Una IA responsable al servicio del sector del automóvil

Publicado el

Sophie Fréchin

¿Cómo convertir la IA en un motor sostenible y controlado de transformación del sector del automóvil? Gracias a una IA responsable. En Renault Group, nuestra ambición se traduce en la puesta en marcha de un enfoque basado en la transparencia, la confianza y la implicación de todos los empleados, destaca Sophie Fréchin, coordinadora estratégica de IA de Renault Group, con motivo de la publicación de la Carta de IA Responsable de la empresa.

¿Por qué una inteligencia artificial responsable?

Algunas tecnologías irrumpen como auténticas revoluciones. Otras se van introduciendo discretamente en nuestra vida cotidiana hasta que, un día, nos damos cuenta de que han transformado nuestra forma de trabajar, de tomar decisiones y de colaborar. La IA pertenece a esta segunda categoría.

No porque sea invisible, sino porque su verdadero impacto se encuentra en una fase previa, en las decisiones que tomamos mucho antes de la implantación de un modelo: lo que protegemos, lo que rechazamos, lo que priorizamos y el futuro que decidimos construir juntos.

Trabajar en el ámbito de la IA responsable dentro de Renault Group me ha enseñado algo fundamental: la innovación solo tiene valor si refuerza la confianza. Por eso, este artículo no trata sobre herramientas ni métodos. Trata sobre los principios que nos guían, las preguntas que nos obligan a mantener la lucidez y el compromiso colectivo que hay detrás de cada proyecto de IA que desarrollamos.

Nuestros empleados, en el centro de la transformación digital

Nuestra evolución digital se ha acelerado de forma espectacular desde los primeros casos de uso. Hoy en día, la IA aplicada al sector de la automoción abarca la fabricación, la ingeniería, la logística, la experiencia del cliente, las compras, el diseño… y, sin embargo, el núcleo de esta transformación no es la tecnología en sí misma, sino nuestros empleados.

Desde 2024, más de 46 000 compañeros han recibido formación sobreIA generativa. Cuarenta y seis mil. No es solo una estadística; es un cambio cultural que permite aunar la eficacia y la creatividad de los equipos.

Hemos creado GenAI@Renault, nuestra plataforma interna segura, porque queríamos que todos los empleados —ya sean programadores, negociadores, diseñadores o técnicos de mantenimiento— pudieran participar en esta transformación de forma segura y con confianza.

A menudo me encuentro con compañeros que, hace un año, apenas se atrevían a abrir una herramienta prototipo y que hoy nos plantean retos con ideas en las que ni siquiera habíamos pensado. Ahí es donde veo el verdadero impacto de la IA: cuando se convierte en un lenguaje que todo el mundo puede hablar.

Cómo la IA responsable se ha convertido en nuestra brújula

La IA nos impulsa a avanzar, pero también nos obliga a plantearnos las preguntas adecuadas.
¿Qué es justo? ¿Qué es transparente? ¿Qué protege a las personas? ¿Qué respeta el planeta?

A finales de 2023, consideramos que estas cuestiones merecían una respuesta clara y estructurada. Así surgió nuestro marco de IA responsable: cinco pilares que guían cada proyecto, desde la fase inicial de exploración hasta su puesta en marcha.

1. Claridad y cumplimiento normativo

La normativa europea, en particularla Ley de IA, establece las reglas del juego. Nosotros vamos más allá: más allá del cumplimiento normativo, nuestro objetivo es la claridad. Una IA que no pueda explicarse ni someterse a auditoría no tiene cabida en nuestro ecosistema.

2. Equidad e inclusión

La IA aprende a partir de datos, y los datos reflejan el mundo, con todas sus imperfecciones.
Un modelo sesgado puede excluir, engañar o poner en peligro.
Nuestro objetivo es sencillo: diseñar IA que unan en lugar de dividir. Que planteen las preguntas adecuadas. Que reflejen la diversidad de las personas a las que sirven.

3. Transparencia y explicabilidad

Me gusta decir que la explicabilidad es nuestra «interfaz humana».
Si implementamos una funciónde asistencia a la conducción, el conductor debe entender por qué frena el coche, no tener que adivinarlo.
Si un técnico analiza un modelo de detección para garantizar la fiabilidad del coche, debe entender lo que ha visto, no confiar ciegamente en él.

4. Seguridad y solidez

En un mundo en el que los datos son a la vez valiosos y frágiles, protegerlos es imprescindible.
Nos aseguramos de que nuestros sistemas y nuestros coches sean resistentes ante usos indebidos, ataques o efectos inesperados. La IA automovilística debe ser un escudo, no una vulnerabilidad.

5. Impacto medioambiental

Este aspecto a veces se pasa por alto, cuando en realidad es fundamental. ¿Realmente necesitamos modelos de gran envergadura cuando bastan modelos más ligeros y económicos?
¿Podemos diseñar una inteligencia que preserve los recursos?
Porque cada cálculo superfluo consume recursos energéticos y contribuye a las emisiones de CO₂.

Así que empezamos por lo sencillo. Solo aumentamos la capacidad cuando es necesario. Y optamos por infraestructuras con bajas emisiones de carbono siempre que sea posible.
Porque la innovación no debería ir en detrimento del planeta.

Responsable por diseño

En el centro de excelencia en IA, encargado de identificar a los expertos clave, analizar los principales retos y definir las mejores prácticas para acelerar la transformación digital del Grupo, consideramos la responsabilidad como un pilar fundamental, no como un mero trámite.

Nuestra formade industrializar la IA para el sector de la automoción —nuestra «cadena de montaje» de la IA, por así decirlo— integra la responsabilidad desde el primer día:

  • datos propios, representativos y documentados
  • modelos que evolucionan progresivamente
  • validaciones explicables, reproducibles y trazables
  • implementaciones optimizadas en lugar de sobredimensionadas

Una carta sobre la IA para compartir algo más que herramientas: unacultura

Las herramientas evolucionan rápidamente. La cultura lleva tiempo.
Por eso hemos creado una Carta de IA Responsable, una guía práctica para los equipos de proyecto, así como un módulo breve de formación en línea sobre la Ley de IA. Una carta que ponemos a disposición en nuestra web institucional.

Espero de todo corazón que todos los miembros de la empresa —ya sea en la fábrica, en la oficina o sobre el terreno— se sientan capaces de identificar los riesgos, plantear las preguntas adecuadas y contribuir a tomar mejores decisiones en materia de IA.

Una responsabilidad colectiva

Si hay algo que he aprendido a lo largo de este camino, es que ninguna empresa puede desarrollar una IA responsable por sí sola. Aprendemos de los demás, compartimos lo que descubrimos y esperamos, a nuestra vez, servir de inspiración.

Nuestra ambición es clara: convertirnos en un referente en materia deinnovación responsable en nuestro sector.
No a base de grandes declaraciones, sino gracias a prácticas concretas, a la gobernanza, a los embajadores, al seguimiento y a una voluntad constante de mejorar.

A menudo me preguntan cómo será la «IA responsable» dentro de diez años.
La verdad es que seguirá evolucionando.
Pero hay algo que no cambiará: la convicción de que la tecnología debe estar al servicio de las personas, y nunca al revés.

Y esa es la responsabilidad que asumimos cada día.