«¿Por qué la ciencia sigue marcando el rumbo de los objetivos climáticos de Renault Group?»

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«¿Por qué la ciencia sigue marcando el rumbo de los objetivos climáticos de Renault Group?»

Resumen del artículo

Cléa Martinet

Firmemente arraigada en los valores y la historia de Renault Group, nuestra ambición climática acaba de ser aprobada de nuevo por la iniciativa SBTi (Science Based Targets Initiative), cuyo enfoque se basa en un método científico. Para Cléa Martinet, directora de desarrollo sostenible, este importante hito demuestra que la descarbonización es una realidad operativa dentro de la empresa y en nuestras relaciones con nuestros socios —en primer lugar, con los proveedores—, desde el diseño y la fabricación de nuestros vehículos hasta su uso.

A tener en cuenta

  • Renault Group ha visto cómo sus objetivos climáticos a corto y largo plazo han vuelto a ser validados por la iniciativa SBTi (Science Based Targets), lo que confirma la credibilidad científica de su trayectoria hacia la descarbonización.
  • Esta ambición se plasma de forma concreta en el plan estratégico de la empresa, futuREady, a través de la electrificación de la gama de productos, la reducción del consumo energético de las fábricas, el desarrollo de la economía circular y la mejora del rendimiento de las baterías.
  • Esto permite a Renault Group fijarse el objetivo de reducir en un 72 % las emisiones de sus propias actividades (fábricas del Grupo) y en un 57 % las emisiones relacionadas con sus productos de aquí a 2035, en comparación con 2019.

En 2019, Renault Group fue el primer fabricante de automóviles en conseguir la validación de unos objetivos climáticos alineados con los datos científicos. En 2026, estos objetivos se renovaron, con la nueva validación por parte de la iniciativa Science Based Targets (SBTi) de nuestras ambiciones a corto y largo plazo.

En un periodo de profunda transformación industrial, el reconocimiento por parte de una ONG de prestigio del nivel de ambición climática del Grupo supone una ventaja fundamental. Esto pone de relieve ante las partes interesadas externas (agencias de calificación, etc.) la solidez de la hoja de ruta, con avances cuantificables desde 2019, pruebas de una ejecución rigurosa (destacando las características de «desarrollo sostenible» en los lanzamientos de nuevos productos) y una visión a largo plazo (anuncio de futREady) capaz de hacer frente a la complejidad. Esa es precisamente la trayectoria que estamos trazando en Renault Group. 

La ciencia como método 

Desde hace varios años, los compromisos climáticos se multiplican en todos los sectores. Pero, más allá de las declaraciones de intenciones, estos compromisos deben inscribirse en un marco sólido, transparente y evaluado por organismos independientes.

Por eso es tan importante un enfoque basado en la ciencia. Nos permite comprobar que nuestras decisiones industriales, tecnológicas y comerciales son compatibles con el esfuerzo mundial por limitar el calentamiento global muy por debajo de los 2 °C, al tiempo que seguimos trabajando para alcanzar una trayectoria de 1,5 °C, de conformidad con el Acuerdo de París.

Este enfoque lleva ya varios años marcando la estrategia climática de Renault Group. Hoy en día sigue guiando nuestras decisiones relativas a nuestras plantas industriales, nuestros productos y nuestros proveedores, con el fin de trazar una trayectoria de transición sólida y creíble.

Una trayectoria climática impulsada por la transformación de los productos, las fábricas y la cadena de valor 

Una de las principales lecciones que nos enseña la transición climática es que solo la combinación de las hojas de ruta de descarbonización de los proveedores, las instalaciones industriales y los productos, así como su coherencia global, permite generar una dinámica creíble.

Nuestro plan estratégico «futuREady» plasma de forma concreta esta trayectoria. Entre otras cosas, prevé el lanzamiento de 16 nuevos modelos eléctricos, una reducción adicional del 25 % en el consumo de energía por vehículo fabricado de aquí a 2030, así como un objetivo del 30 % de materiales procedentes de la economía circular, especialmente en lo que respecta al acero, el aluminio y los polímeros.

El plan también define los próximos pasos en materia de baterías, con una densidad energética entre un 10 % y un 40 % superior para 2030 y la aceleración de las soluciones de reciclaje.

En conjunto, estas iniciativas trazan un modelo de transformación tanto industrial como sistémico: producir de otra manera, diseñar de otra manera, abastecerse de otra manera y, poco a poco, transformar la propia huella de la movilidad.

Ambición, pero también una visión lúcida de las condiciones necesarias para el éxito 

Una estrategia climática creíble debe ser ambiciosa. También debe ser realista en cuanto a las condiciones necesarias para su éxito.

El objetivo climático de Renault Group se basa en un análisis claro de las tendencias del mercado, la evolución de los sistemas energéticos y los marcos normativos. También tiene en cuenta la rapidez con la que evolucionan las infraestructuras, la normativa y las expectativas de los clientes.

Por eso, nuestra hoja de ruta combina objetivos de referencia con niveles de ambición más elevados. De aquí a 2035, Renault Group se ha fijado unos objetivos de referencia mínimos de una reducción del 72 % de las emisiones relacionadas con sus propias actividades (alcances 1 y 2*) y del 40 % de las emisiones relacionadas con la producción y el uso de sus productos (alcance 3*) con respecto a 2019.

Más allá de esta base, los niveles de ambición validados por la SBTi van más allá. El Renault Group se propone, de aquí a 2035 y con respecto a 2019, reducir en un 72 % las emisiones de sus propias actividades y en un 57 % las emisiones relacionadas con la producción y el uso de sus productos, con el objetivo final de alcanzar la neutralidad en carbono en toda su cadena de valor de aquí a 2050.

Estos hitos son exigentes. Pero reflejan una realidad fundamental: la transición climática no es un ejercicio de comunicación. Es un reto de transformación que exige rigor industrial, avances tecnológicos y una alineación colectiva a largo plazo.

*El alcance 1 se refiere a las emisiones directas de gases de efecto invernadero procedentes de fuentes que son propiedad de la empresa o están bajo su control (actividades de las fábricas y de las instalaciones de servicios). El alcance 2 corresponde a las emisiones derivadas de la producción de energía importada para las actividades de la empresa (electricidad, redes de calefacción y refrigeración de las instalaciones del Grupo). El alcance 3 agrupa el conjunto de emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de fuentes indirectas, tanto en las fases previas a la fabricación de los vehículos (extracción de minerales y su transformación) como en las posteriores (combustible o electricidad necesarios para la circulación del vehículo).

Por qué la acción colectiva es el verdadero motor 

Detrás de esta nueva validación se esconde otra realidad importante: ninguna empresa puede reducir sus emisiones de carbono por sí sola.

La trayectoria futura depende tanto de nuestros propios avances como de los del ecosistema en su conjunto: proveedores de materiales, productores de energías renovables, responsables políticos, pero también actores de las fases anteriores y posteriores de la cadena de valor del sector del automóvil. Renault Group reconoce explícitamente que es imprescindible acelerar la descarbonización de esta cadena de valor, ya que la transición climática solo podrá tener éxito de forma colectiva.

Por eso también consideramos que las empresas industriales tienen un papel especial que desempeñar. No solo para reducir su propia huella de carbono, sino también para contribuir a dar forma a los ecosistemas, las normas y las innovaciones que harán posible una transformación más amplia.

Lo que realmente nos dice esta validación 

La validación de la SBTi supone un paso importante.

Demuestra que, en Renault Group, la descarbonización es tanto un objetivo como una realidad operativa, integrada en la forma en que diseñamos nuestros vehículos, gestionamos nuestras plantas industriales, seleccionamos nuestros materiales y preparamos las próximas etapas de nuestra estrategia.

El camino sigue siendo exigente y no hay lugar para la autocomplacencia. Pero esta nueva confirmación envía una señal clara: la transformación está en marcha, el rumbo está fijado y se asume plenamente la responsabilidad.

Para una empresa industrial centenaria como Renault Group, no se trata solo de reducir sus emisiones. Se trata también de contribuir a dar forma a un modelo de movilidad más sostenible, más resiliente y más orientado al futuro, un modelo que combine innovación, rendimiento industrial y responsabilidad hacia las generaciones futuras.

¿Qué es la iniciativa SBTi?

La SBTi (Science Based Targets initiative), puesta en marcha en junio de 2015, es una iniciativa colectiva destinada a ayudar a las empresas a ajustar sus objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para limitar el calentamiento global, de conformidad con el Acuerdo de París firmado durante la COP 21 ese mismo año.

La SBTi cuenta con el apoyo de un grupo de expertos, el Technical Advisory Group, compuesto principalmente por especialistas en responsabilidad social corporativa. Las metodologías que elabora se basan en trabajos científicos de referencia, que definen trayectorias creíbles de reducción de emisiones y medidas concretas para la descarbonización. Es esta base científica la que da nombre a la iniciativa: Science-Based Targets («objetivos basados en la ciencia»).