Alpine y el IED de Turín: una colaboración beneficiosa para ambas partes que va más allá de un prototipo
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Presentado el pasado 18 de marzo, el prototipo A4810 Project by IED es fruto de una colaboración entre Alpine y la sede de Turín del Istituto Europeo di Design, una escuela de diseño con sede en Milán (Italia). Raphaël Linari, diseñador jefe de Alpine, repasa la historia de esta colaboración y la creación del prototipo, destacando los numerosos beneficios que se derivan de ella tanto para la escuela como para la marca, especialmente en lo que respecta a la detección de talentos.
POR EMMANUEL GENTY
Interpreta los códigos de diseño de Alpine y trasládalos al futuro diseñando la «superberlineta» de 2035. Este superdeportivo biplaza deberá concebirse para ofrecer un rendimiento tan alto en el ámbito deportivo como en el medioambiental. Estará equipado con un motor de hidrógeno y deberá respetar el espíritu de los modelos Alpine: ligereza, deportividad y placer de conducción. ¡Tenéis cinco meses! Estas son las bases del ejercicio en el que han trabajado, desde septiembre de 2021, veintiocho estudiantes del máster en diseño de transporte de la sede de Turín delIstituto Europeo di Design (IED), una escuela de diseño con sede en Milán (Italia). Un proyecto tentador, sobre todo porque no se trataba solo de dibujar este prototipo futurista en papel y luego en pantalla, sino también de materializarlo en forma de maqueta física a escala 1: 1. El objetivo original era, como hace cada promoción de la escuela cada año con una marca diferente, presentar el resultado en el Salón del Automóvil de Ginebra. Lamentablemente, este se canceló en 2022 —tras una cancelación previa en 2021—, pero eso no impidió que los estudiantes llevaran a cabo su proyecto hasta el final. Así, el concepto A4810 Project by IED, fruto de su trabajo, se presentó a finales de la semana pasada, con motivo de una rueda de prensa organizada en la propia escuela.

Dar rienda suelta a la creatividad
Se llaman Nicolás, Carlos, Abhijeet, Virginia, Sanjay, Valentino o incluso Faruk: chicos y chicas procedentes de lugares tan diversos como la India, China, Italia, Estados Unidos, la República Dominicana, Mali, España y Taiwán. Bajo la supervisión de dos profesores y con el patrocinio de Raphaël Linari, diseñador jefe de Alpine y él mismo titulado por el IED, trabajaron en el tema con entusiasmo, tras una sencilla sesión informativa oral y sin documentación de apoyo. «Les di algunas claves para comprender la marca, su diseño y su legado, pero muy pocas restricciones. Tenían que poder dar rienda suelta a su creatividad, sin sentirse limitados», explica Raphaël. Los estudiantes, que se pusieron manos a la obra con la mente libre, no tenían en mente ningún problema de ingeniería o fabricación. Solo se les facilitaron de antemano las medidas principales del vehículo (longitud, altura, anchura y dimensiones de los neumáticos). Raphaël describe el ejercicio de forma gráfica: « Esas medidas se correspondían con las de un superdeportivo. Para los estudiantes, constituían una especie de caja en la que había que situar al conductor, los asientos y el motor, y, sobre todo, imaginar las proporciones del vehículo ».

Pero, por cierto, ¿por qué un superdeportivo y no un deportivo clásico como el A110 o un prototipo de resistencia como el A480? «No había que interferir con los proyectos en curso en Alpine, tanto de carretera como deportivos, al tiempo que se daba a los estudiantes la oportunidad de llevar la marca a lo más alto. La temática del superdeportivo se impuso rápidamente», explica Raphaël, quien precisa que fue Laurent Rossi, el director de Alpine, quien pidió que el prototipo contara con una motorización de hidrógeno para proyectar aún más la marca hacia el futuro.
Un método de selección profesional
Al proceder así, Raphaël sabía que estaba pidiendo a los estudiantes que compartieran su visión de la marca Alpine y que mostraran cómo imaginaban la evolución de su estilo. No le sorprendió del todo comprobar que, a pesar de sus diversos orígenes, la mayoría se había decantado por estilos de diseño muy «latinos». Algo normal, al fin y al cabo, para unos estudiantes formados en una escuela italiana.
Así pues, todos presentaron el resultado de su reflexión, antes de que se llevara a cabo un riguroso proceso de selección. «Revisé todos los bocetos siguiendo un método de gestión idéntico al que se utiliza en el mundo del diseño profesional», explica Raphaël. «Es decir, realicé una primera selección de doce propuestas. A continuación, Antony Villain, director de diseño de Alpine, eligió conmigo las cuatro mejores. Por último, Laurent Rossi nos ayudó a elegir las dos propuestas que finalmente se seleccionarían».

De este modo, los estudiantes se enfrentaron a un método de trabajo con el que se encontrarán a lo largo de su futura carrera como diseñadores. Pero no penséis que los que no fueron seleccionados abandonaron el proyecto. «El diseño final del A4810 Project by IED combina, de hecho, principalmente dos temas que habían sido propuestos por los estudiantes. Y aquellos que fueron descartados a lo largo del proceso trabajaron posteriormente en numerosos elementos del concepto final, como las llantas, los asientos, los colores y los materiales, etc.», explica Raphaël.
En busca de los talentos del mañana
Tras la fase teórica, llegó el momento de pasar a la práctica, es decir, de lanzarse a la realización física del prototipo. Un periodo durante el cual se produjeron numerosos intercambios entre Raphaël Linari y los estudiantes y profesores del IED, incluso a última hora de la noche y durante los fines de semana. « Esto demuestra su actitud y su compromiso con este proyecto», analiza Raphaël. «Por mi parte, he dedicado parte de mi tiempo libre a acompañarlos, pero es lo mínimo cuando te “regalan” un concepto así, que va a dar una gran visibilidad a la marca».
Los estudiantes se han esforzado al máximo y sus profesores han recurrido a sus contactos para encontrar los socios necesarios para llevar a cabo el proyecto (fresado, maquetado, pintura, etc.), así como a los proveedores de las llantas (OZ Racing) y los neumáticos (Pirelli). «Han sido muy ingeniosos hasta el final», señala Raphaël. Para él, no hay duda : «Se lo han pasado en grande con este proyecto; se notaba que disfrutaban, con una energía positiva compartida por todos y que se refleja en la calidad de los resultados, ya sean los dibujos, la maqueta o las fotos».
Con este espectacular proyecto, Alpine se abre también a una nueva generación de diseñadores. Aunque las colaboraciones con escuelas no son una novedad para la marca, esta iniciativa y su materialización en un auténtico prototipo han permitido a Raphaël Linari y Antony Villain descubrir toda una cantera de talentos. «Alpine es una marca que acaba de renacer y que mira hacia el futuro. Llena de ambición, comparte valores positivos como la inclusión y la diversidad con las nuevas generaciones. Este tipo de colaboración forma parte de una auténtica estrategia en la que tanto las escuelas como los estudiantes salen ganando», afirma con entusiasmo Raphaël. Quién sabe si entre el grupo de estudiantes del IED que ha desarrollado este concepto «A4810 Project by IED» no se encuentra el futuro diseñador que se encargará de un auténtico superdeportivo Alpine en 2035…
¿Quién sabe si entre el grupo de estudiantes del IED que ha desarrollado este concepto,el «A4810 Project by IED», no se encuentra el futuro diseñador que se encargará de un auténtico superdeportivo Alpine en 2035…?







