La inteligencia artificial en los sistemas de asistencia a la conducción, para un coche más inteligente

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La inteligencia artificial en los sistemas de asistencia a la conducción, para un coche más inteligente

La IA en acción en Renault Group – Episodio 3

La seguridad, eje fundamental de nuestra estrategia de desarrollo sostenible, es una prioridad para Renault Group. La empresa equipa los vehículos de sus marcas con sistemas de asistencia a la conducción de última generación y ya utiliza la inteligencia artificial para mejorar su eficacia. Descubre cuáles son y cómo funcionan en este nuevo episodio de nuestra serie dedicada a la IA en Renault Group.

¿Para qué sirve la inteligencia artificial en los sistemas de asistencia a la conducción?

Desde la aparición del ABS, el primer sistema de asistencia a la conducción de seguridad activa, en los años 70, los coches incorporan un número cada vez mayor de equipamientos. Un monovolumen híbrido como el Renault Symbioz, por ejemplo, cuenta con 29 sistemas de asistencia a la conducción, entre los que se incluye el nuevo sistema de frenado automático de emergencia en marcha atrás.

Desde las ruedas hasta el motor, pasando por el habitáculo, los sensores están por todas partes. Para gestionar e interpretar la información que proporcionan, también se han multiplicado las unidades de control electrónico. Cada vez más sofisticadas, se han convertido en auténticos ordenadores en miniatura.

La IA es una solución técnica eficaz para gestionar esta complejidad tecnológica. Cuando se aplica a los sistemas de asistencia a la conducción, refuerza su fiabilidad operativa gracias a un análisis más sólido frente a las condiciones ambientales adversas.

En el habitáculo de los vehículos conectados, la IA se va integrando poco a poco en el sistema multimedia para satisfacer nuestras necesidades e incluso anticiparse a ellas.

En otras palabras, gracias a su potencia de cálculo, la IA permite ganar en rapidez y eficacia, ya sea en la activación de un dispositivo de seguridad o en la fiabilidad de la información que se muestra en el salpicadero.

Tomemos como ejemplo el sistema de asistencia a la conducción denominado «Adaptación Inteligente de la Velocidad» (AIV) o «ISA» (Intelligent Speed Assistance). Obligatorio en Francia desde julio de 2024, permite mostrar las señales de tráfico en el salpicadero. A bordo de los vehículos de Renault Group, la IA se utiliza para mejorar la precisión del reconocimiento de las señales de tráfico por parte del radar situado en la parte delantera del vehículo. Para ello, analiza los datos registrados en la unidad de control, procedentes del procesamiento de millones de fotografías de señales de tráfico reales.

¿Qué sistemas de asistencia a la conducción utilizan la IA?

En el ámbito de la automoción, la IA no puede ser un simple gadget. Debe demostrar su eficacia y responder a una necesidad real del conductor. Por eso, en los sistemas de asistencia a la conducción de los vehículos de Renault Group, el tipo de IA que se utiliza es una tecnología madura, probada, no conectada y 100 % segura.

Por motivos de seguridad, la IA integrada en un vehículo de Renault Group no puede actualizarse por sí sola ni realizar ninguna acción o comando que no figure en las «reglas» establecidas en su configuración.

La IA más conocida y popular es la denominada «generativa», conectada y basada en el aprendizaje (los expertos hablan de redes neuronales), que utilizan, por ejemplo, los LLM (siglas de «Large Language Model», es decir, un agente conversacional que utiliza la IA para generar textos), como ChatGPT.

No es la única; hay varios tipos de IA.

La IA que se utiliza en los sistemas de asistencia a la conducción de vehículos es del tipo «automatización», no está conectada (no sale ningún dato del vehículo) y se basa en reglas (lo que en inglés se denomina «rules-based»). Se configura mediante reglas, lo que significa que su eficacia depende de la solidez de los datos registrados.

El uso de la IA se introducirá de forma gradual en los vehículos de Renault Group. El ámbito actual de uso de la IA está claramente definido y se centra, en una primera fase, en las ayudas a la conducción de los vehículos. A día de hoy, solo se benefician de ella las unidades de control de los equipos que utilizan un radar o una cámara para su funcionamiento. Una vez que el avatar Reno haya allanado el camino, el ámbito de la interfaz multimedia se verá afectado en una segunda fase.

En los vehículos del Renault Group, como el Nuevo Clio, la inteligencia artificial está presente actualmente en:

  • El control de crucero adaptativo (ACC, por sus siglas en inglés), que ajusta la velocidad en función de la distancia que separa al vehículo del que le precede
  • El asistente de mantenimiento de carril (Lane Assist), que detecta las marcas viales y corrige, si es necesario, la trayectoria del vehículo
  • El sistema de adaptación inteligente a la velocidad (AIV), que permite visualizar en el salpicadero la velocidad máxima permitida en la vía por la que se circula

Un innovador sistema de reconocimiento facial del conductor basado en la inteligencia artificial

El Renault Austral y el Nuevo Renault Scénic estrenan el uso de la IA en el habitáculo con el reconocimiento facial del conductor. En combinación con una cámara inédita integrada en el montante del pilar A izquierdo, este sistema realiza la identificación y personaliza los siguientes ajustes: menú de inicio, emisoras de radio y contenidos multimedia favoritos, ajustes de la posición de conducción (ajustes eléctricos del asiento del conductor y de los retrovisores exteriores) y aplicaciones de Google a través del sistema OpenR link.

Gracias a la IA, Renault ha desarrollado la aplicación «¡Tómate un descanso!» (disponible para descargar en MyRenault) para detectar el cansancio y la somnolencia del conductor. En concreto, la IA utiliza las imágenes de la cámara integrada para interpretar los movimientos faciales de la persona al volante. Si cierra los ojos o parpadea con frecuencia, o si bosteza a menudo, se emiten alertas que invitan a hacer una pausa.

Hoy en día, la IA en los sistemas de asistencia a la conducción ya es una forma de hacer que un coche sea más inteligente. En el futuro, las capacidades técnicas del «Software defined vehicle» (SDV) permitirán ampliar considerablemente el ámbito de aplicación de la IA. Gracias a una arquitectura eléctrica y electrónica centralizada gestionada por un superordenador, a su vez controlado por un potente sistema operativo, la integración de nuevas funciones se verá facilitada a lo largo de todo el ciclo de vida del vehículo. Renault Group está a la vanguardia en este ámbito gracias a las plataformas automovilísticas, diseñadas por su empresa especializada Ampere, para fabricar vehículos eléctricos de última generación y formar a los equipos en materia de datos e IA automovilística. La IA en el sector del automóvil no ha hecho más que empezar...