¿Así que los neumáticos deberían limitarse a ser simples objetos redondos y negros sin demasiada importancia? ¡Grave error! En competición, su influencia es fundamental: su composición y su gestión desempeñan un papel crucial. Especialmente en el Campeonato del Mundo de Resistencia, donde deben adaptarse a condiciones de pista muy cambiantes a lo largo de una misma prueba. Paul François, ingeniero de rendimiento del equipo Alpine Elf Matmut Endurance Team, detalla todos los factores de gestión que deben confluir para lograr la «alquimia» de los neumáticos.
POR EL Renault Group
Si hay un equipo de competición que siempre ha estado convencido de la importancia de los neumáticos, ¡ese es sin duda Alpine! Ya en 1964, la marca francesa comprendió toda la atención que había que prestar a lo que constituye el único punto de contacto de un coche con el suelo. Incluso desempeñó un papel decisivo en el desarrollo del neumático radial, que revolucionó el mundo del automóvil.
Alpine, líder en innovación en el sector de los neumáticos
De hecho, Michelin, el creador de este nuevo tipo de neumáticos, recurrió a Alpine para resolver un problema de pérdida de adherencia a alta velocidad. Con sus monoplazas de F2 y F3, dotados de suspensiones fácilmente ajustables, y posteriormente con sus prototipos de resistencia, Alpine contribuyó a encontrar la mejor forma de sacar partido a este neumático radial, sinónimo para los conductores de una vida útil más que duplicada.
Fueron también Alpine y Michelin quienes introdujeron en las 24 Horas de Le Mans de 1967 otro concepto que hoy en día está muy extendido en la competición: el neumático «slick». Al carecer de dibujo, este neumático ofrece una adherencia máxima. ¡Una idea tan sencilla como eficaz, que fue copiada inmediatamente en la Fórmula 1! Que Alpine se convirtiera, en 1978, en el primer fabricante en lograr el triunfo con el neumático radial en las 24 Horas de Le Mans no fue, por tanto, más que una consecuencia totalmente lógica…
La era de los neumáticos conectados
En las carreras de resistencia, cuando se trata de gestionar los neumáticos, todos estamos bajo presión.
Si bien para el conductor medio los neumáticos suelen ser un elemento al que no presta ninguna atención (¡salvo en caso de pinchazo!), para un equipo de competición se trata de un componente absolutamente fundamental en la búsqueda del rendimiento. Compuestos por más de 200 elementos, ahora están conectados. «Los neumáticos que nos suministra Michelin en el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC) están, de hecho, equipados con sensores que permiten supervisar su funcionamiento», explica Paul François. Por ejemplo, conocemos en todo momento la temperatura del aire en el neumático, así como la de la carcasa, gracias a un termómetro láser. Por supuesto, también estamos informados de la presión, un parámetro crucial que nos permite tanto asegurar un rendimiento óptimo como garantizar la seguridad del piloto. ¡Es al supervisar la presión como podemos detectar un pinchazo incluso antes de que el piloto lo note!».
Los sensores de presión avisan a los equipos de un pinchazo incluso antes de que el piloto lo note.
Esta supervisión constante se extiende, además, a los propios neumáticos a través de chips electrónicos: «También cuentan con chips RFID y códigos de barras», prosigue el ingeniero. «Los organizadores utilizan estos chips para asegurarse de que cada participante respete la asignación de neumáticos de la que dispone. » A la salida de boxes, un pórtico conectado capta la señal enviada por el chip, lo que permite identificar cada neumático.
Un factor clave en la gestión de una carrera
El número de neumáticos que pueden utilizar los competidores está, de hecho, estrictamente regulado en el Campeonato del Mundo de Resistencia: 18 neumáticos para pista seca en las carreras de 6 horas (incluidas las sesiones de clasificación), 24 en las pruebas de 8 horas y 56 en las 24 Horas de Le Mans. Además, el reglamento obliga a esperar a que finalice la parada en boxes antes de comenzar a cambiar los neumáticos. También limita a cuatro el número de mecánicos que pueden realizar esta operación. En otras palabras: ¡un cambio de neumáticos es, necesariamente, seis veces más penalizador en las carreras de resistencia que en la Fórmula 1!
Realizar correctamente los cambios de neumáticos es fundamental para el rendimiento en carrera
Por lo tanto, la estrategia de carrera debe estar cuidadosamente calculada y, por supuesto, el piloto desempeña un papel crucial en esta ecuación: «Cuanto más preciso sea, más capaz será de ajustar por sí mismo el uso que hace del neumático para que sea óptimo a lo largo de la carrera», analiza Paul François. «Es él quien va a notar cómo se desgasta el neumático. Debe ser capaz de dar indicaciones sobre la diferencia de ritmo que le podría aportar un nuevo juego de neumáticos». Para los pilotos, una cosa está clara: ¡los neumáticos no son, desde luego, unas formas redondas y negras sin personalidad!
En camino hacia la victoria gracias a una gestión óptima de los neumáticos por parte de todo el equipo