Renault acaba de revelar el nombre del próximo vehículo que se incorporará a su gama: Austral. Es una buena ocasión para analizar la estrategia de la marca a la hora de bautizar sus modelos. Sylvia, responsable de la estrategia de denominaciones en la Dirección de Marketing Global de la marca Renault, nos descubre los entresijos de su trabajo como «buscadora de nombres».
POR MAEVA PICHOT
Dauphine, Espace, Twingo, Clio, etc.: los nombres emblemáticos de los vehículos Renault forman parte de la cultura popular y del imaginario colectivo. ¿Qué pasará con los futuros modelos de la marca? Al desvelar el nombre de su próximo SUV, Renault da a conocer su nueva estrategia de denominación y materializa su ambición de renovación.
Ponerle nombre a un vehículo es darle alma.
Renault Y LOS NOMBRES: UNA LARGA HISTORIA
Renault no siempre ha seguido la misma estrategia de denominación. Sin embargo, aunque la «R» —de Renault, evidentemente— seguida de un número se ha utilizado durante varias décadas para nombrar los vehículos de la marca, su sistema de denominación ha variado considerablemente a lo largo de su historia.
Mucho más impactante, el nombre propio permite, de hecho, dotar de sentido y emoción a un modelo. ¡Algo fundamental para una marca que quiera crear un vínculo con sus clientes!
Este tipo de denominación permite, además, jugar con la longitud de los nombres y con su sonoridad. «Los nombres cortos y alegres que conocemos hoy en día, como Clio o ZOE, se utilizan para designar vehículos pequeños, urbanos y ágiles, mientras que los nombres más largos, con una sonoridad más sobria, como Talisman, evocan el carácter prestigiado y más imponente del vehículo», explica Sylvia.
Algunos nombres han traspasado incluso los límites de los conceptos y los vehículos, dejando así huella en la historia del automóvil. Es el caso, por ejemplo, de «Espace», un nombre verdaderamente significativo, ya que encarna el espacio interior, o de «Twingo», un nombre muy«impactante» que transmite dinamismo.
Clio y ZOE, nombres breves y alegres que se utilizan para designar vehículos pequeños, urbanos y ágiles
Clio y ZOE, nombres breves y alegres que se utilizan para designar vehículos pequeños, urbanos y ágiles
Talisman, un nombre largo y con un sonido consolidado para designar un vehículo prestigiado e imponente
ENCONTRAR EL NOMBRE ADECUADO: UN TRABAJO A LARGO PLAZO
El nombre de un vehículo es el resultado de un largo proceso que se inicia varios años antes de su lanzamiento. Para encontrar la simbiosis perfecta entre el nombre, la identidad del nuevo vehículo, los clientes a los que va dirigido, pero también los valores y la personalidad de la marca, se recurre a varios actores clave de la empresa. Los departamentos de Marketing, Diseño, Producto y Jurídico trabajan así codo con codo, a veces con la ayuda de agencias especializadas en la creación de nombres.
«En Renault contamos con una gran experiencia. Cuando trabajamos en un nombre, nos ponemos en sintonía con el vehículo, su promesa y sus ventajas. Nos centramos mucho en las emociones que transmite, así como en la percepción que genera y el público al que va dirigido.
Los nombres que figuran en la parte trasera de los vehículos: un trabajo a largo plazo
«Hay tres opciones principales para elegir un nombre», explica Sylvia.
La primera opción consiste en recuperar un nombre histórico e icónico que haya marcado la historia de la marca y del que se pueda sacar partido. Esto es precisamente lo que se ha hecho con el nombre Mégane, reinventado y modernizado para convertirse en Mégane E-TECH Electric, el nombre del nuevo sedán compacto de alta tecnología de Renault, que saldrá al mercado a principios de 2022. Segunda opción: seleccionar nombres disponibles en la amplia base de datos de nombres ya registrados por Renault y que se amplía constantemente.
Contamos con un amplio catálogo de nombres que pertenecen a Renault. Estamos orgullosos de él, le tenemos mucho cariño y lo protegemos. Es nuestra fuente de inspiración, nuestras historias, nuestro patrimonio de nombres.
Tercera y última opción: dar rienda suelta a la creatividad proponiendo nuevos nombres.
El emblemático nombre «Mégane» vuelve a utilizarse para bautizar el nuevo sedán compacto eléctrico de Renault
Una lista que al principio contaba con varias decenas de nombres se va reduciendo poco a poco a lo largo de una serie de «pruebas de choque» jurídicas, lingüísticas y culturales, llevadas a cabo en todos los países en los que se comercializará el futuro vehículo.
Finalmente, se presenta una «lista reducida» de tres nombres a la «alta dirección» y al director general, quien se decanta por aquel que más se ajusta a su visión del vehículo.
Para el futuro SUV de nueva generación de la marca, portador de grandes ambiciones, ¡ el nombre elegido será Austral!
AUSTRAL: UN NUEVO IMPULSO A LA ESTRATEGIA DE MARCA DE Renault
El nombre «Austral» forma parte de la base de nombres de Renault desde 2005 y cumple muchos de los criterios en materia de denominaciones.
Derivado de la palabra latina «australis», evoca de forma espontánea los colores y el calor del sur, la naturaleza relajante y los grandes espacios. Una promesa de apertura a un campo ilimitado de posibilidades que funciona en muchos idiomas europeos. En francés, por supuesto, lo que permite a Renault reivindicar sus raíces, pero también en español, en inglés, en italiano, etc. Una dimensión internacional que encaja perfectamente con un vehículo que se comercializará en toda Europa y más allá.
Significativo y emotivo por lo que evoca, este nombre también se ajusta al posicionamiento del vehículo: un SUV del segmento C, preparado para hacer frente a cualquier eventualidad. Su fonética equilibrada y armoniosa, gracias a su doble «A» y a su combinación de consonantes centrales en «STR», lo convierte además en un nombre «fácil de pronunciar» y «con buen sonido», que evoca la fuerza del SUV y el control.
Además, encaja a la perfección con el ADN y la estrategia de la marca. Una marca moderna, acogedora, cercana a las personas y al servicio de estas.
Austral, ese nuevo soplo de aire fresco que anticipa la «Nouvelle Vague» anunciada por Luca de Meo, encarna así la tan buscada alquimia entre las evocaciones del nombre, sus sonoridades, el producto y la marca. Como señala Sylvia: «El nombre ya se ha desvelado, se ha levantado el telón y ahora la magia puede surtir efecto…».