Si el «Orange Valencia», el color de lanzamiento de la quinta generación del Clio, causó tanta sensación cuando salió al mercado en 2019, seguramente fue porque se trataba del primer esmalte de color naranja de la historia fabricado en serie. Este toque inimitable fue desarrollado por Raphaël, colorista de Renault Design. Con la ayuda de pigmentos, nacarados y otros compuestos de aluminio, este técnico del color diseña cada año entre 15 y 20 tonos en su taller. A por los pinceles. ¿Listos? ¡A pintar!
POR JEAN-BAPTISTE PIETRA
Hoy en día, un vehículo Renault se ofrece, de media, en siete colores. Matices, contrastes, reflejos, acabado mate, satinado o metalizado: nada se deja al azar. Todo se estudia minuciosamente y se valida en el departamento de Diseño, con el apoyo de los creativos y los proveedores, antes de dar color a las calles y a los concesionarios.
Puedo hacer de todo, crear cualquier cosa. Con aluminio, nácar y todos los pigmentos básicos necesarios para componer un tono. Todos los colores del arcoíris.
Un arcoíris de inspiraciones
Raphaël, que lleva 21 años trabajando en Renault Design, fue primero pintor durante 10 años antes de convertirse en técnico colorista. En concreto, se encarga de crear los tonos que vestirán a los coches al salir de fábrica. En el Technocentre, sede del departamento de Diseño de Renault, Raphaël dispone de un laboratorio para seleccionar sus pigmentos de color y de tres cabinas de pintura para aplicar y probar sus mezclas. En realidad, ser colorista es, ante todo, ser artista.
Al principio, Raphaël recibe varias indicaciones del diseñador de colores y materiales. Es él quien establece el marco del tono que hay que preparar y da el primer impulso. «Me dicen si hace falta un azul más o menos claro u oscuro, según el vehículo, y yo lo hago a mi manera», explica Raphaël.
En esta fase del diseño surgen numerosas preguntas: ¿se trata de un vehículo fabricado en serie limitada? En ese caso, habrá que crear un color «de imagen» de corta duración. ¿O bien se trata de un color estratégico, más duradero? ¿Para qué tipo de carrocería está destinado? Partiendo de un pliego de condiciones muy completo y de un moodboard inspirador, Raphaël emprende su investigación.
La prioridad del colorista es encontrar ideas nuevas antes de crear una primera muestra que luego someterá a la aprobación del diseñador. Para ello, utiliza métodos de calibración muy precisos que le permiten dosificar sus mezclas. «A veces acierto de lleno a la primera», asegura Raphaël. En ese caso, un día es más que suficiente para validar el tono. «Pero la mayoría de las veces hay que hacer muchas idas y venidas con el diseñador para definir el tono deseado».
Una pizca de pigmentos rojos
¿Qué hay en los cajones y en las estanterías de este mago del color? Ni pociones mágicas ni viejos grimorios, sino pigmentos. ¡Muchos pigmentos! «Tengo algunos en bruto, que solo se encuentran en la industria química. Otros se pueden encontrar en cualquier taller. Mezclo ambos para conseguir los tonos adecuados».
Los pigmentos, que hace unos años eran orgánicos, ahora son sintéticos y existen en una gran variedad de tipos procedentes de Estados Unidos, Japón o Alemania. Junto con los pigmentos de aluminio y las nacarinas, los pigmentos son ingredientes imprescindibles en la composición de un tono.
Existen varias grandes familias de colores: los opacos; los metalizados; los nacarados; los de tres capas (compuestos por una capa opaca, una capa nacarada y una capa de barniz) y los barnices de color.
«Es un poco como una receta de cocina... ¡Solo que al final no nos lameremos la cuchara! ¿Añado una purpurina grande? ¿Una fina? ¿Qué color debo combinar con otro? ¿Debo usar aluminio de color o un barniz? El objetivo es crear siempre algo nuevo y armonioso».
Aunque bastan entre tres y ocho ingredientes para definir un tono, el resultado deseado se consigue a partir de su dosificación. Esto puede requerir la elaboraciónde una docena de propuestas de tonos diferentes. Hay que decir que las posibilidades de combinación son prácticamente infinitas.
«No puedo permitirme irme por las ramas», advierte Raphaël. «Hay que crear algo bonito y asequible. Algo bien acabado y fácil de reproducir. El objetivo es, por supuesto, gustar al mayor número de personas posible, pero los costes también son un factor importante ».
El acabado final se consigue luego aplicando un barniz, normalmente brillante. Al añadir resina a la mezcla, Raphaël también puede variar el acabado, desde mate hasta satinado.
Entre los últimos descubrimientos de Raphaël, el «Glass Flakes» es un ingrediente compuesto por microesferas de vidrio que, una vez añadidas a la mezcla base o al barniz, permiten que la pintura refleje mejor la luz.
Las siete maravillas del mundo cromático de Rafael
Curvas: operación seducción
Tras «preparar sus pigmentos» y obtener el visto bueno del diseñador de colores y materiales, Raphaël entra en una fase más técnica. Se trata de reproducir fielmente su tono en «montaje original». Raphaël colabora entonces con un proveedor encargado de «reproducir» el tono a partir de criterios industriales.
Esta fase dura unas ocho semanas. El resultado se aplica sobre una pieza moldeada: una chapa bastante grande que permite captar la luz en función del ángulo y la fuente luminosa. Esto ofrece una buena idea del resultado final. Para asegurarse y obtener la aprobación de los equipos del proyecto, Raphaël puede aplicar el color a un vehículo aescala 1.
Por último, en la fábrica, los robots reproducen el color de forma idéntica mediante procesos de pulverización y presión muy precisos.
He explorado un poco de todo, desde el blanco hasta el negro, desde el rojo hasta el verde. En mi profesión, hay que saber reinventarse. Esa es la clave. Hay que buscar nuevos pigmentos. Hacer las cosas de otra manera.
Puede pasar un año y medio entre la creación de un color y su aplicación en una cadena de montaje. Sin embargo, algunos colores, como el «Orange Feu» de Alpine, han tardado cinco veces más (ocho años, para ser exactos) en ver la luz.
Para inmortalizar su obra, Raphaël recurre por última vez a su imaginación al ponerleun nombre al tono que ha creado. La denominación «Azul Zanzíbar» —un tono estrenado en el modelo Arkana— se inspira, por ejemplo, en uno de sus recuerdos de vacaciones: «Evoca la arena blanca, el color del agua y un cielo amenazante».
El color «Amarillo Miel» en la 4.ª generación del Scénic
El Azul de Zanzíbar en Arkana
El gris metalizado en el prototipo TreZor
El Negro Amatista en la 5.ª generación de Espace
Del naranja precursor al azul presidencial
«De todos los tonos creados por Rafael, algunos se han convertido en icónicos. Han dejado huella en la memoria colectiva y en su época por su audacia, su carácter innovador o, sencillamente, por su belleza».
Cuando veo un bonito color en la calle, a veces me pregunto qué pigmentos habrá utilizado la competencia. Sin embargo, siempre parto de ideas nuevas e ingredientes originales para crear algo que no se encuentre en ningún otro sitio. Es el caso del«Orange Valencia», lanzado con la quinta generación del Clio. Hasta la fecha, es el primer y único barniz de color naranja de la historia del automóvil que se ofrece en serie. Combinado con una capa base de otro color, este barniz aporta al tono una saturación más viva y profunda.
«Ya habíamos sido un poco pioneros en el ámbito de los esmaltes de color con el Rouge Flamme», recuerda Raphaël. «La idea era averiguar cómo conseguir un resultado igual de bueno, o incluso mejor, en el modelo que le sucedería, buscando la originalidad».
El Rojo Llama, color emblemático de Renault desde hace 10 años, sigue adornando los modelos actuales, como el Nuevo Mégane E-TECH Electric.
El problema es que no todos los tonos quedan bien en todos los modelos ni en todos los tamaños. Una carrocería de formas redondeadas y generosas, como la del Clio, combinará a la perfección con un color intenso y saturado como el Rojo Llama. En cambio, una carrocería con líneas más marcadas, como la del Nuevo Mégane E-TECH Electric, resaltará más con un color metalizado con matices grises, como el Gris Pizarra.
Raphaël aplica la pintura en el taller de pintura sobre una maqueta a escala 1
Por último, algunos colores más refinados o que gustan a todo el mundo combinan fácilmente con otros tipos de vehículos. El Azul Nocturno forma parte de esta categoría. Está disponible en el Nuevo Mégane E-TECH Electric, el ZOE, pero también en el Espace del presidente de la República.
El color «Orange Valencia» en la 5.ª generación del Clio
El color «Gris Schiste» en el nuevo Mégane E-TECH Electric
El «Bleu Nocturne» en el ZOE
¿El color, una especie en peligro de extinción?
«Durante unos diez años trabajé con tonos muy saturados, muy coloridos. Tonos que llamaban la atención» ,confiesa Raphaël. «Soy un apasionado del color. Cuanto menos blanco, negro y gris haya, ¡mejor me siento! De hecho, es el resto del espectro lo que me gustaría ver más a menudo en la calle. Pero el mundo actual tiende a uniformizarse».
Una encuesta realizada hace un año por Axalta (especialista en pintura para automóviles) confirmaba esta uniformización de los colores. Según dicha encuesta, el 81 % de los vehículos comercializados en todo el mundo serían blancos (38 %), negros (19 %) o grises (15 %). Colores preferidos por muchos fabricantes debido a su bajo coste de fabricación. «Algunos de estos colores llevan años existiendo», precisa Raphaël. «Son imbatibles. Fíjate en el blanco de Renault: ¡tiene más de 30 años!».
Aunque la gama de colores que ofrecen los fabricantes es cada vez más limitada, algunos mercados irreductibles siguen resistiéndosea los «colores neutros». Por su cultura, algunos países conceden mayor importancia al color. Es el caso de la India, donde abundan las especias y los tejidos en tonos cálidos. En 2020, Renault presentó el prototipo Kiger, precursor de un nuevo modelo específico para el mercado indio. El color «Aurora Borealis» , desarrollado especialmente para este modelo, tenía la particularidad de cambiar de aspecto según la luz y el ángulo desde el que se observara. Combinaba reflejos azul-violeta con toques de verde fluorescente.
El prototipo Renault Kiger, destinado al mercado indio, lucía un color exclusivo denominado «Aurora Borealis».
Desde el punto de vista de los fabricantes, «Renault destaca con una oferta más variada que la media», explicaba François Farion, jefe de diseño de colores y materiales de Renault, en uno de nuestros artículos anteriores. «Vendemos aproximadamente un 10 % más de colores que nuestros competidores».
Hace tan solo unos años, los coloristas creaban tonos transversales. Es decir, que eran utilizados por varias marcas del grupo. Hoy en día, cada tono es exclusivode un fabricante, o incluso de un modelo de coche. Y cada marca tiene su propia identidad, con un universo visual que le es propio. «Dacia destaca con matices de verde, por ejemplo, y una paleta cercana a la naturaleza» , precisa Raphaël. «Mientras que el universo de Alpine gira en torno al azul, que reinventamos constantemente ».
En cuanto a Renault, «hoy en día apostamos por tonos muy refinados y sutiles», confiesa Raphaël. «Mantenemos una parte de tonos un poco saturados, pero también buscamos tonos más sofisticados, a veces más «metalizados». Nos decantamos por colores un poco más intensos».