Robocars: el Gran Premio de coches autónomos que animó VivaTech 2022
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La edición de 2022 de la feria VivaTech acogió un «Gran Premio» diferente a todos los demás: el desafío «DIY Robocars France», una competición de minicoches autónomos organizada por Renault Digital. El programa incluyó varios tipos de pruebas, participantes apasionados, un público cautivado y una exitosa puesta en valor de los temas de la inteligencia artificial y el «machine learning». Reportaje en primera línea desde el corazón de este evento.
POR HERMINE AGAËSSE
Coches de carreras en una pista; sesiones de entrenamientos libres; persecuciones; vueltas cronometradas; una multitud de espectadores atentos y entusiasmados… Los días 17 y 18 de junio se celebró en la feria VivaTech un auténtico Gran Premio. No de Fórmula 1, claro está, pero el espectáculo en la pista estuvo a la altura. Hay que decir que reunir los temas de la electrónica, el código, la programación, la inteligencia artificial y el «machine learning*» en torno a una competición de minicoches autónomos resultaba especialmente atractivo. Y lo que ocurrió en el circuito y a su alrededor durante esos dos días nos demostró que la fórmula no solo cautivó al gran público, sino también a todos los participantes, que vivieron un momento excepcional de diversión, aprendizaje e intercambio.
Vehículos que aprenden a conducir de forma autónoma
Divertirse, aprender y compartir: ese era el lema de Renault Digital, organizador de esta peculiar carrera bautizada como «DIY Robocars France - Gran Premio Renault Digital». El principio de esta competición, nacida en Estados Unidos, consistía en reunir a una decena de equipos formados por entre dos y cuatro personas. El objetivo: hacer que unos coches a escala 1/10 recorran de forma autónoma y lo más rápido posible un circuito de 69 metros de longitud con dos rectas y doce curvas. Varios tipos de pruebas: un sprint cronometrado a dos vueltas y una «batalla» entre dos competidores, a modo de persecución.

En cuanto a los «pilotos», la diversidad estaba a la orden del día. «Entre los participantes hay empleados, profesionales de la programación de software, estudiantes de ingeniería y personas procedentes de ámbitos muy diferentes. Eso es lo que hace que Robocars sea tan enriquecedor: el hecho de tener una perspectiva diferente sobre las soluciones que hay que aportar para alcanzar un objetivo común: conseguir que el vehículo sea totalmente autónomo», explica Olivier Bourrassé, subdirector de Tecnología de Renault Digital y organizador de la carrera.
Los vehículos que utilizan los participantes son, en un principio, coches teledirigidos de venta al público, a los que se les han acoplado cámaras y sensores. Hace varios meses, pudieron realizar una primera vuelta al circuito mediante control manual a distancia, para iniciar la fase de aprendizaje. Les corresponde a ellos desarrollar los mejores algoritmos, recurrir a la inteligencia artificial y a herramientas de «aprendizaje automático » para asimilar los datos recopilados por los sensores y permitir que los vehículos sean cada vez más autónomos. Hasta llegar a conocer el circuito «de memoria» y ser capaces de recorrerlo lo más rápido posible sin cortar las curvas ni derribar los conos que las delimitan. «Una competición como Robocars permite a los participantes familiarizarse con la inteligencia artificial y a los espectadores y al gran público comprenderla mejor, o al menos desmitificarla», analiza Olivier Bourrassé.

Ayuda mutua y un ambiente «acogedor »
Aunqueel objetivo era común, cada equipo trabajó en diferentes aspectos, en función del reto que se había marcado para la carrera. Tanto a nivel de equipamiento, con diferentes sensores y cámaras, como a nivel técnico. Por ejemplo, el coche «Alpine 1 – Autopylot», desarrollado por Alexandre, Mickaël, Maxime E. y Maxime G., cuatro estudiantes de primer curso de la EPITA, había recibido neumáticos de mayor tamaño —lo que obligó al equipo a retirar la carrocería— para lograr un mejor agarre en la pista y unas curvas más precisas.
Los participantes compitieron en un ambiente muy «amistoso» y con un espíritu de ayuda mutua y solidaridad. Los equipos llevaban ya varios meses en contacto e intercambiaban mensajes regularmente a través de un chat en línea, al que también tenían acceso los organizadores y los aficionados. «El objetivo de la competición es, ante todo, que todos los coches funcionen correctamente. Todos hemos tenido dificultades en un tema u otro. Nos ayudamos mucho unos a otros, compartimos todos nuestros secretos de desarrollo», explica Cyrille, «piloto» del coche «Fous du volant».
Los espectadores incluso participaron activamente en la competición. En una prueba bautizada como «Catch a Robocar», se enfrentaban un coche autónomo y un coche conducido en directo por un miembro del público equipado con un mando a distancia y unas gafas de realidad virtual. Para alegría del espectador, ya que, en la sesión a la que asistimos, ganó la carrera.

Establecer vínculos
Divertirse, aprender y compartir: los participantes coincidieron en que eso es precisamente lo que vivieron al participar en esta competición. Pero aún hay más. Trabajar en estas condiciones les permitió ampliar sus conocimientos técnicos, desarrollar nuevas habilidades y aprovechar la experiencia de los equipos de Renault Digital en un campo de vanguardia como la inteligencia artificial.
«Es un proyecto escolar gracias al cual hemos formado un verdadero grupo de amigos. Nos ha aportado mucho en cuanto a conocimientos sobre inteligencia artificial, sobre todo desde un punto de vista técnico», explica Maxime, de la EPITA.
A lo largo del desarrollo de su vehículo, también han empezado a crearse una red de contactos en el mundo empresarial. Algunos estudiantes se plantean ahora comenzar su carrera profesional en Renault Group.
Un espacio como este, destinado a los apasionados de la tecnología, es un «imán» para el talento, y la incorporación de los estudiantes al mundo profesional gracias a esta competición supone una auténtica fuente de recursos para Renault Group. Tal y como afirmó Luca de Meo, CEO de Renault Group, presente en el stand de Renault Digital DIY Robocars France, establecer vínculos con las escuelas es fundamental para lograr la transformación. «A nivel interno, nos enfrentamos a un reto muy importante de reconversión de competencias, pero también hay que incorporar sangre nueva procedente de las universidades y las escuelas. Necesitamos iniciativas, tanto en Francia como en otros lugares, quedemuestren que el cambio de cultura en Renault va acompañado de la integración de los jóvenes. Es un tema muy importante para mí».
*El «aprendizaje automático» es una tecnología de inteligencia artificial en la que un sistema es capaz de aprender y mejorar su rendimiento mediante el análisis de datos.



