No se puede disputar el Campeonato del Mundo de Resistencia sin poder contar con una tripulación que sea a la vez eficaz, complementaria y que esté en total sintonía… Philippe Sinault, director general del Alpine Elf Endurance Team, nos explica la delicada química que rige la formación de un buen trío de pilotos, como el que forman Nicolas Lapierre, Matthieu Vaxiviere y André Negrão, ganadores de las 1000 Millas de Sebring.
POR EL Renault Group
Es cierto que la historia de las 24 Horas de Le Mans cuenta que, en contadas ocasiones, algunos pilotos lograron imponerse conduciendo en solitario durante más de 23 horas (Luigi Chinetti en 1949, Louis Rosier en 1950). Sin embargo, hoy en día, tal hazaña individual sería imposible, ya que el ritmo de las carreras de resistencia se asemeja cada vez más al de una carrera de velocidad. Es imprescindible poder contar con una tripulación que, además de ser competente, esté en total sintonía.
En las carreras de resistencia, tres pilotos se turnan al volante de un mismo coche. La buena cohesión de esta tripulación es fundamental para el rendimiento.
El equipo por delante del piloto
Una convivencia así no resulta necesariamente fácil para unos pilotos que, en su mayoría, se han criado en el culto al individualismo de los monoplazas.
«Es cierto que en las carreras de resistencia el enfoque es diferente al de los monoplazas, donde los pilotos buscan ante todo destacar a nivel personal», explica Philippe Sinault. En las carreras de resistencia, lo importante es poner al equipo en primer plano. Además de dar lo mejor de sí mismos al volante, los pilotos también deben saber crear una dinámica, comunicarse entre ellos y, sobre todo, ponerse al servicio de los demás. Esa es realmente la clave del éxito. Esto requiere un enfoque intelectual y psicológico diferente al de un piloto de monoplaza.
El intercambio de información es fundamental para que cada uno de los pilotos rinda al máximo.
Nicolas Lapierre, que se pasó a las carreras de resistencia hace unos quince años, confirma la mentalidad específica de esta disciplina: «¡Es como el día y la noche! En las carreras de resistencia, tienes dos compañeros de equipo y solo deseas una cosa: que vayan lo más rápido posible, mientras que en los monoplazas solo piensas en aplastarlos todo lo que puedas! La filosofía es completamente diferente...»
El sentido del compromiso
Compartir un coche entre tres implica, por supuesto, algunos compromisos que nos desvela Philippe Sinault: «Un piloto de resistencia debe aceptar cuidar los frenos o los neumáticos de cara al siguiente relevo, ahorrar combustible, no disponer siempre de neumáticos nuevos... Estamos constantemente ante compromisos, pero se trata de un acuerdo cordial en el que se tiene en cuenta al otro, sin perder de vista el objetivo de rendir al máximo. Esto puede dar lugar a decisiones que pueden resultar sorprendentes para quien no está familiarizado con el tema. Por ejemplo, a menudo hay que hacer sacrificios en cuanto a la posición al volante».
Encontrar pilotos capaces de interiorizar estos valores y compartirlos en armonía con sus compañeros de equipo no es tan sencillo. Descubrir un trío así es la misión de Philippe Sinault: «No solo estoy muy implicado en la elección de los pilotos, sino que diría incluso que es lo que más me gusta de mi trabajo» , confiesa. Algunos equipos realizan análisis cuantitativos muy exhaustivos del rendimiento de los pilotos, o se centran en fichar a pilotos de determinadas nacionalidades por motivos de marketing, o incluso dan prioridad a estilos de conducción similares. El director del equipo Alpine Elf Endurance Team estableció rápidamente su criterio número uno en materia de contratación: «Para mí, la prioridad es, sin duda, el espíritu de equipo y el estado psicológico general del mismo. No hay una clave, ni una fórmula precisa… Son muchas sensaciones, conversaciones y observaciones las que me permiten decirme: “Vaya, este encajaría bien con la dinámica que quiero crear”».
Philippe Sinault y los pilotos que él mismo ha elegido para llevar al A480 a la victoria
Lo ideal es crear un trío que impulse al grupo hacia arriba: «Cuando hay una buena dinámica, cada piloto ayuda a los demás a progresar en ámbitos en los que no son necesariamente los más fuertes al principio», analiza Philippe Sinault. «Es el lado positivo de esa cooperación lo que permite a cada uno no solo dar lo mejor de sí mismo, sino también evolucionar a nivel personal. Y esta idea de compartir multiplica por diez tanto el disfrute como la intensidad del resultado».
Al apostar, al inicio de la temporada 2021, por Nicolas Lapierre, André Negrão y Matthieu Vaxiviere, el director general del Alpine Elf Endurance Team no se equivocó: « Me siento increíblemente orgulloso de contar con este equipo. Su funcionamiento ha sido perfecto en 2021 y ni siquiera me he planteado la posibilidad de un cambio para esta temporada».
La plantilla de 2021 se ha mantenido en 2022. Se conocen de memoria.
Un trío de lujo
Nicolas Lapierre, que forma parte del equipo desde 2016, desempeña el papel de capitán: «Cada vez que se pone al volante, sabemos que no solo lo dará todo, sino que será increíblemente objetivo tanto respecto al comportamiento del coche como a su propio nivel de rendimiento. Eso es muy valioso », analiza Philippe Sinault.
Si bien la incorporación del piloto francés, un valor seguro en esta disciplina, era algo obvio, el brasileño André Negrão llegó tarde a las carreras de resistencia, al unirse al equipo en 2017, tras una primera etapa profesional en monoplazas: «Ha sido precisamente la resistencia lo que le ha permitido expresarse de verdad y dar rienda suelta a su talento, porque tiene una inteligencia especial. Le gusta compartir y triunfar en equipo. Se ha convertido en una pieza indispensable para el equipo».
Nicolas Lapierre y André Negrão animan a Matthieu Vaxivière desde el borde de la pista
Por su parte, Matthieu Vaxivière supo encontrar perfectamente su lugar el año pasado junto a estos dos pilares del equipo: «Hasta hace poco, tenía un enfoque muy individualista», reconoce Philippe Sinault. «Pero, bien apoyado por sus dos compañeros de equipo, descubrió el año pasado ese espíritu de camaradería con nosotros y demostró ser un piloto de resistencia muy bueno».
Tras una magnífica temporada 2021, en la que lograron seis podios, este trío de lujo ha comenzado la temporada 2022 de la mejor manera posible: ¡ganando la primera prueba del Campeonato del Mundo de Resistencia, en Sebring, al volante del Alpine A480 y liderando la clasificación general! No hay duda: Nicolas, André y Matthieu han asimilado a la perfección los aspectos que distinguen a los pilotos de resistencia de sus compañeros que compiten en monoplazas.
Las alegrías de la victoria para una tripulación cohesionada, unida y eficaz