofrece así una superficie ultrastable de cerca de 1 400 m² (35 x 39 metros) sobre la que el simulador puede ejercer sus fuerzas dinámicas: aceleración de hasta 1 G en sentido lateral y longitudinal y velocidad de desplazamiento de 9 metros/segundo».
El reto de la potencia eléctrica
Para garantizar este alto rendimiento y el buen funcionamiento del simulador, no hace falta decir que era necesaria una fuente de alimentación adecuada. Serge Diop nos describe los retos de la instalación eléctrica: «Hubo que instalar una gran cantidad de armarios eléctricos para alimentarlo, a lo largo de 60 metros. Inicialmente prevista cerca de los transformadores y del sistema de climatización, de acuerdo con las restricciones de obra civil, la ubicación tuvo que modificarse para respetar las longitudes máximas de los cables de comunicación. En consecuencia, las alimentaciones de agua refrigerada y eléctricas de los armarios se redirigieron por encima de un ventanal a más de 6 metros de altura.
Para optimizar su consumo eléctrico, el simulador ROADS está equipado con un innovador sistema de recuperación de energía. Al igual que en un vehículo eléctrico, una parte de la energía que se pierde durante las fases de desaceleración y frenado se recupera y se almacena en supercondensadores. Esta energía se reutiliza durante las fases de aceleración del simulador. Por ejemplo, durante una aceleración máxima en una diagonal: «Para que se hagan una idea,las aceleraciones de 1 G del simulador son del mismo orden de magnitud que las del Mégane R.S. Estas prestaciones máximas exigen toda la potencia eléctrica del simulador», precisa Serge Diop.
El reto del transporte
Una vez finalizadas la construcción y la preparación del edificio, se inició la fase de instalación del simulador. Tampoco en este caso fue nada fácil: el enorme tamaño del aparato no facilitaba su transporte. «El simulador ROADS consta de tres elementos principales: la cúpula inmersiva con un diámetro interior de 7 metros, el hexápodo formado por seis cilindros sobre el que se asienta dicha cúpula y la estructura de acero móvil (el “gantry”) que permite el movimiento transversal y longitudinal», detalla Serge Diop.
De hecho, el pórtico es la pieza más grande del simulador. ¡Este pórtico de acero mide 28 metros de largo por 4 metros de ancho y pesa 12 toneladas! Estas impresionantes dimensiones explican la dificultad de transportar una pieza de este tipo por carretera y de una sola pieza. Procedente de los Países Bajos, el convoy especial, que circulaba a baja velocidad (¡solo 15 km/h!), tardó cinco días en recorrer los 533 kilómetros hasta el Technocentre, donde llegó en plena noche.
La última pieza del rompecabezas, la cúpula de fibra de carbono, llegó… en piezas sueltas, ya que era imposible introducirla en el edificio de una sola pieza. Por lo tanto, sus seis pétalos, el suelo y el techo se montaron, atornillaron y pegaron in situ, en la zona de simulación.
En definitiva, estos numerosos retos plantearon muchas más dificultades de lo previsto al equipo del proyecto ROADS, que no dejó de superarlos con soluciones innovadoras y mucha tenacidad. Tras todos los esfuerzos realizados, el primer gran motivo de orgullo para el equipo fue ver finalizada la construcción del edificio en septiembre de 2020. Luego llegó ese día memorable, en abril de 2021, en el que la cúpula se movió por primera vez, como para hacer realidad todo el potencial de este nuevo simulador gigante… Hoy, ROADS está en funcionamiento, pero su historia no ha hecho más que empezar.
La última palabra de esta apasionante historia es, evidentemente, para Serge:
«Para mí, el proyecto ROADS ha sido un reto tanto profesional como personal. Conocía el oficio de jefe de proyecto, pero no el mundo de los simuladores de conducción. Al aceptar el puesto, no era plenamente consciente de todos los retos a los que tendría que enfrentarme. Pero es una gran satisfacción personal haber podido, junto con todo el equipo técnico, llevar el proyecto a buen puerto. Renault Group dispone hoy de una herramienta excepcional que le permitirá fabricar vehículos de próxima generación».