«Ábrete, Sésamo»: la nueva Kangoo Van, cada vez más innovadora

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El Renault Kangoo, modelo emblemático del mercado de los vehículos comerciales ligeros, nunca ha dejado de reinventarse. Ya sea en su primera generación como monovolumen con puerta lateral corredera, en sus diferentes longitudes o incluso en la versión eléctrica lanzada en 2011, este modelo siempre ha sido sinónimo de ingenio. Y su tercera generación no es una excepción a la regla, con su puerta «Ábrete, Sésamo», que ofrece una apertura lateral de 1,45 metros: ¡todo un récord! Un reto superado gracias a la eliminación del pilar central de la carrocería, una auténtica transformación que ha requerido numerosas adaptaciones. Repasamos la historia de un invento que podría cambiar el mundo de los vehículos comerciales con François-Xavier, ingeniero jefe.

POR FLORENTINA DECA

Si bien la ausencia de un montante central es habitual en los prototipos, no lo es tanto en los vehículos de serie, aquellos que pasan por la fase de «industrialización». Era incluso algo inédito en un vehículo comercial ligero, hasta la llegada al mercado de la Nueva Renault Kangoo Van, equipada con su famosa puerta «Ábrete, Sésamo». Una innovación que los equipos de ingeniería, diseño y fabricación no han desarrollado mediante una simple fórmula mágica, sino más bien a partir de mil y una ideas combinadas y de una carrera de obstáculos para replantearse toda la arquitectura del vehículo y superar numerosos retos, entre ellos la resistencia de la puerta en caso de impacto lateral. Incluso las líneas de producción se han adaptado para cumplir con todas las exigencias técnicas.

Hemos tenido que incorporar elementos estructurales en las puertas para reconstruir el pilar central cuando están cerradas.

François-Xavier

ingeniero jefe del Nuevo Kangoo Van

Regreso al futuro

Todo comenzó en 2011. En el Salón Internacional de Fráncfort, Renault presentó un prototipo sin columna central. El protagonista fue el Frendzy, un vehículo a la vez utilitario y particular que anticipaba una innovación que vería la luz diez años más tarde: la función «Ábrete, Sésamo». Y fue precisamente la Nueva Kangoo Van la elegida para llevar esta transformación al mercado. Sin embargo… el camino desde un prototipo hasta un modelo de serie dista mucho de ser un camino de rosas.

Un reto técnico e industrial sin precedentes

Para los ingenieros, este reto era excepcional: era la primera vez que los equipos tenían que diseñar un vehículo sin pilar central. El proyecto requería una arquitectura totalmente nueva para el vehículo y una disposición diferente de las numerosas piezas fijadas, de una forma u otra, al pilar central. Por ejemplo, hubo que colocar las cerraduras en las partes superior e inferior del vehículo —gracias a esta distribución, las puertas pueden anclarse a la carrocería—, mientras que el cinturón de seguridad del asiento del acompañante se ha desplazado al otro lado. ¡Así que ahora se abrocha de izquierda a derecha! Pero lo más importante son los nueve refuerzos específicos que se han añadido a las dos puertas para garantizar la resistencia en caso de accidente lateral.

Se han añadido nueve refuerzos en las dos puertas de la Nueva Kangoo Van

El reto técnico no fue más que un primer paso, antes de afrontar un desafío de una envergadura totalmente diferente: el de la fabricación. La planta de Maubeuge, donde se fabrica el Kangoo desde hace 25 años, ha adaptado sus líneas de producción para incorporar la innovación «Ábrete, Sésamo». Y no se trata de una pequeña modificación, ya que es toda la estructura de la carrocería la que sufre cambios.

«La desaparición del pie central de la puerta «Ábrete, Sésamo» obligó a los fabricantes a reconstruir dicho pie durante el proceso de fabricación».

François-Xavier, ingeniero jefe del Nuevo Kangoo Van.

Por lo tanto, hubo que encontrar un nuevo proceso de fabricación, lo cual se llevó a cabo de forma muy ingeniosa. En el proceso de embutición, los laterales de la carrocería no salen sin su montante central. Se fabrican con un «montante falso» para evitar cualquier deformación durante el transporte a la siguiente fase de fabricación. De hecho, es un poco más tarde, en el taller de chapa, cuando se corta este montante. Y para reforzar su resistencia, se añaden numerosos refuerzos gracias a los seis robots dedicados a esta operación. Tres herramientas de geometría miden al mismo tiempo para garantizar que todo se ajusta al milímetro. A continuación, para la fase de pintura, se colocan en el coche unas bisagras especialmente diseñadas para este modelo con el fin de mantener las puertas laterales correderas en su sitio durante el proceso. Por último, en el montaje, la colocación de la nueva junta de estanqueidad resulta espectacular, ya que ahora esta recorre todo el contorno de la carrocería.

En total, se añadieron cinco kilos de material para compensar la ausencia del montante central. Pero eso no es todo. También se multiplicaron los puntos de soldadura. Si en una puerta normal hay unos 60, ¡en la dedicada a «Ábrete, Sésamo» hay nada menos que 101!

¡60 patentes, suficientes para ganar premios!

El Kangoo celebra este año su 25.º aniversario y se enorgullece de su gran éxito comercial: su popularidad le ha valido 5 millones de unidades vendidas, tanto en la versión comercial como en la particular. Pero su ascenso no se detiene ahí. Con su innovación «Ábrete, Sésamo», el Nuevo Kangoo Van se consolida una vez más como precursor en su sector. Se han registrado más de 60 patentes para este modelo.

Desde su lanzamiento al mercado, ha recibido varios premios, entre ellos el prestigioso «International Van Of The Year » y el de «vehículo comercial del año 2022» en los Premios L'argus. ¡Todo un motivo de orgullo para los equipos que han sabido superar todos los retos que planteaba esta ingeniosa idea!