El centro de especialización en chasis se encuentra en Le Mans, en el corazón del saber hacer de Renault Group.

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Mujer que trabaja en el centro de especialización de Le Mans, en el corazón del saber hacer de Renault Group

A pocos kilómetros del circuito de las 24 Horas, hay un lugar que vela por la seguridad y la calidad del comportamiento en carretera de millones de conductores: las instalaciones de Renault Group en Le Mans*. Allí se diseñan, prueban y fabrican los chasis de nuestros vehículos. Un oficio poco visible pero esencial, que ha atravesado las épocas adaptándose a los nuevos materiales, a la electrónica, a la tecnología digital y, ahora, a la electrificación. La tradición mecánica y la innovación se combinan aquí, impulsadas por un rico patrimonio en unas instalaciones con más de un siglo de historia.

Le Mans: el lugar donde se forjó la historia del chasis de los automóviles

Cuando se habla de Le Mans, a menudo se piensa en el mítico circuito de las 24 Horas. Sin embargo, a cuatro kilómetros de allí, se viene escribiendo otra parte de la historia del automóvil desde hace más de un siglo. Especializada en un principio en la fabricación de estructuras de carrocería de madera, y posteriormente en actividades mecánicas y agrícolas, la planta de Le Mans se orientó, tras la guerra, hacia un ámbito que por entonces se encontraba en plena transformación: el chasis. Una orientación que, poco a poco, se convertiría en su auténtico sello distintivo.

Jean Luc Bois

«En Le Mans, la experiencia en materia de chasis se plasma como un arte que logra el equilibrio entre la tradición y la innovación. Nuestros ingenieros y técnicos crean el vínculo entre la carretera y el conductor, combinando rigor mecánico, creatividad y audacia tecnológica».

Jean-Luc Bois

director industrial de chasis y director de la planta de Le Mans

«Trabajamos en algo que la gente no ve, pero que percibe de inmediato». Esta forma directa de abordar la técnica refleja bien el espíritu del lugar: una mezcla de experiencia, transmisión de conocimientos y atención al detalle.

A lo largo de las últimas décadas, las instalaciones se han estructurado y consolidado en torno a la especialización en el comportamiento en carretera. Ingenieros, técnicos, equipos de prototipado, bancos de pruebas y producción comparten hoy en día las mismas instalaciones. Una proximidad única en el mundo del automóvil, que facilita el intercambio de ideas y acelera los avances.

El chasis, parte del ADN mismo de Renault Group

La planta de Renault Group en Le Mans contribuyó a acelerar la transformación del chasis con el desarrollo de los nuevos modelos de la posguerra.

En la década de 1960 aparecieron importantes innovaciones en los modelos del Grupo, como:

  • la suspensión trasera con barras de torsión del Renault 4, una solución compacta e ingeniosa que permite combinar comodidad y espacio interior;
  • los cuatro frenos de disco del Renault 8, una novedad en un modelo de gran serie.

En la década de 1970, el Renault 17 fue el primer modelo de Renault equipado con discos ventilados, lo que proporcionaba una frenada más eficaz y duradera.

En la década de los 80, la robotización se impuso y transformó profundamente los métodos de producción, sobre todo en el Super 5, el primer modelo dotado de un bastidor delantero totalmente soldado por robots en Le Mans.

Más tarde, el Laguna III Coupé estrenó un sistema de suspensión trasera activa con cuatro ruedas direccionales sin precedentes, lo que ponía de manifiesto la evolución del chasis hacia una tecnología cada vez más dinámica.

Estas innovaciones refuerzan la reputación de los vehículos del Grupo en cuanto a comportamiento en carretera y contribuyen a su prestigio internacional.

Para lograr un comportamiento en carretera impecable, los departamentos de ingeniería y producción trabajan codo con codo

Lo que distingue a Le Mans es la forma en que se combinan las distintas especialidades. En un mismo espacio, los ingenieros diseñan, los prototipistas fabrican, los equipos de pruebas validan, los ingenieros de producción industrializan y la fábrica produce. Pocas plantas cuentan con un ciclo tan integrado y ningún otro fabricante ha aunado sus fuerzas de esta manera en un aspecto tan esencial de un vehículo como es el chasis.

Las cifras dan una idea de la solidez de este ecosistema: unos 300 empleados en el área de ingeniería, 1 500 en producción, una infraestructura industrial compuesta por una fundición, un taller de estampación y 111 líneas automatizadas, con una producción anual que alcanza los 6,5 millones de rotores (discos y tambores de freno, cubos de rueda), 1,3 millones de ejes y 1,3 millones de soportes.

La fundición, integrada en las instalaciones y totalmente automatizada, funciona según el modelo de economía circular, con un reciclaje en circuito corto de los residuos de estampación y las virutas de mecanizado.

Con la transformación digital de la década de 2010, la modernización se acelera, con la llegada de numerosas innovaciones:

  • robots capaces de clasificar piezas a granel gracias a la visión 3D;
  • controles asistidos por inteligencia artificial (IA) que detectan y analizan al instante las desviaciones en la producción;
  • la realidad virtual para simular los puestos de trabajo antes de su instalación;
  • el tratamiento con láser de los discos, o «laser cladding», una tecnología que prepara los discos de freno para cumplir con las futuras normas Euro7.

Estas herramientas mejoran la experiencia humana, permiten perfeccionar los movimientos, reducir ciertas limitaciones físicas y mejorar la calidad de los productos y, por lo tanto, la seguridad y la comodidad de los clientes finales.

En la era de los vehículos eléctricos, unos conocimientos técnicos que evolucionan… sin perder la continuidad

La llegada de los vehículos eléctricos ha obligado a replantearse el diseño del chasis. Las baterías modifican la distribución del peso, las fuerzas se desplazan y la arquitectura debe adaptarse. La planta industrial de Le Mans se implicó desde el principio en esta transformación, con el ZOE.

En la actualidad, los equipos trabajan en los componentes estructurales de todos los modelos eléctricos del Renault Group: Renault 5, Renault 4, Mégane, Scénic, así como en los modelos Alpine y la nueva generación de vehículos comerciales.

El reto es triple: dar respuesta a las exigencias técnicas de los nuevos vehículos, apoyar el desarrollo de los sistemas activos y prepararse para las tecnologías emergentes, como los sistemas de dirección y frenado sin conexión mecánica («by wire») o los chasis capaces de comunicarse con su entorno, sin alterar por ello los fundamentos de los procesos industriales, que la planta domina a la perfección.

La transición también se refleja en las competencias. La planta acoge cada año a numerosos aprendices y becarios, y sigue contratando personal para acompañar esta evolución. Una forma de mantener vivo un saber hacer que se ha forjado a lo largo del tiempo y que ahora incorpora nuevas herramientas.

La planta de Le Mans se erige hoy en día como el centro de especialización en chasis de Renault Group. Esta especialización acompaña la transición hacia la movilidad eléctrica y las nuevas tecnologías. Un proceso que mejora, adapta, refuerza y sigue haciendo evolucionar una disciplina fundamental para el comportamiento en carretera de los vehículos de Renault Group.

Nos vemos próximamente para analizar con más detalle las tecnologías e innovaciones que se han puesto en práctica en Le Mans, desde las herramientas digitales hasta los procesos industriales de última generación.

*La planta de Le Mans pasará a llamarse «La Manufactura Louis Schweitzer» a partir del 7 de abril de 2026.*

Preguntas frecuentes – La pericia en chasis de Le Mans

Reúne la ingeniería, la creación de prototipos, las pruebas y la producción en un mismo lugar, lo que ofrece una continuidad única entre el diseño y la industrialización. Esta proximidad refuerza la calidad y la capacidad de respuesta en los proyectos de chasis y en el rendimiento industrial.

Las instalaciones reúnen una gran diversidad de especialidades, tanto en el centro técnico de chasis (diseño, cálculos, prototipos y ensayos) como en la fábrica, donde trabajan profesionales expertos en fundición, mecanizado, embutición, soldadura, cataforesis y montaje. Su proximidad geográfica facilita la comunicación y permite validar más rápidamente las soluciones técnicas. Esta es una de las ventajas que explica la reputación de Le Mans en materia de chasis.

La planta diseña, valida y fabrica en serie los componentes del chasis de las plataformas eléctricas del Grupo. Adapta sus herramientas y competencias a las exigencias específicas de los vehículos eléctricos, especialmente en lo que se refiere a rigidez, peso e integración de los sistemas electrónicos.